Miquel-Barceló esperanza matemática

El 26 de abril se celebró en Barcelona la última edición de GigaTIC17 “Más allá del futuro: Negocio, Tecnología y Robótica”. Junto con expertos del calibre de Ramón López de Mántaras y Josep Puyol-Gruart, fui invitado para desarrollar allí una dilatada mesa redonda sobre “Inteligencia artificial y robótica: De la ficción a la realidad”, moderados los tres por Carlos Ortiz de Zeballos Torrents.

Pero no se trata de inteligencia artificial ni de robótica (o sí…) de lo que quería hablar aquí. El congreso, promovido por itSMF Catalunya y por el capítulo barcelonés de ISACA tuvo otras actividades y presentaciones. Y de una de ellas (o de parte de la misma) deseo hablarles.

De entre las ponencias enviadas se eligió para presentar al plenario la de Antonio Valle (socio directivo de G2): Un BOT en la vida del Service Manager. En ella, con gran brillantez, seguridad y conocimiento de causa, Antonio Valle ilustró como un BOT (un SoftBOT, un robot de software) podría establecer ese necesario nexo de unión entre el Service Manager de IT y los sistemas de desarrollo y operaciones (DevOps). Valle ilustró su propuesta con lo que podría ocurrir en el caso de declararse un Major Incident a altas horas de la madrugada (algo real como la vida misma…).

Antonio Valle ilustró como un BOT (un SoftBOT, un robot de software) podría establecer ese necesario nexo de unión entre el Service Manager de IT y los sistemas de desarrollo y operaciones

No voy a agotar aquí la riqueza de sugerencias de la charla de Antonio Valle, pero sí quiero hacer referencia a una nueva “escala de la evolución” que surgió en su presentación. Ya saben, esos esquemas de varios seres humanos, desde el chimpancé al humano del futuro, que ilustran el devenir de una especie o, como en este caso, una profesión.

En esa escala, Antonio Valle situaba seis niveles que voy a abreviar:

Homo GUI (el chimpance agachadito), el habitual usuario que necesita de las Graphical User Interfaces para trabajar, y para el cual todo requiere “ratón y botón”.

Homo CLI (el chimpance que empieza a erguirse), algo más evolucionado (aunque se puede disentir…), usuario irredento de la Command Line Interface, ese que hace las cosas “a mano” y es el rey indiscutido de la línea de comandos. Esa línea de comando cabe entenderla aquí como una primera y única línea de un futuro script que es el elemento que definiría la siguiente etapa en esa evolución, un tanto caricaturesca pero siempre posible.

Homo Scriptus (el humano ya casi de pie), ése que ya es capaz de fabricarse toda una batería de scripts para automatizar algunas tareas. Aunque, a ese nivel, el Homo Scriptus considera “suyos” esos scripts y no los comparte con nadie. Son “su tesoro”, en adecuada formulación de Valle que llama a ese estadio también “Homo Smeagol” gracias a la herencia de Tolkien…

Homo Comunicatum (el humano de pie) un nuevo estadio en esa evolución que propone Antonio Valle y que viene a ser ése que ya es capaz de compartir sus scripts y mejorarlos o dejar que otros los mejoren si cabe. Los pone a disposición de sus compañeros para crear una base común de automatización más o menos reglada y siempre unificada.

Las nuevas etapas, ya hacen intervenir BOT’s, cual corresponde a la propuesta de Valle para la actividad de Service Manager (y, en realidad, tantas otras…).

Homo BOTabilis (el humano acompañado de un niño robot), ese que permite, en definitiva, lanzar esos scripts digamos que colectivos (con independencia de su origen…) desde sus canales de comunicación, con lo que habilita la cultura de autoservicio y multicanalidad en el seno de la organización.

Y, ya como desideratum final, el paso último sería el:

Homo BOTelligent (el humano con un robot de su mismo tamaño y porte) el que ya es capaz de incorporar inteligencia artificial en esos BOT’s y les deja participar de forma natural en la conversación (incluso en esa que ha de afrontar el Major Incident declarado a altas horas de la madrugada…). Con ello, el BOT gana en autonomía y acaba participando y aportando sus habilidades completas al equipo.

Descrito en el caso de los Service Manager, resulta evidente que el esquema parece el llamado a un futuro más o menos cercano en muchos aspectos de la IT.