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Fin de temporada. Tras la compra, Broadcom ejecuta los primeros despidos en VMware

Se acabó el serial. Broadcom anunció la compra definitiva de VMware por valor de 68.000 millones de dólares antes de que finalizara el plazo por el que el acuerdo caía en saco roto. El encuentro entre Biden y Xi Jinping limó las asperezas y finalmente la Comisión de la Competencia China dio el visto bueno a la adquisición. Ya lo habían hecho antes otras autoridades de la competencia como informamos en Byte TI hace unos días, pero la China era fundamental para que el acuerdo llegara a buen puerto. Sin esa aprobación, el millonario acuerdo, que hará mucho más millonario a Michael Dell, no habría sido posible.

Tal y como preveían la mayoría de directivos asistentes al VMware Explore celebrado hace unas semanas en Barcelona, la viabilidad de la adquisición dependía exclusivamente de lo que acordaran los mandatarios chino y norteamericano en su particular batalla. Y el armisticio se firmó y con ello una de las mayores compras de la historia tecnológica.

Despidos al instante

A partir de ahora, VMware formará parte del entramado de Broadcom, una firma con muy mala prensa por culpa de sus malos precedentes y su especialización en comprar compañías más o menos punteras para posteriormente ir vendiéndolas en pequeñas partes al mejor postor. Con VMware, el propio CEO de Broadcom, Hock Tan, se ha hartado de asegurar que eso no ocurrirá con la recién adquirida al considerarla estratégica.

Los principales analistas también dudan de que el magnate de origen malayo vuelva a las andadas, sobre todo por dos motivos: el dineral gastado en la adquisición y el poder y el número de clientes dependientes de la tecnología de VMware. Pero al Espíritu de las Navidades Pasadas que acompaña a la idiosincrasia de Tan de forma permanente no conviene minusvalorarlo.

De momento, ha entrado en modo caballo de Atila. Se critican las formas y maneras de Elon Musk, pero el excéntrico sudafricano es un mero aprendiz del CEO de Broadcom. De él debió aprender esa maravillosa técnica de enviar mails masivos de despido. Es lo que Hock Tan hizo nada más comprar CA Technologies y Brocade y es lo que ha vuelto a hacer nada más hacerse oficial la compra de VMware. Una técnica que, de nuevo, afectará a buena parte de la plantilla de EE.UU. Si sigue el planteamiento de las comprar anteriores, tras los americanos llegará el turno del resto de subsidiarias que VMware tiene repartidas por todo el mundo

El correo incendiario

Tal y como informa Business Insider, una parte de los empleados se desayunaron el lunes con un correo que decía : «Broadcom completó recientemente la adquisición de VMware. Como parte de la planificación de integración, y después de evaluar las necesidades organizacionales, identificamos roles futuros que se requerirán dentro de la empresa combinada. Por eso, lamentamos informarle que su puesto será eliminado. Nos gustaría agradecerle su dedicación y servicio. Queremos que esta transición sea lo más sencilla posible, incluso ofreciéndole un generoso paquete de indemnización y proporcionándole un período de aviso remunerado para no trabajar».

Elon Musk es un mero aprendiz del CEO de Broadcom, Hock Tan. De él debió aprender la técnica de enviar mails masivos de despidos que es lo que acaba de hacer en VMware

No se conoce el número de empleados que esta misma semana han dejado de trabajar para VMware, pero es algo que muchos de ellos ya se temían, toda vez que el gigante de la virtualización lleva desde hace meses reduciendo una plantilla que en febrero alcanzaba los 38.000 empleados. En ese tiempo, también han sido numerosos los altos ejecutivos que han dejado la compañía para irse a otras.

Las dudas de la estrategia de Broadcom

Esa filosofía de Tan es la que hace que surjan las dudas en torno al camino que seguirá VMware integrada dentro de Broadcom. No sólo los empleados están preocupados por lo que sucederá en el futuro inmediato con sus puestos de trabajo. También los analistas y, lo más importante, los clientes. Como ven, un tipo que va haciendo amigos allá por donde va: los analistas le acusan de que sus políticas sólo se basan en recortar costos, detener la innovación y aumentar los precios después de cerrar una compra. Los clientes también le acusan de estar subiendo los precios lo que está generando incertidumbre.

VMware era hasta ahora una compañía caracterizada por centrarse en el cliente y en sus necesidades. La filosofía de la empresa cambiará si nos atenemos al currículum del ínclito Tan: el cliente es un generador de dinero. Ya no se tratará de centrarse en las necesidades de los clientes, sino en las necesidades (económicas) de Broadcom.

Tampoco se puede afirmar que el desenfreno que caracteriza al CEO de Broadcom y su afición por trocear compañías vaya a detenerse en esta ocasión. Entre las máximas candidatas está la división encargada, entre otras, del desarrollo del software de infraestructuras virtuales Horizon o de Workspace One, la plataforma de área de trabajo digital inteligente y que en la que VMware ha puesto especial hincapié desde la irrupción de la pandemia para facilitar el trabajo remoto.

¿Trabajo remoto? Hock Tan tiene aversión a esas dos palabras. El magnate está educado en la vieja escuela, donde la presencialidad es más importante que la productividad y la conciliación. Así que, ¿cómo va a vender un comercial una plataforma de trabajo en remoto si la compañía que lo vende no cree en ello?

El resto de décimos para una posible venta parece tenerlos Carbon Black. Aquí los motivos son menos personales. Comprada en 2019 por 2.100 millones de dólares, la solución todavía no se ha integrado plenamente en el ecosistema de VMware. En teoría se iba a integrar en un plazo no superior a los dos años, pero casualmente, desde que se anunció la intención de Broadcom de comprar VMware, la integración se ha quedado en modo stand-by. Si a eso se le une que Carbon Black entra en competencia con varias soluciones de Symantec, no es de extrañar que también se proceda a su venta.

Sólo hay que esperar unos pocos meses para ver si todas las afirmaciones previas a la compra de Tan se mantienen. Muy probablemente, también tenga «cambios de opinión».

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