automatización RPA hyperautomation

Actualmente, vivimos en un contexto cambiante y digital en el que las empresas necesitan nuevas iniciativas que, apoyadas en las herramientas adecuadas, las ayuden a distinguirse a nivel operativo, mostrando clara eficiencia y eficacia, incrementando productividad y reduciendo el time-to-market, con el objetivo de conseguir una eficiencia en sus operaciones.  

Entre las tendencias de hyperautomation que las empresas pueden emplear se encuentra, en primer lugar, la minería de procesos o process mining. Como concepto no es algo nuevo, ya que surgió hace años, pero a día de hoy contamos con herramientas que nos permiten automatizar y conseguir que el propio proyecto de minería sea realmente eficiente. Para conseguir eficientar un proceso en el menor tiempo posible, nos resulta muy útil identificar qué tareas se realizan dentro de él, para así descubrir cuáles se pueden digitalizar, automatizar o simplemente optimizar eliminando gaps, cuellos de botella o controlando end-to-end el propio proceso 

Si bien es cierto que muchas entidades cuentan ya con procesos digitalizados, existen numerosas tareas que se realizan de forma procedimental o repetitiva, por lo que son altamente susceptibles de ser automatizadas. Entre las ventajas que este punto presenta, se encuentra la reducción de costes, liberalización de capacidad para tareas de mayor valor añadido, así como un recorte en el tiempo de entrega que se une a la minimización de los errores. Es en este contexto donde entra la automatización de procesos de escritorio o Robotic Desktop Automation (RDA). Por su parte, Robotic Process Automation (RPA), suele tener un alcance más amplio por trabajar con procesos que afectan a varios usuarios, departamentos o aplicaciones y normalmente se ejecuta en un servidor remoto. Tanto RPA, RDA, BPM y demás herramientas de automatización quedan bajo el paraguas de Digital Process Automation (DPA).  

Entre las tendencias de hyperautomation que las empresas pueden emplear se encuentra, en primer lugar, la minería de procesos o process mining

Por otro lado, la inteligencia artificial y AIOps nos ayudan a complementar la automatización de procesos o tareas, en aquellos casos en los que entra en juego la toma de decisiones. Si bien en todos los casos la IA no va a conseguir tomar la decisión correcta por sí sola, sí que al menos simplificará el proceso de toma de decisiones, reduciendo tiempos dedicados y optimizando el proceso de negocio. En concreto, mediante AIOps, las entidades son capaces de lidiar con uno de los mayores problemas de la Inteligencia Artificial:  la correcta gestión del ciclo de vida de los algoritmos y su performance. Además, conseguiremos simplificar la llegada de estos algoritmos a los procesos automatizados con otras herramientas. 

Es cierto que algunos de los procesos de negocio son bastante complejos, ya que requieren de interacción por parte de diferentes equipos, lo que conlleva compaginar ritmos de ambos y establecer puntos en común que ello requiere. Por este motivo, bajo el paraguas de hyperautomation también contamos con asistentes virtuales, como un chatbot o un voicebot, que pueden ayudar a canalizar de forma rápida y eficaz la comunicación entre clientes y proveedores, usuarios y equipos de soporte, etc. evitando dependencia y ahorrando tiempo al usuario, y sobre todo minimizando los esfuerzos de gestión del cambio y errores por desconocimiento. 

De la misma forma, en todas las organizaciones todavía existen multitud de procesos que no cuentan con una estructura y que, por tanto, son difíciles de seguir y de monitorizar. Por este motivo, este tipo de herramientas de desarrollo low-code nos permiten crear en tiempo récord aplicaciones que ayudan a estructurar estos procesos de forma digital y, por tanto, dotar a las organizaciones de la capacidad de monitorizar dichos procesos.  

Adicionalmente, existe una tendencia cross de mercado que lleva a unos niveles de abstracción que no se han visto previamente, en los que las organizaciones se proyectan hacia un mundo no-code. Estos pretenden ceder el protagonismo de su transformación a sus equipos de DigitalOps mediante el modelado y la monitorización de sus operaciones con sistemas que permitan crear un Digital Twin completo de dichas organizaciones. De esta manera, se conseguiría gestionar y digitalizar la ejecución de tareas y procesos de diversos ámbitos. Es seguro que en los próximos años seguirá creciendo de forma exponencial el número de aplicaciones desarrolladas, bajo este concepto, una compañía puede democratizar la creación de aplicaciones consiguiendo dotar a las unidades de negocio de las herramientas necesarias en tiempo récord, siendo diseñadas y desarrolladas en muchos casos por los mismos usuarios que las explotarán. 

En el mundo actual, hiperconectado y más heterogéneo que nunca, es imprescindible ser capaces de unir diferentes sistemas, equipos, empresas, personas e ideas, buscando la excelencia operativa y simplificando la forma de comunicarnos, integrarnos y producir.  

Por Eduardo Jiménez, associate director de Stratesys y especialista en gestión de operaciones IT y optimización de procesos

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