Datisa ha asegurado que digitalizar los procesos financieros de las pymes podría proporcionar una visión 360º del negocio. Gracias a la información financiera que proporcionan los sistemas ERP, muchas pymes han podido tomar decisiones, en tiempo real, sobre aspectos críticos relacionados con sus finanzas. 

Entre los aspectos sobre los que la digitalización de las áreas financieras ha impactado en positivo durante la crisis se encuentran: gestión de cobros y pagos, optimización de gastos o tesorería adecuada, entre otros.

“Las pymes más digitales han podido proporcionar, a través de su dirección financiera, una visión 360º del negocio. Esto ha aportado grandes dosis de elasticidad para estirarse y contraerse en función de las circunstancias de cada momento”, afirma Pablo Couso, director comercial de Datisa.

La digitalización de procesos financieros en las pymes 

La digitalización ha supuesto un cambio total de paradigma, cultura corporativa,  visión de negocio para orientar, operativa y estrategia a la eficiencia y a la rentabilidad. 

Y es que, con la situación actual, ahora más que nunca es de vital importancia estudiar adecuadamente los costes y la rentabilidad, siendo esto un must have para las empresas, con independencia de su tamaño, sector o actividad. 

Digitalizar los procesos financieros de las pymes podría proporcionar una visión 360º del negocio

En el caso de las pymes, estas han contado en sus entornos financieros con la ayuda de un ERP para la reestructuración de los negocios o de determinados procesos, conforme a los datos obtenidos y una gestión más unificada de la información.

“El área financiera debe liderarse de forma transversal y en coordinación directa con el resto de los departamentos por lo que la cultura financiera y la gestión detallada del dato que ofrecen las soluciones de BI han sido claves durante la crisis y seguirán siendo relevantes en el futuro”, explica el director comercial de la compañía.

Analizar los procesos de mejora 

Teniendo en cuenta que muchas organizaciones han operado bajo una digitalización “de urgencia”, ahora toca analizar qué procesos han mejorado con la tecnología y qué otros son susceptibles de hacerlo. 

Para ello, habrá que observar si la tecnología implementada es la adecuada o si tiene o no margen de mejora. Eso sí, como explican desde Datisa, poniendo siempre el foco en que cualquier inversión tecnológica que se haga en este momento deberá estar sometida al imperativo de la rentabilidad y el ROI.