José Joaquín Flechoso Cibercotizante

El incremento de la conectividad a la red y la consolidación de la economía digital, están contribuyendo a transformar el mundo a gran velocidad, a pesar de que siguen existiendo diferencias notables en el acceso a la información, pues la censura que aplican determinados gobiernos, supone un límite al derecho reconocido por la ONU como algo intrínseco a las personas.

Internet ha cambiado la forma de relacionarnos. Sectores tan significativos como el comercio o las Administraciones Públicas, han experimentado grandes avances que benefician a la economía y la sociedad en general, sin olvidar el papel clave que ha desempeñado en la actual pandemia COVID-19, que ha permitido seguir manteniendo el sistema productivo aplicando el teletrabajo y las videoconferencias como una alternativa viable ante las limitaciones de movilidad y distanciamiento social.

Internet ha ido evolucionando a través de estos años y de los primeros usos de la red, pasamos a la Web 2.0 que permitía la conexión centralizada, donde los usuarios ganan protagonismo con aplicaciones para el diseño de páginas web, la incorporación de plataformas interactivas, servicios como streaming de audio o vídeo y por supuesto las redes sociales donde los usuarios pueden generar y compartir contenido.

Pero hemos avanzado a la Web 3.0 donde son protagonistas la inteligencia artificial o blockchain como algunas de las tecnologías disruptivas más en vanguardia en esta nueva Internet de los contenidos, donde las bases de datos descentralizadas han creado un nuevo modelo de operar. Todo ello se va a potenciar con la entrada de tecnología de comunicaciones como 5G donde la telemedicina quirúrgica va permitir llegar en tiempo real, allí donde el hombre no alcanzaba a llegar…hasta ahora.

El cambio en la política de telecomunicaciones está integrado en la Agenda España Digital que incluye siete planes

La gran partida que España va a recibir de los Fondos Next Generation, donde el 30%, es decir 20.000 millones de euros, van destinados a transformación digital y de ellos 3.500 millones van dedicados a la mejora de la conectividad y al despegue de la tecnología 5G, supone una nueva dimensión en las comunicaciones. Este cambio en la política de telecomunicaciones está integrado en la Agenda España Digital que incluye siete planes: Conectividad, 5G, Pymes Digitales, Administración Digital, Competencias Digitales Talento, Inteligencia Artificial y Desarrollo de España como el gran hub audiovisual del sur de Europa. Solamente si facilitamos y hacemos posible la conectividad en su máximo alcance, haremos un país del siglo XXI, porque evidentemente sin conectividad, no hay digitalización.

La recientemente aprobada por consenso Ley General de las Telecomunicaciones, verdadera piedra angular para facilitar el proceso de despliegue de las redes para alcanzar el objetivo de la plena conectividad regulatoria, o la específica Ley de Ciberseguridad 5G se hacen imprescindibles, pues hay que regular el espectro y también proteger 5G de ciberataques. Este paquete legislativo se completa con la Ley Audiovisual pues la anterior data de 2010 y doce años después, nada tienen que ver los medios audiovisuales de ahora con aquellos.

Entramos en una nueva era en las telecomunicaciones, con el 6G llamando a la puerta. Esto no ha hecho más que empezar…

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