Inmaculada César Benavides. Directora de Innovación y Medios, Pelayo Mutua de Seguros

Nombre: Inmaculada César Benavides
Cargo: Directora de Innovación y Medios, Pelayo Mutua de Seguros
Hijos: 1
Hobbies: música y deporte
Estudios: UC3M, Bachelor of Business Administration Finance; UCM, Máster en Psicología del Trabajo y de las Organizaciones y Gestión de RR.HH.; UAM, Máster in Business Administration PDD; London Business School, Sales Executive Certification Program; UAM, Servicios financieros y de gestión financiera; Universidad de Alcalá, Máster en negocio bancario; ESADE, Programa Promociona; MIOTI, e-business Intelligence; MIT Sloan Executive Education, Business Model Innovation for Organizational Transformation

Entrevista con Inmaculada César Benavides, Directora de Innovación y Medios, Pelayo Mutua de Seguros

 ¿Cómo llegó al mundo TIC?

Mi descubrimiento del mundo TIC vino de la mano de mi primer puesto de trabajo en IBM. Llegué a IBM directamente desde la universidad. Allí había un taller donde te orientaban profesionalmente e IBM tenía un proceso en el buscaba talento para la compañía. Me presenté y me seleccionaron. Gracias a esta oportunidad, empezó mi andadura profesional. Cabe destacar, por tanto, la gran labor que hacen las universidades en este aspecto, pues sin este tipo de iniciativas mi carrera profesional, probablemente, hubiese sido distinta. Fue en el entorno de IBM dónde empecé a relacionarme con ingenieros y otros profesionales con un perfil más técnico, adentrándome así en el mundo TIC y desarrollándome en este ámbito a lo largo de toda mi carrera profesional.

¿Qué es lo que más valora de su trabajo?

Uno de los aspectos de mi trabajo que más valoro actualmente es la oportunidad y capacidad que tengo desde mi puesto para cambiar las cosas, mejorarlas y liderar la transformación hacia un futuro mejor para todos nuestros clientes, empleados y, en definitiva, todas las personas implicadas en el sector.

Además, valoro notablemente poder actuar siempre bajo mis propios principios, respetando mis valores y actuando en consonancia conmigo misma. Desde esta posición, puedo priorizar las necesidades y dirigirlas hacia el cambio, impactando positivamente en la compañía y en el entorno en el que trabajo, sin dejar de lado los principios que me hacen ser quién soy y que me han acompañado a lo largo de mi carrera profesional.

En su opinión ¿qué es lo que falla para que las mujeres no apuesten más por el estudio de carreras STEM?

Desde muy pequeños, niños y niñas entramos en costumbres de juego diferentes y tenemos juguetes distintos. Al tener dinámicas de juego tan diversas según el género, ya desde las etapas más tempranas de nuestro crecimiento, no potenciamos las mismas habilidades. Todo ello, al igual que los referentes en los que nos fijamos a lo largo de nuestro crecimiento y vida académica, condiciona nuestro desarrollo, la percepción que tenemos sobre nuestras capacidades y, por lo tanto, las decisiones que tomamos, posteriormente, respecto a nuestro futuro laboral. Los datos bien muestran que, actualmente, el ámbito STEM es un mundo que atrae más al sexo masculino que al femenino. Sin duda, parte de esta problemática reside en los sesgos inconscientes que tenemos respecto a lo que, supuestamente, se nos puede dar bien o mal según nuestra condición de género. Estos sesgos pueden llevarnos a pensar que no vamos a ser capaces de desarrollar un determinado tipo de carreras, como son las carreras STEM, o que no vamos a encontrar un sitio en dicho mundo. Indudablemente, este es un problema que debemos resolver, acercando referentes femeninos del ámbito STEM a las niñas y trabajando, a lo largo de durante todas las etapas formativas de las personas, para evitar los sesgos inconscientes que, posteriormente, contribuyen a generar una brecha de género, no menospreciable, en entornos tecnológicos.

¿Cree que existe el “techo de cristal” en las empresas TIC? ¿Cuál debería ser la solución?

