Las herramientas de integración de software juegan un papel fundamental en la evolución de las tecnologías de la in formación. A pesar de esa importancia son muy pocas las soluciones existentes en el mercado con un abanico formado por no más de diez empresas.

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Las tendencias en la tecnología de software y la complejidad de los entornos de TI traen consigo una demanda creciente del mercado de consultoría TI y de la integración de sistemas. Todas las compañías se enfrentan a la misma situación: el mercado ha cambiado, la competencia es más fuerte y la presión sobre los costes se incrementa. Con estas condiciones generales, las estructuras de TI también están cambiando. El mercado siempre se comporta de forma pragmática respondiendo, tarde o temprano, a la realidad, a la hora de resolver sus problemas.

En los últimos años, sin embargo, ha aparecido otro factor que también ha hecho que este mercado se resienta: la crisis. Jordi Calvera, director general de InterSystems, apunta que “el mercado del software de integración se ve afectado por la crisis igual que cualquier otro segmento de las TIC. La capacidad de inversión es menor que en el pasado pero las necesidades para adquirir una herramienta EAI siguen vigentes e, incluso, son más imperiosas. En este entorno es cuando quedan de manifiesto los beneficios de una plataforma de integración, porque permite aprovechar la mayoría de las aplicaciones existentes y sustituir, únicamente, aquellas que ya no cumplen con las necesidades de la organización o han quedado obsoletas. De esta forma no es necesario renunciar a las ventajas de un sistema compacto e integrado, frente a planteamientos que pretenden reemplazar el sistema completo, algo que exige mucha mayor inversión en licencias e implantación. El desarrollo de “aplicaciones compuestas” de una forma sencilla, rápida, económica y eficiente permite definir y alcanzar objetivos realistas de integración de datos y funcionalidad de aplicaciones, aportando escalabilidad a los sistemas heredados. Todo ello se efectúa, además, sin alterar el buen uso que se estuviera haciendo ya de las aplicaciones históricas existentes en las compañías”. No obtstante, no todos los actures involucrados en este segmento de mercado consideran que la crisis está afectandoles, por cuanto se trata de herramientas cada vez más indispensables y de las que no se pueden prescindir. En esta línea de argumentación se sitúa Enrique Martín, director de preventa de tecnología de Oracle: “la crisis está afectando menos que a otros mercados ya que la integración supone mejoras operativas y en muchos casos grandes ahorros de costes. Por lo tanto, es una herramienta necesaria y en muchos casos imprescindible en los tiempos que corren”. Finalmente, y en este sentido, Víctor Carralero, Director de WebSphere de IBM considera que “aunque la situación económica empieza a mejorar, la necesidad de todo tipo de organizaciones, tanto empresas privadas como instituciones, es reducir costes y asegurar el ROI en el menor tiempo posible. Por supuesto, todo ello con el mayor nivel de eficiencia posible para adaptarse a las cambiantes demandas del mercado y mejorar continuamente los ingresos. Por eso, no se pueden permitir el lujo de que existan barreras al acceso a la información que agiliza los procesos”.

Pero no sólo la crisis es uno de los factores que en el mercado español rige la evolución de la herramientas de integración. Como señala Enrique Bertrand, director de Tecnología de Software AG “ la integración siempre ha estado muy ligada a la reutilización de las capacidades existentes en nuevos escenarios. Por ejemplo, automatizar un proceso complejo no debería requerir el replanteamiento o el abandono de las aplicaciones financieras, de gestión de pedidos, de gestión de clientes, etc. desplegadas en la empresa. Solo una arquitectura de integración sólida que permita aprovechar las inversiones actuales TI garantiza la viabilidad económica del proyecto. Esa es una de las razones por la que nuestra suite BPM, webMethods, se fundamenta en una plataforma SOA, con el correspondiente bus de servicios, sobre la que puede implementarse múltiples patrones de integración. Hay además otro aspecto que es que en un mundo tan heterogéneo y cambiante, en el que los modelos de negocio deben adaptarse muy rápidamente, la agilidad es un imperativo. Y con redes de socios y clientes con las que tenemos que comunicarnos a través de canales muy variados, la flexibilidad en el acceso es otro. Hablamos ofrecer nuevos servicios multicanal, y hacerlo de forma consistente, segura y gestionada requiere de un software de integración potente”. Es en esta misma línea de argumentación en la que se sitúa David Bericat, Solution Architect de Red Hat que señala a la necesidad urgente y rápida de cambios como valor fundamental en el desarrollo del mercado del software de integración. En su opinión, “lo que nos estamos encontrando en nuestros clientes es una necesidad por parte de los Responsables de TI para dar soluciones casi inmediatas a los cambios que exige el negocio. El negocio demanda poder hacer muchas más cosas, con un menor tiempo de respuesta y un control mucho más preciso. Actualmente, no tener controlado en tiempo real lo que sucede en el negocio tiene un coste inasumible para las empresas. La situación económica hace que las empresas no puedan permitirse estas fugas. Esta situación ya de por sí es un reto, pero además se une a que dicha respuesta ha de ser ejecutada con menos medios, ya que los presupuestos se han estrechado. Los departamentos de TI se ven obligados a hacer más con menos. Por otro lado, también vemos una tendencia muy clara de querer innovar y crear nuevos servicios para sus clientes, pero intentando aprovechar toda la infraestructura, e incluso aplicaciones, existentes. La situación económica no permite nuevos y grandes proyectos faraónicos de renovación total. Es necesario aprovechar y optimizar las infraestructuras actuales para tener nuevos servicios, buscando la excelencia operativa. Por último también nos encontramos un entorno altamente cambiante y variable, en el que los clientes miran al futuro con intranquilidad y dudas, sin poder anticipar de forma precisa qué va a pasar mañana. En este sentido están mucho más atentos al ROI, a la flexibilidad, y en los casos en que se plantean proyectos a largo plazo, a no quedar atados a una tecnología o un proveedor específico por un largo periodo de tiempo”.

