Que el trabajo se encuentra en un punto de inflexión es una realidad. Lo cierto es que casi nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que sucederá con miles de trabajos en los próximos años y cómo evolucionarán. La tecnología ha dejado de ser un mero soporte y, en buena medida, va a ser responsable de la eliminación de cientos de posiciones que ya no tendrán sentido.
Así que los empleos que consigan mantenerse y los nuevos que se generarán con la nueva ola tecnológica parece que se van a centrar en incrementar la productividad de los negocios con la mejora de la satisfacción de los empleados. En HP tienen que este puede ser el escenario dominante y en un encuentro con la prensa especializada buena parte de los directivos de la multinacional desgranaron cómo la Inteligencia Artificial (IA), la gestión de la experiencia digital (WXP) y la innovación en hardware están configurando el denominado «Future of Work».
La premisa que manejan desde HP es clara: en un mercado tensionado por los costes y la escasez de componentes, la verdadera ventaja competitiva reside en ofrecer una experiencia de usuario impecable que sea capaz de atraer y retener a las nuevas generaciones de nativos digitales.
La adopción de la IA ha sido tan meteórica que ha generado un efecto colateral en la cadena de suministro global. Esta velocidad de implementación está provocando una fuerte escasez de componentes críticos como memorias, chips, discos y CPUs, lo que se traduce en un aumento de costes «muy importante» para los fabricantes y, por extensión, para las empresas que buscan modernizar sus infraestructuras. Sin embargo, más allá del coste, el verdadero reto que HP identifica es el impacto humano: cómo conviven diferentes generaciones bajo un mismo ecosistema tecnológico donde las exigencias de inmediatez y calidad varían drásticamente entre cada profesional.
El diagnóstico contra la frustración: más allá del «Reiniciar»
Uno de los datos más llamativos revelados en la sesión es que dos de cada tres usuarios (un 65%) experimentan problemas técnicos cada semana que impactan directamente en su trabajo. El problema fundamental no es solo la existencia del fallo, sino la falta de visibilidad sobre su origen. Los usuarios, ante la frustración, suelen recurrir a soluciones rudimentarias como reiniciar aplicaciones, sin entender si el fallo proviene de la red, del hardware o del software de colaboración.
Para atajar este vacío informativo, HP ha evolucionado su plataforma Workforce Experience Platform (WXP), implementando 106 nuevas capacidades, de las cuales el 81% han sido peticiones directas de clientes y partners. El objetivo es proporcionar a los departamentos de TI herramientas proactivas para dejar de «dar palos de ciego». Tal y como explicó Mario Calvo, director de HP Solutions, «la experiencia de trabajo actual abarca dispositivos, aplicaciones y entornos de colaboración, por lo que los equipos de TI necesitan visibilidad y capacidad de actuación sobre todo el ecosistema. Con las nuevas capacidades de Workforce Experience Platform, ayudamos a las organizaciones a transformar los datos en acciones que mejoran la productividad simplifican las operaciones y permiten ofrecer experiencias más conectadas a los empleados”.
Dentro de esta plataforma, destaca el módulo License Lens, una herramienta diseñada para optimizar el gasto en software. Con el despliegue masivo de licencias como Microsoft Copilot, las empresas necesitan saber si realmente se están utilizando. Esta funcionalidad permite evaluar la adopción real y, en lugar de simplemente recortar, ayuda a las empresasa fomentar el uso de la tecnología entre sus empleados para justificar la inversión. Además, la integración de la IA dentro de WXP permite a los administradores generar reportes complejos simplemente preguntando al sistema, por ejemplo, qué equipos tienen problemas de memoria RAM o están fuera de las políticas de la compañía.
La guerra por el talento
Tal y como expusieron los responsables de HP la digitalización del puesto de trabajo ha provocado que muchos empleados tengan hoy un mejor equipamiento en sus casas que en sus oficinas. Mientras que en el hogar disfrutan de monitores curvos y periféricos de alta gama, al volver a la oficina se encuentran con «puestos calientes» y conectividad deficiente. Esta disparidad tecnológica se ha convertido en un obstáculo para la retención de talento, especialmente entre las generaciones más jóvenes que demandan una excelencia técnica que las empresas a veces no alcanzan a proveer.
Para resolver este desajuste en el entorno de la colaboración híbrida, HP ha lanzado el módulo WXP Collaboration, una herramienta que permite medir la experiencia del usuario en plataformas como Teams, Zoom o Webex, sin importar el hardware que se emplea. El sistema utiliza un intuitivo «semáforo» de colores (verde, amarillo, rojo) para indicar la salud de las reuniones y detectar problemas específicos, como la pérdida de paquetes de red, que antes pasaban desapercibidos.
La analítica de datos aplicada a los espacios físicos también revela ineficiencias críticas. La plataforma de HP permite detectar «reservas fantasma», como salas bloqueadas que nunca se usan o el uso inadecuado de los recursos, como salas de 12 personas ocupadas por un solo individuo simplemente porque no hay puestos de trabajo disponibles. Estos datos permiten a los responsables de infraestructuras tomar decisiones estratégicas sobre si necesitan más salas pequeñas o menos espacios de gran capacidad, optimizando así la inversión inmobiliaria y tecnológica de la compañía.
En cuanto a la infraestructura de sala, HP ha anunciado el lanzamiento de nuevos Mini PCs optimizados para colaboración (basados en Intel Core Ultra) que ponen el foco en la seguridad. Según expresaron los directivos durante el encuentro «HP se posiciona como el único fabricante capaz de monitorizar la seguridad de las salas a nivel de BIOS, protegiendo los equipos incluso cuando están apagados de posibles ataques maliciosos». Además, la potencia de procesamiento local permite funciones avanzadas de IA como el «Best Face Forward», un sistema multicámara que selecciona automáticamente el mejor plano frontal del interlocutor en una reunión, eliminando la sensación de lejanía para los participantes remotos.