Creo que, mayoritariamente, en empresas multinacionales TIC ya no hay el llamado “techo de cristal”, puesto que, en muchas de estas grandes empresas podemos encontrar ejemplos de mujeres directivas al frente de diversas áreas. Esto me hace pensar que en las multinacionales TIC ya no existe dicho “techo de cristal” y las mujeres tienen la posibilidad de acceder a puestos de liderazgo. Sin embargo, en empresas más pequeñas y nacionales cuesta mucho más encontrar a una mujer liderando desde puestos de alta responsabilidad.

Es complicado cambiar la mentalidad de aquellas empresas jerarquizadas, con estructuras rígidas, que fueron fundadas con el dinero de algunos de los actuales socios y que tienen un fuerte vínculo con los modelos de liderazgo más tradicionales. En este entorno, el acceso a puestos de responsabilidad es mucho más complejo. No obstante, la solución a esta situación está clara: debemos trabajar entre todos para revertir esta casuística y evitar que esto siga ocurriendo. Debemos trabajar de forma conjunta, apoyándonos entre nosotras y demostrar los beneficios de la diversidad y del liderazgo femenino en el entorno laboral, al igual que las empresas deben dejar espacios para que las personas puedan desarrollarse.

¿Una política de cuotas puede resolver el problema?

Sí, claramente sí, por lo menos hasta llegar a un umbral medio. Llevamos 20 años hablando de cuotas. Esto no sería necesario si tuviéramos un plan de liderazgo femenino, pero sigue pasando el tiempo y no hemos avanzado. Un ejemplo de la magnitud que tiene la brecha actualmente existente, así como de la imperante necesidad de hacer algo al respecto, es que la Unión Europea va a obligar a que el 25% de los consejos de empresas estén formados por mujeres.

¿Qué dificultades se encontró usted para llegar a la posición que tiene actualmente?

En mi carrera profesional he encontrado ciertos obstáculos. En mi caso, las dificultades se relacionaban con mi edad, ya que, en varias ocasiones, no he podido ascender de puesto “por ser muy joven”. Por lo tanto, he podido avanzar en mi carrera profesional según iba cumpliendo años.

Un 35% de alumnos no logra ni acabar el bachillerato ni la FP equivalente, ¿está en la educación el problema de la falta de perfiles especializados?

La formación es muy importante, tanto durante las etapas completamente académicas, como son el bachillerato o la FP, como durante la etapa laboral. La formación siempre debe ser continuada y adaptada a los requerimientos del mercado. Esto es lo que permite la especialización de los perfiles. Que la educación se interrumpa y se abandone cualquier tipo de formación es, sin duda, un problema que debe abordarse como sociedad, pues necesitamos profesionales formados y especializados para poder prosperar.

Además, la formación no debe dejarse nunca de lado. Incluso estando ya en el mundo laboral, es indispensable continuar formándose. El mundo en el que vivimos no deja de avanzar y es de vital importancia continuar aprendiendo y desarrollándose para crecer y aportar valor en este entorno cambiante.

¿Le han servido los estudios que hizo para realizar su labor actual?

Sí, claramente me han aportado conocimientos que he podido aplicar a lo largo de mi carrera. No obstante, también ha sido clave continuar formándome y perfeccionando lo ya aprendido. Como comentaba en la pregunta anterior, la formación continuada y adaptada a los requerimientos del mercado es completamente necesaria en la actualidad. Tener clara esta premisa y no dejar de lado la formación me ha permitido crecer como profesional.

Solucione el problema de la educación en España…

Es cierto que, políticamente hablando, se han sufrido de forma continuada muchos cambios en materia de educación, y eso ha creado mucho desconcierto en la sociedad y en el sector educativo. No obstante, más que un problema en educación, veo un problema en la cultura, un problema con la sociedad que nos relevará y su manera de ver la vida futura. Debemos construir un sistema educativo que mire al futuro y sea integrador con todos los agentes que forman parte de la sociedad. Que podamos realizar una reflexión conjunta como sociedad sobre hacia dónde vamos para poder preparar a las futuras generaciones en materias transversales, en nuevas tecnologías, nuevos modelos de trabajo, nuevas capacidades… inculcar desde las edades más temprana la capacidad de aprender a aprender, imprescindible en el nuevo escenario global.

