departamento financiero

Las soluciones automatizadas, la inteligencia artificial (IA), el Software as a Service o el almacenamiento en la nube se están convirtiendo en imprescindibles para los departamentos financieros. De este modo, la transformación digital es ya un imperativo y, por ende, una prioridad para estos departamentos.

Publicidad

La Inteligencia Artificial ofrece nuevas oportunidades para el Director Financiero (CFO, por sus siglas en inglés) posicionándole en un nuevo entorno tecnológico. Este punto de inflexión está impactando sobre su negocio y transformando su rol dentro de la compañía. Liberado de algunas tareas tediosas, como la recopilación de información o la entrada de datos, el equipo financiero dispone ahora de más tiempo para dedicarlo a actividades de mayor valor añadido y responsabilizarse de la dirección estratégica de la empresa.

¿Cómo podría la IA revolucionar los departamentos administrativos y financieros?

La Inteligencia Artificial aprende de los datos que procesa y luego actúa para restaurar ese conocimiento. Es a partir de esta capacidad de aprendizaje y memorización que la Inteligencia Artificial adquiere capacidades similares a las de la mente humana. Así, la combinación de la velocidad y el poder de estos procesos con la inteligencia y la mente analítica humana abre muchas oportunidades para las empresas.

La IA no gestionará la complejidad del análisis financiero, ni escuchará las peticiones de los clientes y las analizará

El «riesgo» percibido de la robotización de la gestión financiera es, de hecho, una oportunidad para los directores financieros que son capaces de apoyar la gestión estratégica de sus empresas y orquestar esta transformación que aumenta el valor.

El Departamento de Asuntos Financieros (DAF) se centra ahora en el aspecto estratégico, especialmente con la plétora de herramientas a su disposición, que le permiten procesar y agregar cantidades considerables de información. Parte de sus misiones pueden automatizarse, incluyendo la captura de datos, la recopilación, la comprobación cruzada, el seguimiento y el primer procesamiento.

La IA no gestionará la complejidad del análisis financiero, ni escuchará las peticiones de los clientes y las analizará. Sólo interviene en tareas repetitivas y fácilmente industrializables, y permite simplificar el procesamiento de una gran cantidad de información importante. Esta pausa en las tareas repetitivas permite al CFO concentrarse en otras actividades más valiosas y en una visión de alto nivel.

Karim Jouini, CEO de Expensya