Ventajas

Así que si la crisis no es un factor determinante se debería insistir en las ventajas que proporcionan este tipo de soluciones. La plataforma de integración está adquiriendo cada vez más relevancia en los sistemas de información de la empresa. Ya no sólo se trata de extraer y cargar información de diferentes fuentes sino que actualmente se pueden aplicar procesos de análisis y calidad, crear estándares corporativos e incluso disponer de funcionalidades tan interesantes como la trazabilidad de la información (conocer todas las etapas por las que fluye la información, desde los transaccionales hasta nuestras herramientas de B.I.). Las ventajas son, por tanto numerosas. Para el portavoz de Intersystems, “la integración de datos es solo una pequeña parte de lo que hoy puede ofrecer una plataforma de integración. Sí es cierto que es lo primero que se le viene a uno a la cabeza al hablar de esta cuestión, ya que es uno de los elementos base, junto a la integración de procesos. Desde luego, permite eliminar las duplicidades, eliminar errores e ineficiencias administrativas, pero además, permite mover la información, no las personas; hacer de la tecnología un motivo para colaborar y proporciona un mayor control del negocio, entre otras ventajas. Además, es fundamental para poder asumir retos más ambiciosos de integración y acceder a una infraestructura tecnológica compartida, y para desarrollar sistemas complejos con diferentes tecnologías, independizándose de los entornos propietarios”. El portavoz de IBM señala además que “estas soluciones resultan ideales para construir, desplegar y gestionar aplicaciones de negocio, además proporcionan la integración de aplicaciones y la conectividad para que la información fluya libremente dentro y fuera de los procesos, fomentar la colaboración y la reutilización de datos. Como hemos comentado anteriormente, reduce de forma considerable los costes del negocio y aumenta la eficiencia, la productividad y facilita un rápido retorno de la inversión”.

Se podría asegurar que la principal ventaja de la integración de aplicaciones en la empresa es la posibilidad, por parte de los departamentos de TI, de dar una respuesta al negocio de forma ágil manteniendo los objetivos de control del gasto y eficiencia operativa impuestos por la situación actual. En resumen, el poder innovar y modernizar las aplicaciones y los sistemas de infraestructuras haciendo más por menos. En opinión de David Bericat de Red Hat, “si estamos hablando puramente de integración de datos, lo que permite es compartir, reutilizar y explotar la información dentro de las distintas áreas de la empresa, evitando los silos de aplicaciones aisladas y reduciendo las necesidades de migración de las mismas. Esto es especialmente valioso para gestionar situaciones como fusiones o adquisiciones de otras empresas, donde de repente IT se ve con el reto de trabajar con varios centros de datos, duplicando las aplicaciones, sistemas, etc. pero con la necesidad de dotar a las aplicaciones centrales de una visibilidad global y conjunta de forma transparente al usuario”.

Cualquier empresa sabe que el coste de los datos inconsistentes, incompletos, duplicados, etc. puede ser enorme, en particular si hablamos de los de tipo “maestro”, es decir, de los datos de baja volatilidad que son utilizados ampliamente por múltiples aplicaciones (cliente, producto, etc.). Como afirma Enrique Bertrand de Software AG, “si, además, hablamos de procesos automatizados “extremo-a-extremo” el problema se multiplica.Al final la “desintegración” se paga en ofertas inconsistentes, pedidos erróneos, facturas rechazadas, que hay que corregir manualmente, y eso es tiempo, dinero e insatisfacción de nuestros clientes y proveedores. Una solución de integración de datos, como forma de limpiar, reconciliar, consolidar y, sobre todo, garantizar la calidad del dato maestro en el tiempo, supone ahorros notables. Esa es la razón por la que desde hace unos años forma parte de nuestra oferta tecnológica la herramienta de gestión de datos maestros webMethods OneData”.

Cloud Computing

La tendencia principal del mercado también está presente en un mercado como el de la integración. SOA está en la base de los servicios Cloud, soporta las soluciones cloud computing con una plataforma que tiene la virtud de interconectar silos de aplicaciones web en un gran Data Center. Sin soluciones de integración completas que permitan la adopción de arquitecturas SOA no sería posible hablar del Cloud.

