Organizaciones de toda Europa están llevando a cabo iniciativas de adopción de la inteligencia artificial sin definir previamente los resultados que esperan obtener. Según una nueva investigación de Rebura, empresa de Westcon-Comstor y consultora y proveedora especializada en soluciones de AWS (Amazon Web Services), solo una cuarta parte (25 %) de las organizaciones ha definido plenamente los resultados empresariales de sus iniciativas de IA.
El estudio, elaborado a partir de una encuesta a 300 líderes empresariales de Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y España, pone de manifiesto que la adopción de la inteligencia artificial avanza en muchas organizaciones sin una estrategia suficientemente definida.
Al mismo tiempo, más de un tercio de los encuestados (37 %) afirma que sus actividades relacionadas con la IA están impulsadas principalmente por directrices de la alta dirección. Este dato sugiere que numerosas compañías ponen en marcha proyectos de adopción de IA antes de establecer objetivos claros y criterios concretos para medir su éxito.
Resultados empresariales medibles
Los resultados reflejan una brecha creciente entre las ambiciones de las organizaciones en materia de IA y su capacidad para transformar la inversión en resultados empresariales medibles. Según el informe, denominado The AI Reality Check: Why Most AI Initiatives Never Make It, solo el 27 % de las iniciativas de IA llega con éxito a entornos de producción.
Por otro lado, más de la mitad de los encuestados (58 %) describe su enfoque para la implementación y adopción de IA como una experimentación ad hoc, mientras que menos de un tercio (29 %) sigue un ciclo de vida de IA estructurado. Además, casi una de cada cinco organizaciones (19 %) afirma no tener resultados claramente definidos para sus iniciativas de IA.
Los datos de la encuesta sugieren que los obstáculos para el éxito de la IA trascienden habitualmente la propia tecnología. Muchas organizaciones siguen enfrentándose a dificultades relacionadas con la gobernanza, la planificación, la preparación de los datos y los procesos operativos. Todo ello plantea dudas sobre si las empresas están poniendo demasiado énfasis en las herramientas de IA y no tanto en los fundamentos necesarios para conseguir resultados cuantificables.
En este contexto, la adopción de la inteligencia artificial requiere no solo seleccionar las tecnologías adecuadas, sino también establecer procesos que permitan determinar dónde aporta valor y cómo debe medirse ese impacto.
El informe también identifica una brecha significativa en materia de preparación entre las organizaciones más pequeñas y las grandes empresas. Solo el 14 % de las pymes considera que sus datos están preparados para la IA, frente al 36 % de las grandes empresas. Asimismo, las pymes se ven afectadas de manera desproporcionada por otros obstáculos para el éxito de la IA: el 58 % señala la seguridad y el cumplimiento normativo como un problema, mientras que el 46 % afronta dificultades relacionadas con la baja calidad de los datos.
Independientemente del tamaño de la empresa, la seguridad y el cumplimiento normativo se sitúan entre los desafíos más citados, tanto durante el despliegue de la IA como cuando las organizaciones intentan escalar sus iniciativas después del lanzamiento. Esto indica que la gobernanza sigue siendo una consideración operativa a largo plazo y no simplemente un obstáculo asociado a la implementación.
Una iniciativa de transformación empresarial
“La conversación sobre la IA suele centrarse en la tecnología en sí, pero nuestra investigación sugiere que el mayor desafío reside en otro aspecto”, afirmó Aaron Rees, CEO de Rebura. “Las organizaciones se enfrentan a una presión creciente para demostrar avances en IA; sin embargo, muchas lo hacen antes de haber definido claramente los resultados que pretenden alcanzar. El verdadero valor reside en combinar la tecnología con una gobernanza adecuada, bases de datos sólidas y disciplina operativa. Aquellas empresas que aborden la IA como una iniciativa de transformación empresarial, en lugar de como un proyecto tecnológico aislado, estarán mucho mejor posicionadas para superar la fase de experimentación y lograr resultados duraderos”.
Solo el 27 % de las iniciativas de IA llega con éxito a entornos de producción, según el informe
La investigación pone de manifiesto, por tanto, que la adopción de IA no debería limitarse a la puesta en marcha de proyectos piloto o a la incorporación de nuevas herramientas. Para que esta adopción se traduzca en resultados, las organizaciones necesitan definir previamente sus objetivos, preparar los datos y establecer mecanismos de gobierno y medición.
El informe señala también que una adopción de inteligencia artificial sostenible exige abordar aspectos como la seguridad, el cumplimiento normativo y la calidad de los datos desde las primeras fases de los proyectos. Estas cuestiones adquieren todavía más relevancia a medida que las compañías pasan de la experimentación al despliegue a gran escala.
La investigación ha sido realizada por Coleman Parkes en nombre de Rebura en mayo de 2026. Un total de 300 organizaciones fueron encuestadas —desde pequeñas empresas hasta medianas y grandes corporaciones— que estaban llevando a cabo iniciativas de IA y tenían su sede en Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido. Los participantes pertenecen a 11 sectores distintos, entre ellos tecnología, servicios profesionales, servicios financieros, fabricación y atención sanitaria. Las organizaciones cuentan, de media, con 2.494 empleados y unos ingresos anuales de 3.270 millones de libras esterlinas. Entre los cargos de los encuestados figuran responsables de operaciones de TI, responsables de transformación digital y responsables de infraestructura de TI.




