foto web smart working

Uno de los elementos en los que la pandemia ha incidido con mayor relevancia es el de los entornos de trabajo. La adopción del teletrabajo se ha generalizado pero, en estos momentos, hay que evolucionar hacia el denominado Smart Working. Para tratar cómo se debe realizar esta transición, Byte TI organizó un webinar que contó con la presencia de Manuel de Dios, Field Sales Manager en Citrix y Fernando Calvo, Business Development Manager de IaaS365.

El debate lo abrió Manuel de Dios, Field Sales Manager en Citrix quien aseguró que hasta ahora “casi todas las empresas tenían diferentes tipologías de puesto de trabajo. Lo que hay que interiorizar es que el puesto de trabajo es poner al usuario las herramientas y los datos que necesite independientemente de dónde esté ese puesto. Con cloud además, se liberan los data centers con lo que se consigue una conciliación laboral y personal, un ahorro de costes y un incremento de la productividad. También, destaca la flexibilidad y un buen uso de la misma mejora tanto a nivel personal como empresarial”. Para Fernando Calvo, Business Development Manager de IaaS365, “el trabajo en remoto ha llegado para quedarse y la parte del Smart Working no es un tema del propio usuario sino que afecta a las personas, ya que se unen el aspecto personal, laboral y social en el que hay que conciliar las tres cosas en una. Lo que actualmente hay que conseguir es abordar la transformación del espacio de trabajo de forma rápida. Desde IaaS365 queremos proporcionar al trabajador todos los recursos para que pueda llevar a cabo sus funciones. Ahora estamos en unos horarios ampliados, en un momento en el que el usuario se tiene que conectar desde cualquier punto y esto se ha conseguido, pero de ahí a llegar al smart working queda un trecho”.

Modelo presencial

Esta nueva situación lleva a plantearse si el modelo presencial va a desaparecer de forma permanente. Ambos asistentes descartaron esta posibilidad. Según Fernando Calvo, “lo que va a ocurrir es que el puesto de trabajo se va a readaptar. Va a ser un formato mixto de puesto de trabajo presencial y de teletrabajo en remoto. Lo que estamos viendo en estos momentos es que no todas las empresas están preparadas para ese nuevo smart working”. Por su parte Manuel de Dios cree que “lo que se ha demostrado es que enviar a la gente a teletrabajar no ha supuesto una caída de la productividad sino todo lo contrario porque se ha demostrado que la gente está más dispuesta a hacer cosas. Todos los miedos con respecto a romper el presencialismo se han roto. Ha quedado demostrado que si los parámetros de la compañía siguen siendo que para medir la productividad de la empresa es que alguien entre a las 9 y salga a las 8 se equivoca. Es cierto que el presencialismo puede tener sentido, por ejemplo, en una tienda pero, incluso ahí, hay tareas en las que no hace falta la presencia en el puesto de trabajo. Vamos a ir a un modelo mixto y se van a ver muchas situaciones en las que la gente no va a tener que ir al puesto de trabajo”.

La adopción del teletrabajo se ha generalizado pero, en estos momentos, hay que evolucionar hacia el denominado Smart Working

Hace unos meses, la adopción del teletrabajo por parte de las empresas era mínimo. Ahora, la situación ha cambiado. “Hay muchas empresas que ya tenían esa parte de teletrabajo implementada pero estaban dimensionadas para que el teletrabajo fuera del 20% y ahora van a tener que cambiar para posibilitar que el 100% de su personal pueda seguir teletrabajando. Las áreas en las que estaba más implantado eran en aquellos trabajadores móviles, pero luego estaba la parte de Headquarters a los que no se les daba ni la opción a teletrabajar. Sin embargo, con el confinamiento se ha demostrado que esas personas han podido teletrabajar y hacerlo de una forma mucho más eficiente. Por eso, es ahora cuando se va a adaptar al smart working a casi todo el personal de las empresas”, asegura Fernando Calvo.

Para el portavoz de Citrix, “hay puestos que están ligados a una ubicación física o a un dispositivo. Para el resto de puestos, el smart working es factible en cualquier área ya que aporta flexibilidad a todo el mundo. Incluso en aquellos casos en los que creíamos que era difícil la implantación, como en el sector sanitario, estamos viendo que es más efectivo hacer la primera toma de contacto con el paciente de forma online”.

