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A medida que el ritmo de producción a nivel mundial aumenta, también lo hace la preocupación por nuestro impacto en el planeta. En consecuencia, la ONU ha declarado que el consumo responsable de energía debe ser uno de los objetivos principales de cualquier compañía, para reducir la huella material de cara a 2030.

Las empresas tienen la responsabilidad de apoyar un modelo de economía circular, donde se eliminen los residuos y se fomente la reutilización y el reciclaje constante de los recursos. Este hecho es especialmente importante en los sectores de distribución y fabricación donde, según un estudio de Sage, tres cuartas partes de las organizaciones ya cuentan con una estrategia de economía circular. Sectores que han estado tradicionalmente entre los mayores productores de emisiones, y que ahora pueden beneficiarse enormemente de un consumo reducido y una mayor eficiencia.

Ante este escenario, la implementación de procesos más ecológicos y sostenibles en la cadena de suministro y fabricación debe ser una prioridad absoluta. En esta búsqueda de la fórmula perfecta para eliminar los desperdicios y adoptar un sistema de economía circular, las soluciones tecnológicas como la planificación de recursos empresariales (ERP) pueden desempeñar un papel importante en el proceso, para reducir el consumo y los costes de energía.

El poder de la visibilidad de los datos

Uno de los mayores desafíos a la hora de impulsar la sostenibilidad empresarial es la enorme complejidad de las organizaciones modernas. Los responsables de la toma de decisiones en las compañías atesoran un gran volumen de datos de los que extraer información valiosa para la organización, producidos por un amplio número de dispositivos conectados a IoT, instalados en líneas de producción y cadenas de suministro. No obstante, la mayoría de los líderes empresariales carecen del tiempo y los recursos para analizar adecuadamente esta información.

Las empresas tienen la responsabilidad de apoyar un modelo de economía circular, donde se eliminen los residuos y se fomente la reutilización y el reciclaje

Por otro lado, si las infraestructuras generadoras de grandes volúmenes de datos lo hacen de forma fragmentada, solo empeoran este problema. Un sensor conectado podría detectar y reportar desperdicios o ineficiencias en una planta o fábrica en concreto, pero si esta información no se recopila y comparte, pierde su valor.

Aquí es donde entran en juego los sistemas ERP. Estos sistemas de gestión empresarial conectan toda la cadena de procesos, desde el suministro hasta la gestión de las relaciones con los clientes, el inventario y los recursos humanos. Podrían considerarse el sistema nervioso dentro del cuerpo digital de una empresa, con el objetivo de que todos los sistemas puedan proporcionar más valor durante más tiempo.

Este tipo de sistemas llevan en uso desde los años 90. Pero ahora, los ERP basados ​​en la nube han permitido mejorar la velocidad, la flexibilidad y la accesibilidad ya que pueden conectarse, explotar y proporcionar visibilidad de cada sistema empresarial y parte de la cadena de suministro.

Sostenibilidad como sinónimo del éxito

El potencial de los sistemas ERP para mejorar la sostenibilidad industrial es enorme. Los directivos de la empresa tienen una visión global del funcionamiento de la organización gracias a herramientas y capacidades de análisis con las que podrán identificar las ineficiencias de forma rápida y eficaz, desde la sobreproducción en una instalación hasta el consumo excesivo de energía por parte de una sola máquina o aplicación. Así, una vez descubierto el problema, se puede actuar rápidamente para resolverlo.

Por supuesto, no es solo el medio ambiente el que se beneficia de la reducción de las emisiones y del consumo de energía. Se estima que las empresas de todo el mundo podrían ahorrar hasta 22 billones de euros para 2030 si adoptan prácticas más sostenibles. Tras la crisis derivada de la pandemia, los fabricantes se están centrando en la reducción de costes, en la mejora de las eficiencias y en la reducción del gasto energético, aspectos que impactan directamente en los costes totales de la empresa.

Las operaciones “gestionadas” por los ERP también contribuyen en gran medida a la resiliencia empresarial. La pandemia nos ha demostrado que las cadenas de suministro pueden romperse con demasiada rapidez. Sin embargo, este tipo de sistemas permiten a los fabricantes y distribuidores ver en qué parte de la cadena de suministro se están originando los problemas, para responder de forma rápida y eficaz.

IoT, los sistemas ERP y la automatización son el futuro de los negocios sostenibles. Cada uno se alimenta y complementa a los demás, creando sinergias para aprovechar el poder de los datos, para impulsar una visibilidad, accesibilidad y eficiencia sin precedentes. Serán herramientas cruciales en la selección de residuos y la reducción del consumo y las emisiones nocivas. El sector industrial tiene, desde hace tiempo, una reputación negativa como emisores de gases de efecto invernadero y otro tipo de residuos nocivos para el medio ambiente. Ahora, la tecnología les brinda la oportunidad de dar un paso adelante y situarse a la vanguardia de la lucha contra el cambio climático.

Diego Sánchez-Aparisi, Director Product Marketing en Sage España y Portugal