Los responsables de las tomas de decisiones deben saber qué necesitarán para vender o servir mañana, con el fin de mantenerse competitivos. Para lograr esto, la dirección de cualquier compañía debe tener acceso a los datos oportunos y precisos sobre los que basará sus decisiones estratégicas. Una “intuición instintiva” sobre las fuerzas del mercado o el rendimiento interno no es suficiente, y puede conducir a costosos e irreparables errores.

Los despliegues tácticos crean islas de información

La información es la savia de cualquier organización. Y las organizaciones líderes ven la inteligencia de negocio (BI) como la mejor forma para acceder a esta información. Sin embargo, muchos ejecutivos no confían aún en los informes que reciben y continúan sin tomar decisiones basándose en los firmes cimientos que el BI puede proporcionar ¿A qué se debe?
El problema es que la tecnología BI se utiliza todavía más en el nivel táctico que en el estratégico. Una larga historia de despliegues en el nivel medio de la gestión ha dado lugar a islas de información. La estandarización BI necesita una fuerza central que la dirija para superar las barreras políticas y culturales.
De hecho, muchísimas compañías utilizan más de 25 herramientas diferentes de inteligencia de negocio para diversos departamentos y diferentes funciones. Si esto continúa así, el BI se mantendrá como una herramienta táctica, en lugar de explotar su potencial como una iniciativa estratégica para las empresas.

Las organizaciones con visión de futuro estandarizan su BI

Numerosas organizaciones con visión de futuro están revirtiendo esta tendencia mediante la estandarización de sus inversiones en tecnología BI. Pero, ¿qué significa actualmente el concepto “estandarización”? ¿es hoy un paso esencial o se trata de otra palabra hueca inventada por los fabricantes?
La estandarización se produce cuando una compañía elige una única tecnología BI (o un único grupo de tecnologías) para implementar, y un único conjunto de procesos BI en toda la organización. Este hecho resulta absolutamente esencial para cualquier organización que desee competir y conseguir una reducción en el coste total de propiedad.
La estandarización reduce la complejidad del sistema resolviendo los problemas de un entorno BI multi-herramienta y multi-versión. Al reunir múltiples silos de datos en una infraestructura BI común, la dirección puede finalmente lograr la escurridiza “única versión de la verdad”. Esto permite a los ejecutivos senior llevar a cabo análisis funcionales, tendencias publicitarias y sacar el máximo provecho de la información extraída del data warehouse empresarial. De esta forma, BI se convierte en mucho más que reporting táctico.

Una ayuda para la conformidad SOX y Basilea II

Regulaciones tan exigentes como Sarbanes Oxley y Basilea II exigen transparencia y contabilidad. Los números deben estar basados en hechos, no en intuiciones o suposiciones. Esto resulta difícil si se intentan consolidar los resultados de numerosos tipos diferentes de informes. Estandarizar los procesos de reporting BI de una organización resolverá este desafío.
Utilizar tecnologías y procesos uniformes también beneficia al equipo TI, al simplificar el soporte, la formación y el mantenimiento de la estructura BI. Muchas herramientas diferentes conducen a un entorno complejo, muy costoso de poner en marcha y mantener. Al trabajar con un fabricante y utilizar procesos uniformes, TI puede desplegar fácilmente nuevas capacidades y desarrollar mejores prácticas.
Si los beneficios de la estandarización están claros, ¿por qué no la están acometiendo todas las organizaciones? La razón principal es el desafío cultural al que se enfrenta el equipo TI y la dirección. Cuando los departamentos seleccionan sus herramientas preferidas basándose en sus necesidades específicas, no están siendo receptivos a la hora de ir más allá de estos sistemas e introducir un nuevo estándar. También, la resistencia al cambio es un gran obstáculo. Los usuarios prefieren las herramientas que conocen en lugar de ajustarse a un nuevo sistema, a pesar de que sean conscientes de que un nuevo sistema contribuiría al interés general de la compañía.

Los centros de competencia en BI pueden dirigir la estandarización

La estandarización BI necesita una fuerza motora central para superar estas barreras. El equipo TI por sí solo no es suficiente; debe existir apoyo empresarial a un alto nivel para convencer a los jefes departamentales del valor de la propuesta.
De forma creciente, las organizaciones están creando equipos de usuarios de TI y de negocio para mejorar el valor estratégico y la puesta en marcha de la tecnología BI. Estos equipos son comúnmente conocidos como Centros de Competencia en Business Intelligence (BICC). Las funciones de un BICC radican en facilitar la estandarización y establecer directrices para mantener la información bajo control en toda la organización. El BICC centraliza los despliegues de BI, y ayuda al cambio cultural en los departamentos. De esta forma, el BI puede finalmente convertirse en una iniciativa estratégica para toda la empresa.

Conclusión

El Business Intelligence ha evolucionado desde su concepción inicial como mera herramienta táctica. Ahora es reconocido como una tecnología de negocio estratégica que soporta la gestión del rendimiento para toda la organización. Pero, aunque esta tecnología existe, la cultura vigente impide al BI ejercer todo su potencial
Las organizaciones que adopten la estandarización se mantendrán competitivas, y contarán con una sólida base para el éxito. Para las que se resisten a adaptarse, es sólo una cuestión de tiempo hasta que caigan en manos de unos competidores más inteligentes.

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