El Ministerio de Industria, Energía y Turismo, a través del Observatorio Nacional de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI), y la Fundación Vodafone España han presentado el informe “Tecnologías orientadas a la movilidad: valoración y tendencias”. En el estudio, que analiza el grado de implantación de las TIC orientadas a la movilidad en hogares y empresas, se refleja que casi el 70% de los hogares españoles dispone de conexión a Internet y el 47,2% tiene banda ancha móvil. Además, se constata el avance de tendencias como el cloud computing, usado por el 11,4% de las empresas españolas,  y  las soluciones M2M, empleadas por el 7,3%.

El estudio se ha basado en una encuesta a 600 compañías representativas del tejido empresarial español de cara a  valorar el grado de implantación de las TIC móviles, las ventajas percibidas y las principales barreras. Además, se ha realizado una consulta a un grupo de expertos vinculados a las tecnologías orientadas a la movilidad desde diferentes perspectivas para analizar el impacto económico y social de estas tecnologías. También se han analizado los trabajos previos más relevantes como punto de partida o de profundización. El concepto de movilidad estudiado ha sido amplio, no sólo referido a dispositivos “ubicuos, transportables y con autonomía suficiente” como ordenadores portátiles, smartphones, tabletas, phablets o wearables, sino a tecnologías que facilitan la movilidad como cloud computing, redes sociales, códigos QR, comunicación M2M, BYOD, etc.

Entre las tendencias generales detectadas figuran la plena integración en la vida cotidiana (“buscar y reservar un restaurante con el móvil, y pagar con él la cuenta); la personalización (ofertas personalizadas según perfil de usuario) y el Internet de las cosas (tu móvil o coche se comunica con la calefacción de tu casa para que cuando llegues ya esté encendida). Otras conclusiones indiscutibles son que las TIC móviles ya suponen un presente irrenunciable y que su desarrollo es constante. No obstante, perduran algunos retos como: falta de disponibilidad tecnológica (ej. vehículos autoguiados), barreras económicas en ciertos colectivos, accesibilidad, necesidad de que las herramientas sean más cercanas y sencillas, y un mayor impulso por parte de la Administración Pública.

Las TIC móviles en los hogares

La presencia y utilización de las tecnologías y herramientas móviles en los hogares españoles es cada vez más generalizada y evidente. En concreto, la presencia de la banda ancha móvil crece de forma imparable entre los hogares que disponen de acceso a Internet. Así, del 69,8% de los hogares que dispone de conexión a Internet en España, el 47,2% cuenta ya con banda ancha móvil.

En lo que respecta a las variables que influyen en la adopción de TIC móviles, el nivel de ingresos influye proporcionalmente en la adopción de este tipo de tecnologías. De este modo, el 44% de los hogares españoles con unos ingresos mensuales de más de 3.000 euros, disponen de tableta, mientras que el porcentaje disminuye al 10,6% en aquellos hogares con ingresos mensuales inferiores a los 900 euros. Por su parte, la edad es inversamente proporcional al uso de Internet: entre los menores de 25 años, la penetración de Internet es de un 98,1% y en el de mayores de 65 años, se reduce al 14,4%.

Las TIC móviles en las empresas

La capacidad de transformación social de las tecnologías móviles es evidente tanto en el ámbito personal como profesional. Con las tabletas o portátiles, por ejemplo, podemos acceder a multitud de datos de los que no disponíamos en el transcurso de una reunión de trabajo. Además, las potencialidades de algunas herramientas, como las redes sociales, el cloud computing o la propia e-administración, están siendo descubiertas prácticamente cada día por un mayor número de compañías y personas. Es destacable, por ejemplo, que el 11,4% de las empresas españolas ya utiliza cloud computing. Por otra parte, existen tecnologías asociadas a nichos, es decir, a ciertos ámbitos empresariales como pueden ser la geolocalización o las soluciones de comunicación M2M, empleada por el 7,3%  de las empresas. Con la geolocalización y la conexión M2M es posible, por ejemplo, llegar rápidamente a un edificio en el centro de una ciudad que no habíamos visitado nunca, sabiendo, además, dónde aparcar a la primera, o a qué hora llegará nuestro autobús.

También hay que mencionar el grupo de las tecnologías móviles incipientes como los códigos QR (2,7% de penetración), NFC (2,2%) o realidad aumentada (0,9%).

En este grupo se pueden incluir también los dis­positivos como relojes, pulseras o prendas de ropa que incorporan tecnologías móviles (los denominados wearables). No es sencillo prever cuáles de ellos alcanzarán un importante grado de difusión o cuáles serán pronto superados por otro tipo de instrumento que resuelva una gama más amplia de necesidades de los potenciales usuarios.

En cualquier caso, en el sector empresarial el denominador común de adopción de tecnologías móviles es la ventaja competitiva que suponen. Por su parte, las principales barreras son el coste (en el caso de herramientas como los smartphones y ordenadores portátiles), el desconocimiento (tabletas, redes sociales, cloud computing, NFC, códigos QR, realidad aumentada…) o la falta de adaptación al negocio (geolocalización, M2M…).

Tecnologías 5G

Las denominadas tecnologías 5G de redes móviles plantean nume­rosas novedades no sólo en cuanto a su velocidad de acceso, sino también en relación a las latencias, los estándares que se utilizarán y especialmente los dispositivos y usos a las que están orientadas. Pretenden ofrecer  hasta 10Gbps a cada terminal móvil y permitirán un uso más avanzado de navegación, incluyendo una integración total con la Internet de las cosas, las ciudades inteligentes y los vehículos conectados, así como una comunicación muy similar a la presencial con otros interlocutores, mucho más allá de las videollamadas.

Barreras de adopción

El pragmatismo rige en la aceptación de este tipo de tecnologías, por lo que si sus ventajas se aprecian claramente son adoptadas por personas y empresas. El coste de las tecnologías móviles sólo supone un obstáculo ocasional para la adopción de las tecnologías móviles.

En el plano tecno­lógico, sin embargo, se producen paradojas como la coexistencia de infraes­tructuras para las que aún no se encuentran suficientes usos (por ejemplo, el 4G) como de otras insuficientes para las necesidades de los usuarios, impidiendo ulteriores desarrollos (por ejemplo, se requie­ren comunicaciones que no “se caigan”, que no existan zonas oscuras…).

Involucración de las administraciones

Algunos de los expertos consultados han hecho referencia a la necesidad de una ma­yor implicación de las administraciones públicas. No se trata única­mente de potenciar el uso de la e-administración, sino de establecer políticas y palancas de actuación que potencien la influencia favora­ble de las tecnologías móviles en los distintos ámbitos. En este senti­do, se ha mencionado, entre otros aspectos la simplificación de trámites y documentaciones que favorezcan el emprendimiento o el apoyo a la economía basada en la movilidad.

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