Por otro lado, la necesidad de tener que suministrar las plataformas de integración en modelos diversos aumenta la necesidad de mejores tecnologías para la gobernanza e impone una convergencia en los requerimientos de integración de datos y aplicaciones, lo que implica que las organizaciones deben seguir invirtiendo en tecnologías de integración de aplicaciones. Enrique Bertrand de Software AG considera que cloud empieza a ser omnipresente y determina la evolución del software de integración en tres territorios:

  • Por un lado las empresas consumen cada vez más servicios en cloud y el ámbito de la integración se amplía: hay que combinar aplicaciones internas (“on premise”) con aplicaciones en cloud. En este caso la plataforma de integración debe ser capaz de manejar los aspectos de seguridad, calidad de servicio y control de los SLA (acuerdos de nivel de servicio), de forma homogénea con las aplicaciones propias.

  • Por otro lado, y en el sentido inverso, las compañías aprovechan la cloud para ofrecer a su red empresarial nuevos servicios (economía de las API), disminuyendo la barrera de entrada: deben exponer sus capacidades a través de interfaces sencillas y de forma segura y ser capaces de gobernar el nuevo escenario.

  • En tercer lugar, cloud aparece como un nuevo territorio de despliegue de infraestructuras que se puede combinar en un modelo híbrido con las infraestructuras propias. Por ejemplo, trabajamos con clientes del sector gran consumo que tiene campañas con fuertes picos de demanda (rebajas, navidades, etc.). Un despliegue hibrido temporal de su bus de integración garantiza la escalabilidad de las aplicaciones durante ese periodo, con menores costes de licenciamiento.

En definitiva, la nube forma parte de las tendencias tecnológicas que están marcando la realidad empresarial. Cloud computing es un nuevo modelo de ofrecer tecnología que permite a los usuarios acceder a software estandarizado como servicio, lo que está haciendo posible que empresas de menor tamaño puedan acceder a estas tecnologías. En opinión del portavoz de IBM, “adicionalmente y desde otra perspectiva, cada vez es más común que las empresas tengan parte de sus sistemas cores como su CRM en el cloud, si la solución que le ofrecemos a nuestros clientes no es capaz de integrar fácilmente estos sistemas con otros que los clientes tienen “on premise”, no estamos ofreciendo una solución completa que habilite a nuestros clientes a optimizar sus inversiones. Sin duda, IBM es consciente de ello y la solución de integración de IBM ofrece estas capacidades”. En definitiva y en palabras del portavoz de Red Hat, “ cloud lo que permite es tener una mayor y mejor precisión en cuanto al diseño de mis aplicaciones e infraestructuras que las soporten. Nos permite ser flexibles y agiles, con un modelo mucho más dinámico. De lo que se trata es de obtener la máxima escalabilidad según el comportamiento de los clientes y usuarios finales, utilizando soluciones basadas en una cloud híbrida abierta, que permiten tener el core de las aplicaciones en casa y aumentar o reducir mis necesidades cuando el negocio lo requiere. El modelo de cloud permite ahorrar costes, optimizar, y afinar mejor donde invertir y qué utilizar. Al ser un área tan crítica que sentará las bases del futuro de las organizaciones y estar en continua evolución, es fundamental que ese camino hacia la cloud sea abierto y basado en estándares. La clave es evitar tomar un camino equivocado cerrado, del cual salir será muy difícil e hipotecará nuestro futuro haciéndonos menos competitivos”.

Dentro de la nube, uno de los modelos que está triunfando en la nueva cultura empresarial es el denominado SaaS o Software as a Service. Y es que, la capacidad de inversión de las empresas, entidades y organismos se ve restringida y optar por un modelo de pago por uso es una alternativa para quienes están convencidos de la necesidad de la herramienta. Un modelo SaaS tradicional implica el pago por uso, normalmente en aplicaciones. Si una empresa necesita una o varias aplicaciones para llevar a cabo su negocio, el modelo tiene todo el sentido. Lo que se intenta con ello es pagar sólo por los usuarios y los servicios que realmente están utilizando estas aplicaciones.

Pero si hablamos del mercado de integración entre aplicaciones o sistemas puro y duro, esto es algo más difícil de medir. Pero en un enfoque de Arquitectura Orientada a Servicios o SOA, el pago por uso puede llegar a ser fundamental. Por este motivo compañías como Red Hat se encuentran trabajando para ir a un modelo muy innovador de servicios en la nube, que alinee sus soluciones de integración de JBoss Middleware y habilitándolas para que funcione directamente en la plataforma cloud PaaS, OpenShift. Este nuevo modelo, llamado xPaaS es el futuro para aquellas empresas que quieren acortar sus tiempos de desarrollo de aplicaciones e integraciones con un claro enfoque hacia la cloud.

Lo que está claro es que los usuarios y las empresas ya no quieren licencias, prefieren pagar por lo que realmente utilizan. Actualmente hay que justificar muy detalladamente todo lo que gasta el departamento de TI. Por eso, siempre que tenga sentido, un modelo en base a servicios es más interesante. Tal y como asegura el director general de Intersystems, “actualmente, la capacidad de inversión de las empresas, entidades y organismos se ve restringida y optar por un modelo de pago por uso es una alternativa para quienes están convencidos de la necesidad de la herramienta. En nuestro caso, tras realizar una prueba de concepto de Ensemble, el cliente se convence de que realmente es lo que necesita y de que le aporta valor, pero no tiene capacidad de inversión para adquirir la licencia. La solución, en muchos casos, ha sido optar por la suscripción”.

