Autenticación segura

Lograr la resiliencia cibernética, clave en una estrategia de ciberseguridad. En un momento en el que los ciudadanos, los gobiernos y las empresas son más dependientes que nunca de la conectividad digital, uno de los problemas más apremiantes para esta década es la ciberseguridad.

La realidad es que el cibercrimen no muestra signos de desaceleración, lo que plantea riesgos en todos los aspectos de la sociedad. En 2021, los ataques de ransomware aumentaron un 150% y más del 80% de los expertos dicen que este crecimiento ahora amenaza la seguridad pública. Estas estadísticas demuestran la gravedad y la prevalencia del cibercrimen en la actualidad.

La pregunta es, ¿cómo nos podemos proteger contra estas amenazas?

El impacto financiero adverso que provoca el cibercrimen es sísmico e insostenible a largo plazo. No es ningún secreto que las tecnologías avanzadas como la Inteligencia Artificial (IA), el Aprendizaje Automático (ML) y el IoT son fundamentales para el progreso, pero paradójicamente, son estas mismas tecnologías las que pueden presentar nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes.

El desafío final consistirá en asegurar tales tecnologías y permitir soluciones más resistentes y a largo plazo para hacer frente a las amenazas. El reequilibrio económico solo será equitativo si estas herramientas son accesibles para todas las organizaciones y empresas. Para hacer realidad esta visión, la necesidad de colaboración y apoyo entre los sectores público y privado es más necesaria que nunca.

La seguridad de las pymes, fundamental para la economía

Las pequeñas y medianas empresas son la columna vertebral de las economías locales y cada vez se encuentran más en la diana de los ciberataques. Los estudios revelan que2 el 43% de estos ataques se realizan contra pequeñas empresas, frente al 18% de hace solo unos años. Y los informes del Foro de Davos indican que el 88% de los encuestados están preocupados por la resiliencia cibernética de las pymes en su ecosistema.

Debemos trabajar para apoyar y proteger a estas empresas si queremos construir sociedades más resilientes y equilibradas. Los gobiernos que reconozcan a las pymes como parte integral de una sociedad verdaderamente floreciente, lograrán un mayor progreso económico. Ayudar a estas organizaciones más pequeñas a protegerse contra la creciente amenaza de ciberseguridad debe ser una prioridad para los estrategas de recuperación del sector público en los próximos meses y años.

La convergencia de la estrategia de resiliencia digital proactiva y reactiva es ahora imperativa en todas las organizaciones, empresas e industrias: las estrategias defensivas de ciberseguridad por sí solas ya no son suficientes. Las organizaciones deben integrar la resiliencia en todas las áreas de la planificación y en las operaciones de transformación digital de sus negocios.

Lograr la resiliencia cibernética, clave en una estrategia de ciberseguridad

Los estudios indican la necesidad de contar con regulaciones claras y productivas, que permitan el intercambio de información y la colaboración en todo el ecosistema digital4. En el informe Global Cyber Security Outlook del WEF a principios de este año, más del 90% de los encuestados informaron haber recibido información práctica de grupos y / o partners externos de intercambio de información. El valor de la colaboración es obvio, y sin embargo, muchas empresas se niegan a compartir información de ciberseguridad por temor a perder la lealtad del cliente o exponer la debilidad. El progreso requerirá un cambio de mentalidad, para fomentar un enfoque colaborativo que incorpore una cultura de colaboración, confianza y responsabilidad conjunta.

Colaboración entre el sector público y privado

Ahora es más importante que nunca que la infraestructura del sector público potencie la resiliencia de las empresas para ayudar a identificar, proteger, detectar, responder y recuperarse de un ciberataque y volver a tener todas las operaciones a pleno rendimiento. Incluso teniendo unas defensas cibernéticas sólidas, es imposible para las empresas evitar todos los ataques y sus impactos adversos resultantes sobre los datos, la privacidad y la confianza. Por lo tanto, el objetivo clave debe ser desarrollar una estrategia de resiliencia cibernética que pueda anticiparse y recuperarse rápidamente de una interrupción significativa.

Un componente esencial de dicha resiliencia es crear e implementar ejercicios exhaustivos de capacitación en ciberseguridad entre las fuerzas de trabajo. Esto no solo prepara a los empleados para identificar riesgos de seguridad, también aumenta la concienciación y refuerza la necesidad del trabajo en equipo y la colaboración entre todos los miembros de la organización.

Las soluciones tecnológicas de vanguardia son las fuerzas que impulsan la transformación digital. Nos ofrecen a todos un futuro digital brillante y emocionante. Sin embargo, las capacidades avanzadas también plantean nuevos desafíos de ciberseguridad y más oportunidades para que los ciberdelincuentes deshabiliten la infraestructura crítica y causen una gran agitación social.

La ciberseguridad debe ser una prioridad para los líderes del sector público y privado. Una estrategia de ciberseguridad completa, aplicada de forma conjunta entre gobiernos y la industria, es un componente esencial para una recuperación post-pandemia de las empresas, las economías nacionales, y los ciudadanos de todo el mundo.

La ciberseguridad es mucho más que una póliza de seguros frente a ataques. La resiliencia cibernética, si se implementa de manera efectiva, puede ayudar a impulsar la prosperidad económica y la innovación a largo plazo, y proporcionar las defensas digitales que necesita el mundo de hoy.

Autor: Iván Rodríguez, Regional Manager Iberia, Data Protection Solutions, Dell Technologies