Fernando Jofre trabajadores en remoto correo

O no… ya veremos. Según el estudio del Impacto del COVID-19 en la inversión TIC en España realizado por IDC Research España el pasado mes de abril en el que participaron directivos C-Level y decisores de TI, pertenecientes principalmente a servicios profesionales (28%), administración pública (18%), retail (13%), manufacturing (13%), TIC (10%) y financiero (8%), el mercado español ha sufrido una desaceleración en la inversión en TI acompañada de una redistribución del gasto, de tal manera que la eficiencia en las operaciones y las soluciones de continuidad de negocio se han convertido en las principales prioridades de inversión.

La evolución estimada de gasto absoluto pasará de un 2,8% a un 1,4%, impactando ya por categorías de gasto en un descenso del 27% en hardware, de un 16% en servicios empresariales, un 7% en software, un 6% en servicios de IT y tan sólo de un 1% en servicios de telecomunicaciones.

Afortunadamente, para un 69,9% la gestión de la pandemia se llevó a cabo de una forma coordinada y ágil entre todos los departamentos, mientras que para un 13,7% recayó en sistemas/TI y para un 11,7% se hizo de forma aislada por áreas.

Para un 69,9% la gestión de la pandemia se llevó a cabo de una forma coordinada y ágil entre todos los departamentos

El mayor impacto sin duda para nuestras empresas se lo lleva el reajuste a la baja de ventas de más de un 20% (para el 36% de las empresas) y será entre un 10 y un 20% para un 20% de ellas. En cuanto al descenso de gasto externo de TI, afortunadamente para un 24% no cambiará, para un 16% descenderá entre un 10-20% y para un 15% minorará más del 20%.

Como era de esperar, las áreas de mayor gasto de TI serán las herramientas de colaboración (69%), dispositivos (46%), seguridad (45%), IaaS/PaaS/Servicios Cloud (45%) y aplicaciones de software (31%).

Y como impacto positivo/lección aprendida, ya hay una mayor percepción de la TD entre los empleados (22,9%, el Smart Working ha venido para quedarse), las organizaciones se capacitarán para reaccionar rápidamente en crisis futuras (18,9%) y se ha reforzado la capacidad para el trabajo remoto (17,5%). Menos mal que para un 9,1% se han descubierto nuevas oportunidades de negocio.