Pero también se producen paradojas. Por ejemplo, con este tipo de modelos y tal y como señala Enrique Martín de Oracle, “lo que está ocurriendo es que las soluciones SaaS obviamente tienen requisitos de integración, y en algunos casos se considera conveniente tener una plataforma de integración también en SaaS. Estas plataformas no solucionan las necesidades de integración internas de la empresa y, por lo tanto, no las sustituyen. En muchos casos ambas conviven”.

Pero independientemente del auge que pueda estar experimentando un modelo de pago por uso, no todas las empresas asumen este concepto. Si hablamos de grandes y medianas empresas, claramente se decantan por modelos OnPremise. Una de las compañías que más trabaja con este segmento es Software AG y tal y como opina su portavoz, “en el segmento de clientes en los que nosotros trabajamos (medianas y grandes empresas) el software de integración es un activo propio clave en la estabilidad de la plataforma TI y la mayor parte optan por el modelo tradicional de adquisición de licencias. Bien es verdad que el modelo SaaS, en su sentido típico, no es fácilmente trasladable al ámbito específico de la integración; no estamos hablando de aplicaciones de negocio o software de usuario final. En Software AG empezamos a trabajar con un enfoque PaaS para webMethods (con algún elemento de SaaS), para satisfacer una demanda que sí observamos que empieza a crecer en las empresas: para acelerar el despliegue y acceso a nuevos servicios urgentes; y para dar elasticidad a la infraestructura de integración ante una demanda fluctuante, con una inversión acotada.

Contemplamos, pues, la consolidación de formas mixtas de licenciamiento en la que se combinan licencias de uso en propiedad con licencias temporales o bajo demanda en modo PaaS”.

Pero quitando a determinadas compañías parece que SaaS continuará con su tendencia al alza. A modo de ejemplo, los ingresos de cloud de IBM aumentaron un 69% en 2013 respecto al año anterior. Es una apuesta muy fuerte para nosotros y destacaría el recién creado IBM Cloud Marketplace, un portal que ofrece acceso a su portfolio de capacidades cloud, área en el que IBM ya ofrece con más de 100 soluciones de Software como servicio (SaaS). Asimismo el Gigante Azul continúa con su política de adquisiciones, las más recientes las de Aspera, Cloudant y Silverpop, todas ellas con soluciones basadas en Cloud. Por eso, Víctor Carralero, Director de WebSphere de IBM se atreve a asegurar que “las ventajas que aportan las soluciones SaaS a las empresas de cara a la integración de sistemas son muchas. Unas de ellas es que los APIs basados en estándares que se transportan por Internet con una interfaz personal, que es el browser, y una interfaz mecánica a través de Web Services. Sin duda, la adopción de soluciones basadas en Cloud y SaaS tendrá diferente velocidad dependiendo del sector y tamaño de las empresas. Creemos que está adopción será muy rápida en el sector de la pymes y mediana empresa, en las que el montar y mantener una infraestructura IT les complica el retorno rápido de la inversión y un tiempo de respuesta adecuado a las necesidades de su negocio”.

Tendencias

Hace sólo un par de años la necesidad de estar conectado era la excepción en el mundo de los dispositivos. Ahora se ha convertido en la norma. En el lado de las soluciones cara a usuario final, el Internet de las Cosas (IoT) es una realidad cada vez más visible que impacta sensiblemente en el mundo de los sistemas de integración haciendo, a su vez, que estos sean ya imprescindibles en cualquier solución integral moderna. Pasó ya el tiempo en que el único dispositivo conectado era el ordenador. No pensemos sólo en las tabletas y los Smartphone. Tal y como expone Jordi Calvera, director general de InterSystems, “nuevos dispositivos empiezan a abrirse camino, con más o menos éxito, pero es imparable. Nuestro reloj ya no será sólo nuestro reloj, nuestras gafas serán más que unas gafas, nuestros electrodomésticos estarán al alcance de un click, o un toque, un pestañeo o un pensamiento. Hacer que todos nuestros dispositivos interactúen como si fueran parte de un todo supone un enorme reto para las soluciones de integración. En este campo, la flexibilidad de un lado y la robustez y estabilidad de otro son vitales y, en esos aspectos, soluciones como Ensemble o HealthShare han venido demostrando su fortaleza año tras año y proyecto tras proyecto. Por otro lado, el aumento exponencial en la interconexión de dispositivos y sistemas abre todo un mundo de oportunidades desde el punto de vista empresarial, puesto que nos permite ofrecer soluciones que van más allá de la interoperabilidad. Herramientas como InterSystems DeepSee e iKnow consiguen analizar en tiempo real toda la información combinada que está gestionando la plataforma, basada en datos estructurados y no estructurados. Gracias a este tipo de tecnologías el usuario puede obtener una visión completa de su sistema o negocio en tiempo real, pudiendo así tomar decisiones rápidas y precisas. Esto, que para algunos es la excepción, es una realidad para nosotros y será una exigencia del usuario empresarial en el futuro cercano”.

