El Reglamento General de Protección de Datos (GDPR por sus siglas en inglés) entró en vigor enfocándose en proveer a los usuarios de un mejor control sobre la información que comparten con plataformas como Facebook, Google o Amazon. Sin embargo, está cobertura en el mundo digital también se expande al contexto de los videojuegos.

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¿De qué va el GDPR?

El internet es una plataforma fundamentalmente basada en la compartición de información, y plataformas como redes sociales y buscadores de información se han convertido en una piedra fundamental de este contexto. Así como lo explica el diario online El Mundo, la nueva ley de protección de datos se convirtió en la norma más estricta del mundo con respecto al uso de información. La finalidad de este reglamento, es darle más control y claridad a los usuarios sobre los datos que comparten con empresas digitales, ya sea dentro de redes sociales, servicios de mensajería, plataformas de trabajo e incluso videojuegos. En este contexto, las empresas y plataformas digitales necesitan entender de manera clara y precisa como cumplir los requisitos del GDPR, por lo que se han organizado talleres y plataformas dedicadas para ayudar a otras empresas e instituciones a adecuarse a esta normativa. Debido a ello, términos como Transferencias Internacionales de Datos, Consentimientos no Tácitos y Registro de Actividades del Tratamiento de los Datos, se han convertido en conceptos cada vez más cotidianos, incluso dentro del mundo de los videojuegos. Además de lo anterior, la seudonimización y cifrado de datos, la capacidad para garantizar la confidencialidad, integridad, disponibilidad y resiliencia de los sistemas así como la capacidad de restaurar la disponibilidad de dichos datos en caso de un incidente físico o técnico, son algunas de las exigencias que el GDPR ha traído consigo.

El GDPR en el mundo de los juegos

El GDPR se ha ganado un lugar de no negociable dentro de la industria de los videojuegos, ya sea dentro de consolas o de plataformas de juego. Lo anterior cobra importancia debido a las transacciones o microtransacciones que se llevan a cabo dentro de las mismas, ya sea para la compra de los propios juegos, y el financiamiento de los mismos. Un ejemplo en la industria de las consolas aparece con la Playstation, que dentro de su política de privacidad, hace énfasis en la información sobre pagos que obtiene de sus usuarios para adquirir fondos para su monedero o hacer cualquier pago dentro de la plataforma. Entre los mismos, se especifica que es necesario compartir datos como el domicilio de facturación y los referentes datos de pago. Por su parte, la industria del iGaming también ha puesto al GPDR como estándar de manejo de datos en plataformas como Betway Casino. En dicha plataforma, la política de privacidad se enfoca en la seguridad para identificar y verificar a sus usuarios, así como garantizar que ambas partes cumplan con las regulaciones y obligaciones legales. También hacen un listado de los datos que se recopilan, de esta manera dándole prioridad a la transparencia. Finalmente, la gigante plataforma de videojuegos para ordenador Steam, además de aclarar el uso de los datos de pago que recopila, también especifica la recolección y manejo seguro de las informaciones que se intercambien a través del chat de la plataforma. En este contexto, tanto consolas, como plataformas online, explican en detalle a sus usuarios el cómo cumplen con las regulaciones de seguridad impuestas por el GPDR, además de los derechos que los usuarios tienen sobre su información dentro de las mismas.

El GDPR y los videojuegos en España

España ocupa la novena posición en el mercado mundial de los videojuegos y de acuerdo con la plataforma de análisis estadístico Statista, la facturación de dicha industria ya ha superado los 850 millones de euros. Además de lo anterior, se prevé que este 2019 la industria de los videojuegos obtenga ingresos superiores a los 1008 millones de euros. Cabe mencionar que la industria de videojuegos en España se convirtió en una de las protagonistas al adaptarse con los requerimientos del GDPR. En este contexto, vale la pena mencionar que de acuerdo con un informe elaborado por la empresa Capgemini, al mes de junio de 2018 el 85% de las empresas en Europa no estaban adaptadas a la nueva regulación, incluyendo a las desarrolladoras de videojuegos. De esta forma, estas mismas empresas han tenido que adaptarse rápidamente, adoptando la privacidad y la seguridad como base de sus desarrollos, a fin de evitarse multas millonarias o mismo el cierre de sus operaciones. Con vistas al futuro, la UE ya prepara controles estrictos al uso de reconocimiento facial en ámbitos como la inteligencia artificial, enfocándose en el cumplimiento de las normativas del GDPR.

La normativa europea de protección de datos busca que cada usuario tenga un conocimiento claro de la información que le solicitan las plataformas online con las que interactúa y requiere del consentimiento explícito de cada persona para su uso —sea para trabajo, interacción social o entretenimiento.