Juan Manuel Sáez byte ti
Juan Manuel Sáez byte ti

El Fondo Monetario Internacional no percibe que el bloqueo político en España esté pasando factura a la marcha de la economía. Y no solo eso, sino que vaticina una mejora en el pronóstico para los próximos meses. Así se refleja en su último informe hecho público el mes pasado.

No sé si es algo generalizado, o es que me muevo por zonas donde la locura impera, pero últimamente veo un montón de grúas que indican el comienzo de obra nueva en la construcción: queramos o no, si prolifera ese mercado, generará nueva riqueza, actividad, empleo y más venta de equipos informáticos. En otros sectores también se vislumbran ganas de generar negocio, se mantienen las exportaciones…

La inestabilidad política que propicia la falta de un gobierno estable está repercutiendo muy negativamente en nuestro sector

Me encantaría que todo esto se confirmara, pero el día a día muestra algo distinto. Moisés Camarero, director general de Compusof, uno de las más importantes partners de HP y, por tanto, buen conocedor de lo que se cuece y vive esta industria, en una reciente reunión con un grupo de periodistas, destacaba que ellos han tenido suerte de cerrar unos cuantos concursos con la Administración Central antes del verano. Y añadía: “porque ahora está completamente parado por los recortes que impone la Unión Europea; nosotros dependemos en un 30 % de los concursos públicos, pero hay muchas empresas que llegan al 80 %, lo que da idea de la dificultad”.

Resumiendo, la inestabilidad política que propicia la falta de un gobierno estable está repercutiendo muy negativamente en nuestro sector. La inversión pública en equipos informáticos está prácticamente parada y algunas importantes empresas, que dependen de los contratos de la Administración, están ya al borde de la quiebra.

La salida de Sánchez puede parecer un buen augurio pero, a la hora de escribir estas líneas, tampoco es seguro que tengamos gobierno. Eso sí, si después de la que ha montado el Comité Federal del PSOE, no se da vía libre a la abstención, a ver quién nos explica a qué ha venido el deplorable espectáculo que nos han ofrecido.

La campaña de Navidad se presenta movidita. Por mucho que en público las grandes corporaciones de nuestro sector comenten que el año les está yendo bien, en cuanto hablas un poco en confianza con ellos, se derrumban: reconocen que los resultados no están siendo buenos. Por ello, la mayoría están poniendo el foco, y los pocos recursos que les quedan, para utilizarlos en el último mes del año…

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