Cada compañía cree saber por dónde van a ir las próximas tendencias. En Red Hat, también. David Bericat, Solution Architect, de la compañía asegura que están viendo “tres o cuatro puntos muy importantes, unidos bajo el mismo objetivo: el estar continuamente reinventando el negocio. Por un lado, la optimización y reusabilidad de las infraestructuras y aplicaciones actuales, muchas entre diferentes proveedores y tecnologías, es una tendencia clave en el mercado actual. Para ello existen algunos componentes importantes que facilitan esta integración, como son el uso de estándares de integración a través de patrones empresariales (EIPs), que evitan tener que reinventar la rueda cada vez que nos enfrentemos a problemas similares, incluso entre proyectos diferentes. A mayor reusabilidad, menor tiempo y coste, y mayor es el beneficio obtenido. En este sentido el Modelo de Composición de Servicios (SCA) será una tendencia a tener en cuenta. En lugar de crear servicios grandes y complejos, se trata de crear y reutilizar servicios más sencillos, e irlos combinando y ampliando para crear los servicios finales”. Este portavoz añade además que “la economía global ha dado paso a entornos altamente distribuidos, con oficinas centrales y numerosas sucursales. La necesidad de compartir información entre todos los puntos está fomentando tendencias como la mensajería en tiempo real, temas de movilidad, siempre teniendo en cuenta conceptos de alta disponibilidad, autodiscovery, etc. Por ejemplo, si disponemos de información útil para el negocio a las 10 de la mañana, lo que se quiere es poder actualizar esta información en el mismo momento sin tener que esperar a dentro de unas horas cuando estemos en el puesto de trabajo, para que la gente de negocio pueda tomar decisiones lo antes posible, o incluso que sean tomadas de forma automatizada e inteligente por nuestras aplicaciones. Un claro caso de uso es el Internet of Things (IoT), donde lo que se persigue es conectar todo tipo de dispositivos de diferente naturaleza, consumir la información que envían y explotarla de forma integrada con las aplicaciones y sistemas centrales. Añadiendo la información que provenga de las redes sociales a este modelo, la idea es tomar decisiones en tiempo real para, entre otras cosas, dar un mejor servicio y experiencia a los clientes y usuarios. Esta es otra tendencia en la que Red Hat está apostando de forma muy fuerte, invirtiendo y fomentando la construcción de soluciones completas, multiproducto, donde se integran varias aplicaciones, composición de servicios, mensajería, etc. Aplicando una capa de inteligencia en base a procesos y reglas de negocio, para que nuestras aplicaciones y sistemas sean capaces de tomar decisiones de forma automática. Las ventajas competitivas que aporta este enfoque pondrán a las empresas que lo utilicen en clara disposición de ganar la carrera a sus competidores. Por último, la última es la gran explosión del Big Data, la necesidad de explotar gran cantidad de información, de fuentes dispares, y poder usarla para tomar decisiones”.

Big Data parece que será una de las próximas tendencias en este mercado. Al menos también las señalan desde IBM en que su portavoz asegura que “cuando hablamos de software de integración empresarial hablamos de sistemas que permiten aprovechar al máximo los beneficios de las últimas tendencias tecnológicas: la colaboración social, la movilidad, los entornos cloud computing y las soluciones de gestión y análisis de Big Data. Dichas soluciones de integración deben ser un dinamizador de todas estas tendencias y no una barrera debido a su falta de flexibilidad o falta de adaptación rápida. Otra tendencia a tener en cuenta en el ámbito de la integración es la que se conoce como Internet de las cosas, que se usa con una denotación de conexión avanzada de dispositivos, sistemas y servicios que va más allá del tradicional (máquina a máquina) y cubre una amplia variedad de protocolos, dominios y aplicaciones. Las soluciones de integración deben proporcionar capacidades para gestionar y optimizar esta variedad de sistemas, servicios, protocolos, etc. Es algo fundamental y en lo que IBM está haciendo una apuesta e inversión enorme”.

Finalmente desde Software AG aseguran que diseñar para un futuro cambiante e incierto es el desafío actual por excelencia para las tecnologías de la información, del que el software de integración no escapa. Ahora bien, como señala Enrique Bertrand, director de Tecnología de Software AG “desde el punto de vista de los modelos y estándares utilizados por las arquitecturas de integración, no cabe pensar en grandes cambios y sí en la evolución natural, relativamente pausada, de los mismos: nuevas API, nuevas versiones de las actuales, mejoras en la seguridad, etc. SOA, en cualquier caso, sigue siendo el marco de referencia”

Es en otros aspectos en los que veremos una evolución acelerada del software de integración:

  • La cloud como fuente de servicios y de nuevas posibilidades de despliegue de las plataformas.

  • Crecimiento exponencial del tipo y variedad de los datos que necesita una empresa, y de sus fuentes: “sensorización” creciente; la internet de los objetos (“IoT”).

  • El dispositivo móvil como nuevo puesto preferente de trabajo.

