Sony Professional Displays and Solutions ha publicado un estudio sobre la necesidad de invertir en tecnología digital para garantizar que los estudiantes puedan desenvolverse en el entorno de aprendizaje actual, ya sea en casa o en el campus.

El 78 % de los estudiantes de toda Europa quieren que sus instituciones inviertan más en tecnologías híbridas para tener éxito en la educación, aunque solo el 40 % de los responsables tienen previsto hacerlo.

“En un mundo nuevo, el aprendizaje híbrido se ha convertido en un elemento central de las estrategias de enseñanza y aprendizaje para los estudiantes de todos los niveles, aunque este estudio indica que sigue habiendo grandes deficiencias en cuanto a la tecnología”, afirma Alexandra Parlour, responsable de marketing educativo de Sony Professional Displays and Solution.

Estudiantes poco satisfechos 

Desde que empezó la pandemia, las instituciones educativas de toda Europa han trabajado de forma rápida para mejorar la experiencia educativa híbrida que consiste en estudiar de forma online, junto con la enseñanza presencial.

Sin embargo, más de 18 meses después, este estudio ha dejado constancia de que los estudiantes europeos no ven satisfechas sus necesidades tecnológicas por parte de las universidades.

De hecho, casi la mitad (49 %) afirma que la infraestructura informática actual facilitada por sus instituciones no ofrece una experiencia de calidad para el aprendizaje híbrido o a distancia.

A pesar de ello, solo un tercio de los responsables de las decisiones informáticas en el ámbito de la educación superior europea, a los que también encuestó Sony, considera prioritaria la inversión en tecnologías de aprendizaje a distancia.

Los estudiantes quieren que las universidades inviertan en tecnologías híbridas

Herramientas TIC según el nivel económico 

Los resultados de la encuesta de Sony también dejaron constancia de que la falta de inversión está obligando a los estudiantes a utilizar sus propios fondos para cubrir las deficiencias, ya que el 78 % se han planteado la posibilidad de adquirir su propia tecnología.

Más del 65 % de los estudiantes afirmaron que había gastado hasta 578 € solo durante este año académico, lo que ha generado preocupación por la falta de igualdad entre compañeros, donde algunos estudiantes tienen mejores herramientas que otros.

De cara al futuro, una cosa es cierta: el aprendizaje híbrido y a distancia han llegado para quedarse. Los resultados muestran que el 79 % están de acuerdo en que la experiencia universitaria mejoraría si se invirtiera dinero en tecnologías de aprendizaje híbrido.

Sony y la tecnologia digital 

Las empresas tecnológicas como Sony han ayudado a las instituciones a convertir sus instalaciones en entornos de aprendizaje híbrido para ofrecer a los estudiantes la misma calidad de aprendizaje en el aula y en casa.

Gracias a una serie de innovadoras soluciones, como cámaras remotas y micrófonos multidireccionales para captar la voz de profesores y estudiantes sin ruido ni retroalimentación, ofrecen una experiencia de aprendizaje fluida y atractiva tanto si los estudiantes están en el aula como si acceden a las clases a distancia.

Además, el uso de tecnologías de visualización facilita una colaboración de la más alta calidad y una integración inteligente para los estudiantes in situ, mientras que la tecnología de inteligencia artificial, como Edge Analytics, puede ayudar a los estudiantes a distancia mediante la captura de notas escritas a mano y diagramas en una pizarra o pantalla para mostrarlas de forma clara.

En cuanto al entorno de aprendizaje propiamente dicho, más de un tercio (37 %) de los estudiantes afirman que sigue prefiriendo el aprendizaje presencial, frente a solo un 13 % que prefieren el aprendizaje a distancia.

De hecho, el 92 % afirman que tienen previsto invertir en tecnología para el aprendizaje a distancia durante el próximo año. Además, de los que creen que su institución puede y debe hacer más para ayudar a los estudiantes con los cambios en el modo de aprendizaje, algo más de la mitad (55 %) afirman que su enfoque sigue siendo el del uso de las tecnologías en el campus.

De los resultados se deduce claramente que las universidades y los responsables de las decisiones en el ámbito de la educación superior deberían invertir no solo en soluciones a distancia, sino en tecnologías esenciales que faciliten el nuevo entorno híbrido para cubrir las necesidades de cada estudiante, ya sea a distancia o en el campus.