La mezcla de la banca y la informática, calculadora de préstamos banca de las cosas

La pandemia del coronavirus ha tenido un fuerte impacto en el ámbito empresarial, lo que no ha sido una excepción para las entidades financieras, que prestan servicios tanto a particulares como a compañías de muy distintos sectores de actividad.

A lo largo de estos meses, los bancos han tenido que responder rápidamente a una situación sin precedentes, marcada por incertidumbres en las políticas fiscales y monetarias, la necesidad de financiación por parte de negocios golpeados por la crisis y la caída del consumo, y la aparición de nuevos riesgos financieros. A este esfuerzo se suma la necesidad por parte de las entidades de adaptar sus propias estructuras a la nueva situación de pandemia. De hecho, el COVID-19 se suma a las causas del cierre de sucursales en España, cuyo número ya estaba experimentando una progresiva reducción durante los últimos años, hasta llegar a ser en 2020 cerca de la mitad de las existentes en 2008, según datos del Banco de España. Por su parte, aquellas oficinas que permanecen abiertas se han visto obligadas a reducir sus horarios y la presencia de su personal.

Todos estos factores han acrecentado la urgencia de acelerar la transformación en el sector bancario, a fin de sortear los obstáculos que dificultan la prestación de servicio a sus actuales clientes y la captación de otros nuevos. En este sentido, la digitalización ya no es solo un elemento fundamental de diferenciación para los bancos, sino una obligación ineludible para poder sobrevivir y avanzar en el futuro.

Por esta razón, las compañías que trabajan en el campo de las tecnologías de la información, como Huawei, tienen el compromiso de lograr que las entidades financieras puedan acometer su transformación y entren en la nueva era de la Banca 4.0. El objetivo es ayudarles a dar un giro a sus estructuras y que las tecnologías móviles y digitales ayuden a optimizar el desarrollo de los procesos y flujos de trabajo internos, la gestión y procesamiento de datos, así como la oferta de servicios y productos más personalizados, que se adapten aún más a las necesidades de sus clientes.

En este contexto, es importante que las entidades desarrollen plataformas que les permitan crear verdaderas oficinas móviles, como parte de una estrategia “mobile first”, impulsando la denominada Banca de las Cosas (BoT). Para ello, es importante que estas plataformas estén totalmente interconectadas (mediante IoT y redes de última generación, como el 5G) en torno al cliente y no a cada producto, como venía ocurriendo en la banca tradicional. Asimismo, el desarrollo de aplicaciones y programas móviles cada vez más avanzados no solo facilitarán el acceso remoto de los clientes para poder llevar a cabo operaciones y acceder a distintos servicios, sino que también hará posible que los gestores puedan comunicarse fluidamente con ellos, prestar servicio y hacer seguimiento desde cualquier lugar. Este proceso supondrá una remodelación en los servicios que se ofrecen a lo largo de todo el “viaje” del cliente.

Es importante que las entidades desarrollen plataformas que impulsen la denominada Banca de las Cosas (BoT)

Igualmente, es necesario que las entidades bancarias potencien sus capacidades de big data y que combinen la capacidad de almacenamiento masivo con la Inteligencia Artificial (IA). El objetivo es poder llevar a cabo una estrategia ¨data driven¨, en la que las tomas de decisiones estén siempre basadas en datos (de clientes, del entorno tanto financiero como no financiero y de su comportamiento y hábitos de consumo, entre otros). Con ello, además, podrán realizar pruebas de resistencia y controles de riesgo, de forma más proactiva y eficaz.

De esta forma, los grandes avances en el campo de la alta computación y el uso de la nube se convierten, así, en los grandes aliados tecnológicos para la gestión inteligente de la información y la experiencia de los clientes.

Es más, mediante los nuevos avances de Realidad Virtual (RV) los clientes podrán disfrutar de experiencias verdaderamente extraordinarias, como comunicarse “cara a cara” con el personal del banco, a la vez que asistentes inteligentes les proporcionan todo tipo de información y servicios financieros.

Se trata, pues, de crear un nuevo entorno de “banca inteligente”, que avance al ritmo de las nuevas tecnologías, y que permita abordar los nuevos desafíos que aparezcan mucho más allá de la “era Covid”.

Enrique Marron Caballero, Director de Ventas del Sector de Servicios Financieros de Huawei España