Ganarán peso las soluciones híbridas multicanal, en las que se combinan de forma segura los recursos y aplicaciones propios con infraestructuras y servicios disponibles en la cloud. Y con una arquitectura que facilite la escalabilidad y la mínima latencia frente el crecimiento de los datos.

El escenario de integración, en definitiva, se hará más necesario, más complejo y con nuevos requisitos de gestión y gobierno para garantizar su viabilidad a largo plazo.

Para pymes

¿Por qué una mediana empresa debería plantearse la implementación de una solución de este tipo? ¿Le resultaría beneficiosa a una pyme su implementación? En este aspecto, dependerá mucho del tipo de negocio en el que actúe esta pyme, de la capacidad informática que tengan para la automatización de sus sistemas y del volumen de datos o aplicaciones con el que trabajen. Aunque esto está cambiando para ajustarse a las nuevas necesidades del mercado, en muchos casos las pymes españolas trabajan siguiendo una forma más tradicional, y las necesidades de integración pueden verse reducidas a pesar de que las ventajas que aportan aspectos como la movilidad son indudables.

Pero en modelos de negocio orientados a la tecnología o a Internet, donde operan muchas pequeñas y medianas empresas, la integración juega un papel fundamental. Un ejemplo lo pone el portavoz de Red Hat: “ofrecer un servicio de comparar hoteles, viajes u otros productos, donde el modelo de negocio se basa en explotar información y servicios, y donde las soluciones de integración son básicas y forman el núcleo de su operativa diaria. En este modelo es especialmente útil la integración con redes sociales donde la valoración y los comentarios de los usuarios pueden hacer que tu negocio se dispare incrementando los bookings o perder clientes con una facilidad tremenda.
Por otro lado, también estamos encontrando una tendencia en la mediana empresa de minimizar los costes externalizando su infraestructura fuera de la empresa, a través de soluciones cloud, dentro de una cloud híbrida o incluso pública, que permita el pago por uso de las soluciones que necesitan. De este modo se puede reducir la inversión considerablemente en infraestructura y mantenimiento, y es por ello que Red Hat está invirtiendo en esta área con el total convencimiento del valor que podemos ofrecer a nuestros clientes en este sentido. El ejemplo es la iniciativa xPaaS comentada anteriormente. Toda solución que ofrezca conectores nativos con cuantas más fuentes de información y siempre de una forma estándar, marcarán la diferencia. En Red Hat apostamos por este modelo claramente y nos beneficiamos de la Comunidad que no para de crear más y más cada día, innovando continuamente”. En la misma línea se sitúa Enrique Bertrand de Software Ag. En opinión de este directivo, “La necesidad de una solución de integración depende mucho de la heterogeneidad de las aplicaciones existentes y de la extensión de la red de proveedores, agentes, socios y clientes en la que se mueve la empresa en cuestión. Cuanta más diversidad de aplicaciones y canales de relación, más necesario y rentable es el software de integración. No es tanto el tamaño de la empresa, por sí mismo, como el modelo de negocio en el que se apoya y su forma de operación. Supongamos que una pyme quiere ampliar su negocio, quiere abrir un nuevo canal de comercialización o quiera lanzar una nueva línea de productos. Dependiendo de cómo tiene sus sistemas de información, el coste de la adaptación de las aplicaciones, del desarrollo de interfaces con nuevos socios, el trabajo manual para consolidar los datos para un nuevo uso, etc., puede ser muy alto (incluso en una pyme), y un software de integración apropiado reduce sensiblemente el esfuerzo y el tiempo necesarios”.

No obstante, no todo el mundo cree que existen empresas para los que las soluciones de integración no son útiles. Tal es el caso de Intersystems donde consideran que el tamaño de la empresa no tiene que ver con la idoneidad o no de estas soluciones. La clave está en los problemas que hay que resolver y estos son universales, no son exclusivos de la gran empresa. Su director general pone ejemplos: “Sí es cierto que la cuantificación económica de los beneficios derivados de su uso puede ser mucho mayor en términos absolutos, pero en términos relativos incluso resulta más beneficioso para la pyme. Ensemble, por ejemplo, en el caso de la Sanidad está implantado en pequeñas clínicas de menos de 100 camas y en hospitales con más de 1.500. Pero podemos citar muchos más ejemplos como el caso de Ricoh American Corporation que ha desarrollado una aplicación para que los médicos puedan fotografiar la lesión de un paciente de nuevo ingreso e insertar automáticamente la imagen en su historia clínica electrónica (HCE) sin tener que alejarse de la cama del paciente. Antes de tomar la fotografía, el médico utiliza la cámara sanitaria Ricoh para escanear un código de barras en la pulsera del paciente y añade información para describir la lesión. Esta solución crea, rápida y fácilmente, las imágenes más completas del progreso del paciente, ofreciendo mejores resultados. InterSystems HealthShare orquesta la integración entre la HCE, la tecnología de Ricoh y distintos dispositivos como la propia cámara”.

