HDS salud colapso sanitario

Aduanas y operadores logísticos no han sido protagonistas de titulares en los medios durante la pandemia, ¿por qué? Porque no han fallado. Todos hemos recibido paquetería con productos de todo tipo en nuestras casas. La tecnología ha evitado el colapso de operaciones aduaneras durante el confinamiento. Los operadores han superado sin apenas esfuerzos, en comparación con otros sectores, el desafío que ha supuesto esta emergencia sanitaria gracias a la migración a cloud de sus servicios y a la modernización y digitalización que han afrontado durante los últimos años.

Esta misma situación ha supuesto sin embargo el bloqueo y el colapso de otros sectores como es el de la salud. Si algo nos ha enseñado la pandemia es que el uso o no de la tecnología marca una gran diferencia y la digitalización de la salud no es ya una opción sino una necesidad.

La eHealth está presente tanto en la agenda política como en la de las empresas que ofrecen servicios de salud, pero en muchos casos se vincula sólo a la mejora de la salud y la reducción del coste. El objetivo debe ser triple: no sólo la mejora en términos de salud y eficiencia económica es necesaria, sino que la atención, una mayor humanización de la asistencia al paciente y apoyo al personal sanitario son esenciales también.

El propósito de la digitalización y la transformación digital no significa que las máquinas sustituyan a las personas y con ello se reduzcan costes, sino que el sistema sanitario se beneficie de la tecnología para ofrecer una atención más completa, personalizada, segura y humana.

Ante el colapso sanitario la tecnología tiene un papel fundamental para humanizar la atención al paciente

Robots dotados de sistemas de inteligencia artificial no serán nunca capaces de trabajar con autonomía, pero mediante el aprendizaje (el tan de moda Machine Learning) suponen una ayuda testada. El uso de la inteligencia artificial permite ya hoy revisar e interpretar mamografías hasta 30 veces más rápido y con un 99% de precisión, minimizando el tiempo de diagnóstico y evitando hacer biopsias innecesarias.

Si bien no se trata de instalar un robot en cada centro sanitario ni implementar una misma solución tecnológica de forma generalizada, sí podemos identificar las tecnologías que demuestran ser más eficientes y que serán más utilizadas por su apoyo al personal sanitario y mejora en la atención al paciente en los próximos años.

1. Servicios virtuales de atención al paciente y apoyo al profesional médico. No hablamos de habilitar un número de teléfono ni de la cita online, sino de la normalización de la prescripción electrónica y las vídeo consultas como usos más frecuentes para evitar desplazamientos innecesarios, así como el acceso del paciente a su historia clínica de forma digital (informes, imagen médica, firma del CI a distancia) facilitando su acceso a través de portales o plataformas de identificación segura del usuario a través de Internet y Apps. En el caso del profesional médico, podemos hablar de servicios de patología digital o de asistencia de consejo médico en plataformas virtuales.

2. Wearables y dispositivos conectados para el seguimiento remoto de pacientes con patologías crónicas que permiten la medición de parámetros (glucosa, tensión, frecuencia cardíaca) en tiempo real.

3. Kioscos digitales electrónicos de registro y pantallas en el caso de citas presenciales para ofrecer una asistencia más fluida.

4. Big Data para la optimización de recursos con la generación automática de pruebas en su caso, evitando las que sean innecesarias y optimizando así la continuidad asistencial primaria y la saturación de los centros.

5. Smart Rooms con llamada a enfermería y con acceso a videoconferencia con el facultativo para mejorar la comunicación médico-enfermería-paciente.

6. Realidad virtual, como el uso de gafas virtuales o tecnologías móviles, para ayudar al personal sanitario en su intento de reducir el nivel de ansiedad de los pacientes en urgencias pediátricas o en UCI.

7. Geolocalización para conseguir la trazabilidad del paciente en el área quirúrgica o mantener a los familiares del paciente informados mediante Bluetooth, cámaras web o el acceso a un portal seguro.

Todas estas aplicaciones de la tecnología, la e-salud, contribuyen además de forma importante a la sostenibilidad, al eliminar la impresión en papel con el acceso digital a la información en plataformas, desde la historia clínica a los resultados de las pruebas o el envío de alertas a dispositivos móviles.

En cuanto a fomentar las buenas prácticas en el uso de estándares IT a la hora de afrontar la digitalización de la salud hemos de tener en cuenta otras tres tendencias:

1. La gestión de servicios tecnológicos a través de ITIL que contemplen el redimensionamiento de recursos para la gestión de la demanda, de la capacidad, de acceso y de la seguridad.

2. El certificado digital para ofrecer garantías de confidencialidad y seguridad al paciente.

3. Metodologías ágiles de gestión de proyectos como Scrum, metodologías de gestión de proyectos PMP y metodologías Lean, SixSigma para la optimización de procesos.

Es evidente que no todo lo vamos a solucionar migrando a la nube la información de los pacientes: hay variables como la densidad de población o el número de centros sanitarios y de profesionales atendiendo estos centros que influyen directamente en el servicio de atención al paciente, pero teniendo en cuenta estas limitaciones, la tecnología es una herramienta que puede contribuir a reducir el colapso en el sistema de salud y humanizar la atención al paciente; por eso, no dejemos de buscar innovar pero siempre intentando responder a ¿cómo puede la tecnología, los estándares y las buenas prácticas contribuir a conseguir estos objetivos?

Por Victoria Zafra, responsable del Comité de Córdoba de itSMF España

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