Un nuevo estudio de la consultora Adaptavist revela que una implantación deficiente de la IA y la presión de las organizaciones están alimentando una crisis de bienestar entre los desarrolladores españoles. Según los resultados, los objetivos de adopción y los KPI rígidos están empujando a los desarrolladores hacia un uso de la IA más aparente que productivo, y la presión resultante está deteriorando la experiencia del desarrollador (Developer Experience o DevEx) y poniendo en riesgo el talento en ingeniería de software.
El estudio, basado en una encuesta a 200 desarrolladores en España, revela que el 52% utiliza la IA principalmente para demostrar su adopción ante la dirección y no para mejorar resultados, y que la mitad (50%) la usa con más frecuencia de la necesaria para cumplir con las expectativas de las organizaciones.
Esa presión se ve reforzada por la forma en que las organizaciones miden la IA. El 45% de los desarrolladores en España afirma que se le evalúa por cuánto usa la IA y no por la calidad de su trabajo, mientras que el 63% asegura que el uso de la IA se está convirtiendo en una métrica formal de rendimiento o en un KPI.
Lo más alarmante es que el 37% teme perder su empleo si no utiliza la IA. Esto sugiere que la presión por adoptarla ya no consiste simplemente en fomentar la experimentación. Para una parte significativa de los desarrolladores, el uso de la IA empieza a estar ligado a la seguridad que sienten en su puesto.
La ansiedad por la IA crece en todas las etapas de la carrera profesional
La presión por adoptar la IA está pasando una factura cuantificable. El 57% de los desarrolladores afirma que se le pide hacer más con menos recursos debido a las expectativas puestas en la IA, y el 56% señala que, como consecuencia, ha aumentado su ansiedad sobre sus perspectivas profesionales a largo plazo. Esta tendencia se mantiene en todas las etapas de la carrera (un 51% entre quienes están al inicio de su carrera, un 54% entre los de nivel intermedio y un 56% entre los más experimentados), lo que sugiere que la veteranía apenas protege.

El 57% de los desarrolladores que se ven obligados a usar la IA declara un aumento de la ansiedad sobre su futuro profesional, y el 36% afirma que esta ansiedad está afectando negativamente a su rendimiento en el trabajo.
La experiencia del desarrollador, la prioridad para las organizaciones
A pesar de la presión, los desarrolladores tienen claro en qué consiste realmente una buena experiencia del desarrollador. El 82% de los encuestados en España afirma que disponer de tiempo para resolver los problemas como es debido, en lugar de trabajar constantemente contra los plazos, es fundamental para una buena DevEx, mientras que el 71% considera que una buena DevEx es más importante que nunca en la era de la IA.
Sin embargo, la experiencia de trabajar en desarrollo de software ya está cambiando:
- El 40% afirma que la IA está haciendo que el desarrollo de software sea menos gratificante, porcentaje que asciende al 51% entre las mujeres
- El 41% asegura que la IA está haciendo el trabajo más estresante
- El 45% cree que el desarrollo de software se está convirtiendo en una carrera menos atractiva
Para algunos, esto ya se traduce en un rechazo frontal a la tecnología. Un tercio (33%) afirma que, si pudiera elegir, eliminaría por completo a los agentes de IA del entorno laboral, mientras que más de una cuarta parte (26%) haría desaparecer la IA del mundo. Estas cifras ascienden al 38% y al 28%, respectivamente, entre los desarrolladores de nivel intermedio y los más experimentados.
La IA pone en riesgo el talento del desarrollador Developer Experience o DevEx en ingeniería de software
Según palabras de Matt Saunders, DevOps Lead de The Adaptavist Group, “una buena experiencia del desarrollador es fundamental no solo para el bienestar de los propios desarrolladores, sino también para el crecimiento y la innovación de las organizaciones. Por eso, no debe verse socavada por objetivos de adopción, métricas de uso o una cultura que premia aparentar que se usa la IA por encima de usarla bien. En conjunto, estos factores están creando un caldo de cultivo para un éxodo, KPI a KPI”, concluye.
Según el directivo de Adaptavist, las organizaciones que quieran retener el talento en ingeniería deben dejar de medir la adopción de la IA y empezar a medir sus resultados, además de dar a los desarrolladores el tiempo, la autonomía y el apoyo necesarios para usar esta tecnología de forma que mejore de verdad su trabajo, en lugar de limitarse a demostrar que la utilizan.