Big Data

Algunos de los responsables entrevistados para la realización de este artículo señalaron al Big Data como una de las tendencias a tener en cuenta en este mercado. De hecho, todos los analistas, Gartner, IDC, hablan de la explosión exponencial de información. Cualquier aplicación, tanto existente como nueva, tienen que tener esto en cuenta. La tendencia actual es la de aprovechar toda la información disponible, guardarla y analizarla para tomar decisiones que marquen la diferencia en  la evolución del negocio.

Por otro lado, la información ha evolucionado claramente hacia la existencia de diferentes tipos de información. Ya no sólo hablamos de datos estructurados, si no que hay una explosión de datos no estructurados, ficheros, video, música, PDFs y un montón de información noSQL y aplicaciones consumibles a través de servicios. Toda esta información puede ser explotada y utilizada para mejorar los procesos de negocio y la toma decisiones. En este sentido es importante señalar como apunta David Bericat, Solution Architect de Red Hat Iberia, que “un aspecto que se ha de tener en cuenta es que un aumento del volumen de datos a manejar por las aplicaciones puede tener un impacto directo en su rendimiento. En Red Hat, estamos muy atentos a estos problemas para proporcionar soluciones adaptadas y capaces de resolver los problemas asociados al big data, como por ejemplo cachés distribuidas en memoria que aseguran la escalabilidad de la solución, entre otras”.

Hasta hace muy poco, las empresas estaban limitadas por los costes de almacenamiento y procesamiento de los datos. Hoy el único límite es nuestra imaginación. La utilización de más cantidad de datos y de mayor variedad nos permite llevar a cabo acciones imposibles hace unos años, como por ejemplo desviar en tiempo real una flota de transporte en función de cambios en las condiciones meteorológicas, o analizar los sentimientos de nuestros clientes a partir de comentarios en redes sociales, o incluso implementar terapias médicas específicas en base a datos del genoma. Sorprendentemente muchas compañías están aún a la espera de ver los resultados de los demás antes de abrazar de lleno al Big Data y cada día que pasa su competencia les gana un poco más la partida. La espera puede deberse a la escasez y al coste de profesionales con los conocimientos necesarios para la programación de proyectos de Big Data.

La pujanza de Big Data, los cada vez más frecuentes despliegues en la nube y la necesidad de trabajar con datos e informes de inteligencia de negocio en tiempo real están provocando un completo replanteamiento de las soluciones de integración de datos. Una empresa típica seguramente tiene que lidiar con enormes cantidades de datos albergados en sus sistemas internos y que no siempre facilitan los proyectos de integración. Por eso es recomendable una mirada estratégica sobre la integración de datos, más allá de las necesidades puntuales en un momento dado.

IDC ha señalado repetidamente una de las raíces del problema: las organizaciones han  acelerado su transición hacia los entornos elásticos y de alta escalabilidad, lo que ha provocado que el movimiento dinámico de los datos en las tareas de sincronización o replicación de las bases de datos sea hoy más importante que nunca. La necesidad de datos en tiempo real refleja asimismo un cambio en la forma de ver y utilizar los datos integrados. Contagiados por el espíritu social e inmediato que impregna hoy nuestro día a día, los usuarios de negocio desean también hallar las respuestas a sus preguntas al instante. Se reclama una visión de lo que está haciendo la empresa en ese mismo momento, no lo que hacía ayer o el mes pasado. La inteligencia de negocio va hoy más allá de la planificación a largo plazo, abarcando también todas las decisiones tácticas que se toman en el día a día. Por eso son tan importantes los datos actualizados al minuto. Todo esto puede resumirse en una necesidad urgente: integrar los datos procedentes de entornos heterogéneos. Para ello, la solución de integración que elija la empresa debe ser capaz de mover los datos entre sistemas dispares, vengan de donde vengan, y transformarlos en información útil y en función de las necesidades que tenga el negocio en ese momento.

Movilidad

Finalmente el auge de todo tipo de dispositivos móviles está haciendo que se replanteen ciertos aspectos en los desarrollos de este tipo de herramientas. ¿Cuál es su papel? Enrique Bertrand de Software AG lo tiene claro: “cctúan en un doble plano: son un detonante, un justificante de la necesidad de invertir en software integración; y, al mismo tiempo, plantean nuevas exigencias tecnológicas para este tipo de soluciones. Buena parte de los nuevos proyectos de integración, que justifican la inversión correspondiente en software, tienen su origen en la demanda creciente de acceso móvil a las aplicaciones de gestión empresarial por parte de empleados o clientes. El móvil, la tableta, es el nuevo puesto de trabajo. Para ofrecer servicios sencillos, consolidados y seguros en este tipo de dispositivos, que oculten la complejidad del escenario TI a sus usuarios, tiene que haber por detrás un arquitectura de integración robusta y escalable”

Pero los dispositivos también plantean nuevas exigencias en el terreno de la integración, en particular en estrategias de tipo BYOD (“Bring your own device”). Entre otras: diversidad de sistemas operativos e interfaces; gestión de dispositivos, usuarios y perfiles; seguridad y accesibilidad; limitación temporal de cierto tipo de funciones del dispositivo; tiempos de latencia aceptables. “La movilidad está completamente incorporada en nuestra plataforma a través del soporte de los protocolos necesarios y del módulo webMethods Mobile Suite, responsable de los aspectos de despliegue y gestión los dispositivos y servicios que la empresa decida ofrecer a través de este canal”, finaliza Bertrand.

