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El sector retail se ha visto muy afectado por la crisis del COVID-19. Los equipos de TI (internos o externos) que dan soporte a las empresas de este sector deben cambiar el chip para adoptar infraestructuras que den soporte a su fuerza laboral (incluyendo teletrabajadores) y hacer que los modelos online funcionen de manera eficiente bajo cualquier circunstancia. Hay una demanda creciente de almacenamiento, protección y acceso a los datos, y para crecer bajo demanda. Con una computación ya casi por completo virtualizada (y, por lo tanto, fácilmente escalable), el cuello de botella se ha trasladado ahora a las infraestructuras de datos, ya que éstas tienen más propiedades físicas (capacidad, operaciones de lectura/escritura, etc.).

Esta necesidad de incrementar drásticamente la capacidad de las infraestructuras de datos puede cambiar para siempre los procesos de Procurement. La lentitud en los ciclos de revisión de RFP y los largos procesos de implementación ya no son aceptables. La creciente presión sobre el minorista para responder a un mercado y un entorno de trabajo siempre cambiantes requiere la rápida creación de nuevos servicios y la aceleración de los servicios online existentes.

Las TI pueden ayudar a los comercios minoristas de tres forma clave para adaptarse a la «nueva normalidad».

Aportando flexibilidad: La arquitectura del entorno de TI debe ser menos rígida para que los minoristas no tengan que sentirse obligados a adoptar infraestructuras de «talla única». Predecir la capacidad requerida es siempre difícil, y las diferentes unidades de negocio necesitan poder escalar rápidamente, por lo cual será esencial que el proveedor les permita aprovechar lo que necesitan, cómo y cuándo lo necesiten. Esto significa también que podrán pagar por la capacidad a medida que la utilicen, y no por adelantado. E igualmente importante será poder utilizar capacidad de modo temporal sin tener que comprometerse previamente a adquirirla. Aportar flexibilidad al negocio es ahora crítico para cualquier retailer.

Garantizando la disponibilidad: Los minoristas operan en un entorno de alto riesgo; los consumidores abandonan rápidamente un sitio si éste no responde en unos pocos segundos. Los equipos de TI deberán adoptar infraestructuras siempre disponibles (Always On, como lo ha bautizado Gartner) que no solo garanticen la continuidad del negocio, sino que también establezcan penalizaciones económicas cuando no se cumpla con esta garantía. El integrador, por su parte, deberá exigir al fabricante que demuestre cómo sus sistemas podrán continuar funcionando ante cualquier tipo de fallo.

Aportando sencillez: las presiones de tiempo y la escasez de personal significan que cuanto más fácil sea instalar, poner en marcha y mantener una infraestructura de datos, mejor. Una forma esencial de lograr esa sencillez es minimizar el número de capas y herramientas de tecnología requeridas. El uso de soluciones puntuales con un único propósito, o soluciones a pequeña escala que requieren muchas instancias para escalar, ya no son aceptables, porque ralentizan procesos críticos como la automatización, el autoservicio y el time-to-market, entre otros.

Añadiendo inteligencia a los servicios de TI para el retail

En respuesta a esta situación están surgiendo nuevos modelos de almacenamiento definido por software que permiten mantener el rendimiento y la disponibilidad al tiempo que se optimiza el TCO. Con estos nuevos modelos, la organización puede adquirir capacidad básica en modo CapEx (más económico pero menos flexible), luego alquilar sin compromiso capacidad temporal en modo OpEx (flexible pero más costoso) y convertir esa capacidad temporal en capacidad básica en cualquier momento, sin penalizaciones ni costes adicionales.

En el caso de Infinidat, la compañía recientemente hemos presentado un en España un nuevo modelo de consumo, Elastic Pricing, que aporta la flexibilidad de la nube pero manteniendo los datos en las instalaciones. Una vez que al usuario contrata una capacidad determinada inicial, se aprovisiona hardware extra por adelantado, para que esté disponible de inmediato cuando se necesite en el futuro, pero no pagará por esa capacidad hasta que se utilice.

En resumen

El futuro del retail pasa por la agilidad, y eso implica contar con infraestructuras de TI ágiles y flexibles. En el campo del almacenamiento, a diferencia de las soluciones tradicionales, que obligan a elegir entre rendimiento, escalabilidad y costes, están surgiendo nuevos modelos que eliminan este dilema, y que además están preparados para magnitudes más acorde con los tiempos que nos aguardan.

Israel Serrano, Country Manager de Infinidat Iberia