Cambios culturales

Todos los puestos de trabajo van a cambiar de forma radical. Unos lo harán en mayor medida que otros, pero lo que está claro es que las empresas se van a enfrentar a un cambio de modelo. Un cambio que no sólo será tecnológico, sino también cultural. Según afirmó el portavoz de IaaS365, “en lo que se refiere a la empresa hay muchos conceptos que van a cambiar. Las organizaciones tienen que estar preparadas para asumir todos los cambios que va a suponer la introducción del smart working porque puede que la situación normal no tenga nada que ver con lo que había antes. La realidad es que, en estos momentos, si una empresa no está adelantada a la era digital y no ofrece a un trabajador las herramientas necesarias, va a tener complicado operar al 100%. Muchas compañías no están dimensionadas para que todos los trabajadores puedan trabajar en remoto. Además, no se les ofrece todas las aplicaciones para que puedan trabajar desde su casa. O cambiamos el pensamiento o la evolución hacia el smart working va a ser muy difícil”. En esa misma línea se situó Manuel de Dios quien considera que “los cambios han venido pasando, no es algo de ahora. Nosotros lo que vemos es que el mayor freno siempre es la cultura. Tecnológicamente se pueden hacer muchas cosas, pero a veces, desde la propia empresa, no se tiene la cultura para afrontar ese cambio. Esto es algo que sucede en todos los niveles y lo estamos viendo en muchos de nuestros clientes. Pero no es sólo algo que afecte a las empresas, sino que muchas veces son los usuarios los que no quieren el cambio. Por otro lado, es ya patente que las generaciones más jóvenes que se incorporan al mercado laboral producen un impacto cultural porque entienden otra metodología de trabajo. No se puede tener el mismo planteamiento que teníamos hace 10 años, porque estamos en otro escenario diferente”.

Seguridad

Finalmente, se abordó un tema que cada vez cobra más interés por parte de las empresas en esta evolución hacia el smart working. Ese apartado es el de la seguridad. Entendida como se planteaba hace apenas unos meses, ya no tiene sentido. Las estrategias para la protección de las compañías deben ser diferentes a todos los niveles. Para el portavoz de Citrix, “un parámetro que nos obsesiona es el de la seguridad ya que el perímetro, una vez que sacas gente fuera, ya no existe. El perímetro ahora hay que expandirlo y este es uno de los grandes retos al que nos enfrentamos. En el momento en el que se ha ampliado la superficie de ataque, se incrementan de forma notable los ciberataques. Y esto platea un problema que es cómo se gestiona todo. Esta gestión además hay que hacerla sin tener que incrementar los recursos del departamento TI”. Pero, ¿qué es lo que requiere de una mayor protección? ¿el dispositivo? ¿el usuario? Manuel de Dios lo tiene claro: “El dispositivo para nosotros no es un problema, aunque dependiendo del grado de actualización y de aplicaciones que tenga hay que darle más o menos permisos. La clave radica no en el dispositivo en sí, sino en la actividad que realiza el usuario”.

Fernando Calvo corroboró que la seguridad es un apartado prioritario para las empresas: “Veo que las organizaciones están muy preocupadas. Las cosas se están haciendo muy bien a nivel de seguridad, pero con la crisis del coronavirus, en muchos casos no se ha cubierto este tema debidamente porque las compañias han tenido que variar la estrategia de la noche a la mañana. En esta nueva forma de trabajo, la seguridad es muy importante y los CISOs se enfrentan a nuevos retos. Por ejemplo, ahora las personas tienen más amenazas de phising, hay un incremento de posibilidades de poder acceder a datos de la empresa por parte de ciberdelincuentes… y todo ello porque hay más trabajadores en sus casas. Por eso, creemos que herramientas como las de Citrix son importantes porque cubren prácticamente todo el volumen de amenazas y permite a los trabajadores adaptarse al smart working mitigando los riesgos. Este tipo de soluciones van a ser cada vez más necesarias y creemos que la apuesta por parte de las empresas en ellas va a ser mucho más importante”.

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