Por su parte el portavoz de Red Hat afirma que “el papel de la movilidad viene marcado por la demanda del negocio de contar con información en tiempo real, saber qué está pasando y tomar las decisiones necesarias al instante. Esto al final es una ventaja competitiva importante para los negocios. Esto es así por un lado gracias a que la tecnología lo permite, con dispositivos móviles igual de potentes que los de sobremesa, y por otro lado porque la arquitectura con la que se definen y construyen las aplicaciones utiliza tecnologías novedosas e innovadoras pensadas para estos entornos altamente distribuidos. Las aplicaciones deben estar pensadas y diseñadas para responder a esta demanda en tiempo real, si quieren dar un servicio útil a los usuarios finales”. Y para el director general de Intersystems, “No cabe duda de que los dispositivos móviles son actor y parte en cualquier solución de integración actual. Por un lado, las plataformas de integración están jugando ya un papel esencial en la integración y orquestación del cada vez mayor número de dispositivos móviles que rodean los distintos sistemas de información de hoy en día. Esta es una tendencia que no va a hacer más que incrementarse en los próximos años. Por otro lado, el paradigma de lo móvil va a influir, lo está haciendo ya, en la propia concepción de este tipo de soluciones que deben resolver problemas complejos de integración pero a la vez presentar mecanismos simples y ágiles de configuración, monitorización, explotación analítica, gestión de alertas, etc., con posibilidad de funcionamiento en entornos cloud y totalmente inmersas en un entorno donde lo móvil va a impregnarlo todo”.

El ROI de una herramienta de integración

El retorno de la inversión es algo que constantemente están mirando las empresas a la hora de adoptar una determinada solución. Por ello, Enrique Bertrand, Enrique Bertrand, director de Tecnología de Software AG, asegura que el ROI depende mucho de la empresa y de cuál ha sido el detonante de negocio para la adquisición de la solución. Hay que tener en cuenta, además, la dificultad intrínseca de evaluar el ROI de un software de infraestructura que va a constituir los cimientos de soluciones futuras difícilmente adivinables en el momento presente.

A partir de los datos de clientes de webMethods en los que hemos podido realizar una comparación entre las situaciones anterior y posterior al despliegue de su arquitectura de integración, vemos que las fuentes de retorno más habituales son:

  • Reducción de los costes de desarrollo de nuevos servicios o el lanzamiento de nuevos productos: entre el 30% y el 50%.

  • Reducción del trabajo manual a través del despliegue de procesos o aplicaciones compuestas: fluctúa mucho en función de la situación de partida, pero parte del 35% y puede llegar hasta el 90%.

  • Reducción del tiempo de tramitación de pedidos, facturas u otras transacciones comerciales: de más de 2 días a 1 hora.

  • Reducción del tiempo y los costes de integración con proveedores y/o clientes en la cadena de suministro: en torno al 60%.

  • Reducción del tiempo de incorporación de nuevos clientes (a través de soluciones móviles, por ejemplo): de 1 día a 5 minutos.

  • Ahorros derivados de la eliminación de errores, inconsistencias en los datos, duplicidades, etc: entre un 5% y un 20%.

En líneas generales, el periodo de retorno oscila entre los 7 meses y los 3 años, con la media situada en torno a los 15 meses.

¿Qué solicitan las empresas?

Por David Bericat, Solution Architect Red Hat Iberia

Las empresas están midiendo mucho sus pasos. En un entorno de bonanza económica, aunque no debería ser así, el control con el que se ejecutan los proyectos suele ser de forma más relajada, sin un control tan exhaustivo. Pero hoy en día las inversiones se miran 100% al detalle.

Por eso lo que nos encontramos mayoritariamente es, aplicando un enfoque pragmático, una fuerte necesidad de innovar. Recientemente ha habido muchos casos de empresas que eran líderes en sus sectores y que, en cierto sentido, se han dormido en los laureles, con consecuencias catastróficas. No han sabido o querido innovar y seguir mejorando, pensando que manteniendo la fórmula que les llevó al éxito era suficiente, y se han visto superadas por sus competidores. Por eso, la demanda actual pasa por la innovación, con soluciones creativas para hacer más por menos, siempre aplicando un control exhaustivo de sus procesos de negocio y operativa diaria.

Lamentablemente dicha innovación a día de hoy se ve un poco comprometida, teniendo que haber una justificación de la inversión clara. Las empresas están siendo mayoritariamente muy pragmáticas y, a no ser que tengan que responder a una necesidad real y que quieran conseguir algo específico y concreto, es difícil que se lancen a realizar un proyecto en el que no esté clara para el negocio la ganancia a recibir.

Debido a esto, las empresas que puedan permitirse y estén dispuesta a asumir la inversión en estos procesos de innovación, transformación y modernización de sus negocios e infraestructuras de integración y aplicaciones, con planes a medio y largo plazo, son las que están ya cogiendo la delantera y van a marcar la diferencia en el mercado en los próximos años.