La inteligencia artificial aplicada a la gestión de servicios públicos y procesos industriales da un nuevo paso con la última apuesta de Salesforce. La compañía, reconocida mundialmente por su liderazgo en CRM basado en IA, ha anunciado dos soluciones específicas que buscan transformar la manera en que administraciones y fábricas operan en su día a día.
Agentes inteligentes al servicio del ciudadano
La primera de estas novedades es Agentforce for Public Sector, un sistema de agentes virtuales que pretende agilizar los trámites y mejorar la relación entre las instituciones y los ciudadanos. Gracias a su integración con Salesforce Public Sector Solutions y tecnologías como Data Cloud, los organismos podrán simplificar normativas, gestionar reclamaciones o incluso guiar a los solicitantes en beneficios sociales con mayor rapidez y fiabilidad.
“Los funcionarios contarán con compañeros digitales capaces de gestionar tareas complejas sin salirse de los límites definidos”, subraya Salesforce, destacando que la solución cumple con los estándares de seguridad más estrictos del sector, incluidos FedRAMP High e IRAP.
Con su disponibilidad inmediata en el ecosistema de Salesforce y AWS Marketplace, las administraciones dispondrán de un catálogo de acciones preconfiguradas que permiten reducir tiempos de respuesta y reforzar la confianza de los usuarios.
La industria frente al reto de la productividad
El segundo gran anuncio llega de la mano de Agentforce for Manufacturing, un conjunto de agentes preparados para abordar los principales desafíos de la industria: falta de talento, presión en las cadenas de suministro y procesos excesivamente manuales. Estas capacidades se apoyan en la integración con Manufacturing Cloud y Field Service, lo que facilita desde la gestión de inventarios hasta la programación automática de mantenimientos.
“Los agentes de IA no sustituyen, sino que potencian a los equipos humanos al procesar datos en tiempo real y responder en lenguaje natural”, remarcan desde la compañía. Plantillas diseñadas para la industria permiten que las empresas comiencen a extraer valor desde el primer día, reforzando la productividad y reduciendo tiempos de inactividad.
Con controles de seguridad avanzados y un enfoque low code, esta propuesta busca consolidarse como una herramienta esencial para las fábricas que quieren ser más resilientes en un entorno marcado por la complejidad.