Si tuviera que aconsejar a un joven qué estudiar de cara a obtener un futuro laboral estable, ¿por dónde le orientaría?

Le diría que estudie aquello que le guste y le apasione. Creo firmemente que hay sitio para todos y el talento no tiene límite. Las personas acaban brillando si hacen aquello que les gusta, y eso hay que potenciarlo. Ahora bien, hay materias que no se pueden dejar de lado, ya que la actualidad demanda habilidades concretas y es necesario estar formado para los retos presentes y futuros del mercado.

Es el caso del mundo de la informática y la programación, por ejemplo. Esta será nuestra nueva forma de escritura. Además de los idiomas, que en un entorno globalizado como el actual son indispensables.

¿Hacia dónde cree que va el sector TIC? En su opinión, ¿cuáles van a ser las tendencias que realmente van a transformar la sociedad?

El sector TIC nos llevará al futuro de los algoritmos. Los modelos basados en algoritmos van a ser el futuro del éxito empresarial y comercial, así como la clave para construir modelos de negocio acelerados que den respuesta concreta a las necesidades cambiantes de la sociedad.

Creo que muy pronto dispondremos de algoritmos que tendrán una influencia real sobre los negocios y sobre las personas. Un ejemplo sencillo de la capacidad de los algoritmos en el entorno empresarial es el hecho de que puedan ayudarnos a discernir la viabilidad de distintas alternativas y tomar decisiones al respecto. Este supone un punto de inflexión en el entorno empresarial y en la toma de decisiones estratégicas para cualquier negocio.

Pero no solo eso, los algoritmos ya están cambiando los modelos de consumo. Evolucionamos del B2C o el B2B a un modelo de Business to Algorithms. De la misma forma que ya nos dejamos aconsejar por los algoritmos que nos recomiendan música o películas, el consumo de otros productos o servicios también adoptará nuevas formas de consumo algorítmicas, en las que las empresas de todos los sectores podremos llegar a ser capaces de ofrecer, de forma automática y proactiva, aquello que los clientes desean en cada momento.

Sin duda, otra de las tendencias que va a transformar la sociedad es la inteligencia artificial. El futuro estará condicionado por máquinas e, indudablemente, cómo afrontemos los retos, éticos y tecnológicos, que subyacen a esta tecnología tendrá un gran impacto en la sociedad.

Todo ello, sin dejar de considerar el empuje del 5G a favor de un mundo interconectado y todo el abanico de oportunidades que conlleva ampliar la conectividad de las ciudades y entornos más rurales. Así como también creo que vamos a ser testigos de la escalabilidad de la tecnología blockchain y sus aplicaciones en diferentes campos, como la banca o los seguros, por poner algunos ejemplos concretos que nos incumben, más allá de los ya habitualmente nombrados smartcontracts y criptomonedas, que son tan solo el inicio de una tecnología en desarrollo cuyo crecimiento no ha hecho más que empezar.

Sin lugar a dudas, todas estas tecnologías, que se encuentran en un imparable crecimiento exponencial, van a transformar la forma de operar y la eficiencia de las compañías, así como van a favorecer la optimización de muchos de los puntos clave de la cadena de valor en pro del consumidor. En definitiva, la tecnología liderará la transformación de todos los sectores durante los próximos años.

En el sector asegurador, ¿dónde cree que hay un mayor déficit de mujeres?

Como en todos los sectores, en todas las áreas que tengan relacionadas con tecnología.

La maternidad, ¿es un hándicap?

Efectivamente, hasta ahora, la maternidad ha supuesto un hándicap real para las mujeres. Si bien es cierto que, desde que se han aprobado los permisos de paternidad, esta situación parece haber mejorado ligeramente, creo que hasta que no exista un equilibrio total, seguirá siendo un hándicap en la carrera profesional de muchas mujeres.