Las empresas medianas de seis o más años de vida tienen el doble de probabilidades de implementar medidas para sacar el máximo partido de su información, en comparación con empresas más jóvenes, según un nuevo estudio de la empresa de custodia y gestión de la información, Iron Mountain y PwC. Los resultados del estudio muestran que en algún momento entre su quinto y sexto año de vida, muchas medianas empresas empiezan a introducir procesos sólidos para dar prioridad y compartir su información más valiosa de forma más amplia dentro de su empresa, garantizando que los responsables tengan la formación necesaria para extraer el valor.

En la actualidad los ciclos de vida de productos o servicios duran aproximadamente entre cinco y siete años¹. El estudio sugiere que muchas medianas empresas se dan cuenta cuando los productos o servicios con los que empezaron su negocio llegan al final de su vida.

Las empresas que han estado activas durante 6 o más años tienen el doble de probabilidades que las más jóvenes de poner la información importante a disposición de los departamentos de I+D (31% comparado con el 17%); marketing (27% comparado con el 13%); financiero (26% comparado con el 18%); y dirección (43% comparado con el 27%).

Este mayor acceso a la información se une a un compromiso con la formación. El estudio muestra que entre el quinto y sexto año de vida la capacidad de extraer valor de la información salta de un 16 a un 28% en I+D, de un 14 a un 27% en marketing y de un 19 a un 31% en dirección.

Este cambio significativo en la forma en que se gestiona y usa la información queda patente en otro apartado del estudio. El 32% de las empresas que han estado activas durante menos de 6 años admiten que no saben exactamente qué información tiene la empresa y dónde está almacenada. Cuando la empresa llega a los seis años, esta cifra cae a 14% y casi la mitad (45%) cuentan con un inventario completo de la información, monitorizando su eficacia.

Un 38% de las empresas más jóvenes no saben qué información fluye por la empresa o dónde está la más importante, en comparación con el 22% de las empresas en esta misma situación y con más de seis años de vida. De forma similar, el 35% de estas empresas no saben cómo calcular el valor de la información empresarial en comparación con el 78% que ya ha aprendido a hacerlo cuando llegan a los seis años.

«A la hora de gestionar la información empresarial, nuestro estudio sugiere que el tiempo muerto termina a los seis años de actividad. Muestra que la fase de transición desde la primera a la segunda generación de productos y servicios, cuando se percibe un cambio en la forma que las empresas ven la información y en cómo la usan. Descubren el valor que la información puede aportar en términos de innovación, mayor implicación de los clientes y mejor toma de decisiones, por lo que empiezan a tomarse la información más seriamente. Entienden cuál es la información que tienen y permiten que fluya más libremente por la empresa para que los responsables puedan usarla y contribuir a conseguir los objetivos de negocio y ventaja competitiva», comenta Ignacio Chico, Director General de Iron Mountain.

“En nuestro estudio hemos hablado con compañías de tamaño medio con una vida de entre 6 meses a 20 años y en ningún momento hemos encontrado gran diferencia en la atención que se da a la gestión de la información”, añade Ignacio Chico.

Iron Mountain y PwC encuestó a 1800 líderes empresariales senior divididos a partes iguales entre Europa y Norteamérica en empresas de tamaño medio (de más de 250 empleados) y en grandes empresas (de más de 2500 empleados). Los resultados del estudio han servido para generar el Índice del Valor de la Información que mide cómo las diferentes empresas en diferentes países gestionan su información para conseguir ventaja competitiva. Las empresas pueden usar los resultados para averiguar su actuación y definir acciones prácticas para explotar mejor su información.