Reconocimiento Facial, diferenciar emociones para mejorar la experiencia del usuario IBM

La multinacional IBM ha querido dejar muy claro, que aunque son conscientes de que su tecnología de reconocimiento facial resulta muy útil a los agentes de la ley, tampoco quieren que sirva para promover injusticia o discriminación racial, por lo que no están dispuestos a salir en esa foto ni continuar aportando su tecnología a este cometido.

Este pasado lunes 8 de junio de 2020 la empresa comunicaba que han decidido dejar de distribuir su software de reconocimiento facial, mediante una carta formal dirigida al Congreso de EE.UU.; esta decisión tiene su origen en la polémica muerte de George Floyd, que ha convulsionado al país de costa a costa.

IBM no se ha limitado comunicar al Congreso su decisión, también ha aprovechado para aportar su idea de cómo debe ser utilizada la tecnología por parte de la ley y de qué forma podría beneficiarnos a todos por igual, nunca dañarnos. Igualmente proponen promover la equidad racial y la justicia social, así como reformar la policía desde la base junto a un uso responsable de las tecnologías.

IBM ha decidido dejar de distribuir su software de análisis y reconocimiento facial

Arvind Krishna, presidente ejecutivo de IBM, ha transmitido la rotunda negativa de la empresa a participar de cualquier tecnología que permita el control masivo de las personas, que haga diferencias raciales, o consienta violaciones de derechos humanos y libertades fundamentales, algo muy lejos de la política y ética de la empresa internacional.

Krishna también ha apuntado que la tecnología puede y debe estar al servicio de la policía en su trabajo de protección de la comunidad, pero nunca  puede estar tras la discriminación o injusticias raciales. El presidente insiste en que este es el escenario para trabajar con las agencias nacionales de seguridad, sobre cómo y cuál es el protocolo correcto a seguir para hacer un buen uso de esta tecnología de reconocimiento.

Pero IBM se permite ir un poco más lejos de sus competencias puramente técnicas y anima a las autoridades a formular nuevas normas federales que regulen la responsabilidad y la mala conducta de los agentes, ya que por mucho que se aporten buenas tecnologías, si los humanos no las aplicamos en base a un código de conducta, poco se podrá hacer para corregir lo que ya hemos visto.

Arvid también apuntó que los propios policías deberían todos llevar tecnología incorporada, como cámaras de seguridad corporales, que registren todos sus comportamientos y que luego puedan ser revisados en caso de denuncia por parte de algún ciudadano. Algo que no resultaría ni mucho menos complicado de implementar por el sistema legal de EE.UU.

Muchos agentes de diferentes estados ya llevan estos dispositivos, principalmente los de tráfico, pero sería bueno, según indican los expertos de IBM, que fuera algo general y obligatorio en cada policía, como fórmula de control de sus acciones e intervenciones en determinadas situaciones, en las que su conducta debería ser impecable y profesional, por complicadas que resulten de solventar.