Compuware ha presentado un estudio en el que revela que 60 empresas multinacionales que utilizan entornos mainframe han conseguido ahorrar significativamente sus costes optimizando ciertos aspectos específicos de estos entornos. Según el análisis “realizando ajustes que en principio parecen insignificantes pueden conseguirse grandes ahorros, tanto en costes como en tiempo.” De hecho, y según el informe, las 60 empresas analizadas han conseguido una reducción total de costes de cerca de 100 millones de euros

Así, y según el informe de Compuware, ajustar los precios de licencia de uso de hardware o software, según la carga de trabajo, reduce los costes en más de un 10 por ciento. Por otra parte,  conocer que parte de una CPU está desperdiciada y resolverlo puede incrementar notablemente la calidad del servicio dado a los clientes, así como reducir hasta en un 30% las llamadas a los centros de soporte. Igualmente, realizar pruebas de datos de manera regular puede llevar a un ahorro del 81% en costes de almacenamiento y un 75% en los costes de la CPU.

Los ejemplos del informe de Compuware están basados en casos reales de empresas que operan en todos los sectores de actividad y que han conseguido los ahorros mencionados. Por otra parte, otro de los efectos indirectos de estos ajustes es la mejora de la captación de nuevos profesionales, factor crítico para muchas empresas dado que la actual generación de los gestores de este tipo de entornos está muy próxima a la edad de jubilación.

El aumento de soluciones como banca móvil o e-commerce han convertido en claves las aplicaciones de mainframe para conectar el negocio con los clientes. Esto requiere que los departamentos de TI integren las nuevas tendencias como el cloud o la movilidad con las aplicaciones críticas de negocio en un tiempo récord. Al mismo tiempo, la industria de TI se enfrenta a una escasez de profesionales, ya que los responsables de mantener estas aplicaciones críticas están en edad de jubilación, por lo que las empresas se exponen a riesgos tanto de funcionamiento como de incrementos de costes. Esta situación, denominada el “New Normal of Mainframe”, podría transformarse en un reto de difícil solución para las organizaciones.

El estudio realizado por Compuware asegura que las compañías mejor preparadas son aquellas que han invertido no solo en la infraestructura sino también en el entorno de las aplicaciones, y las que han optimizado su entorno mainframe basándose en mantener el valor de los profesionales, ofrecer rendimiento y calidad de las aplicaciones y garantizar un consumo óptimo de la CPU.