Nombre: Catalina Jiménez
Cargo: directora general de la Unidad de Tecnologías de la Información de Sothis
Hijos: 1 niña
Hobbies: deportes de montaña, cocinar y viajar
Estudios: Ingeniera Superior de Telecomunicaciones

Entrevista con Catalina Jiménez, Directora General de la unidad de Tecnologías de la Información de Sothis

 ¿Cómo llegó al mundo TIC?

Me encantaría decir que fue por vocación, pero la realidad es que llegué al mundo TIC sin haberlo planificado en absoluto.

En el instituto elegí la rama de ciencias porque me apasionaban las matemáticas, la física y el dibujo técnico. Esto condicionaba un poco hacia dónde iba a ir mi carrera.

Pero el empujón definitivo lo dieron, por un lado, mi profesor de física, que me plasmó como un reto apasionante el mundo de la ingeniería; y, por otro, el azar, que me llevó a seleccionar Telecomunicaciones como primera opción en el formulario de solicitud en la universidad.

Suelo dejarme guiar por mi intuición, y en este caso, acerté completamente.

¿Qué es lo que más valora de su trabajo?

El cambio continuo. La evolución continua. Tanto en la propia tecnología, como en su papel fundamental en los nuevos modelos de negocio y la transformación de los existentes. Esto te obliga a estar siempre aprendiendo y haciendo cosas nuevas.

En su opinión ¿qué es lo que falla para que las mujeres no apuesten más por el estudio de carreras STEM?

Estoy convencida que el motivo radica en un aspecto cultural y de educación sobre el papel de la mujer en la sociedad. Existen modelos preestablecidos que nos van moldeando desde la niñez a ocupar posiciones muy orientadas al “cuidado de los demás”, a trabajos “más sencillos” que nos permitan conciliar… El sistema está descompensado y debemos implantar medidas que fuercen la compensación.

¿Cree que existe el “techo de cristal” en las empresas TIC? ¿Cuál debería ser la solución?

No creo que exista el “techo de cristal”. Existe una mayor dificultad para las mujeres simplemente porque estamos en minoría, somos muy pocas, desde la Universidad. Este hecho nos condiciona a nosotras mismas y, sin darnos cuenta, nos lleva a tener que estar continuamente demostrando que somos “uno más”. Un esfuerzo que nos desgasta y no merece la pena en absoluto, porque el ascenso dentro de las empresas se consigue por méritos conseguidos y constancia en nuestro trabajo.

¿Una política de cuotas puede resolver el problema?

Estoy totalmente en desacuerdo con las cuotas, pero debo admitir que la única manera de compensar el sistema es estableciendo medidas que fuercen la igualdad. Medidas que se apliquen desde el inicio, desde el momento en el que decidimos qué estudiar.

¿Qué dificultades se encontró usted para llegar a la posición que tiene actualmente?

En mi caso, como en el de muchas mujeres, una dificultad al inicio es encontrar tu lugar dentro del equipo en el que eres la única mujer. Hacemos cambios sin darnos cuenta, como vestir con un estilo más masculino o expresarnos con un lenguaje más agresivo. Cambios que con el tiempo detectas y decides revertir.

Pero las dificultades que más me afectaron surgieron en el momento en el que decidí ser madre. Fue la etapa profesional más dura de toda mi carrera, y además provocó un estancamiento en mi evolución durante varios años. Por eso considero que es un gran avance el establecer medidas que igualen condiciones en cuanto a bajas por maternidad y paternidad.

¿Qué es lo que más valora de su empresa con respecto a la integración de la mujer?

En Sothis valoramos y fomentamos la igualdad y así se nos ha reconocido, con el certificado de igualdad para todas las empresas del grupo. Nos ocupamos en dar formación al respecto y fomentamos la contratación de talento femenino.

Un 35% de alumnos no logra ni acabar el bachillerato ni la FP equivalente, ¿está en la educación el problema de la falta de perfiles especializados?

Si existe un 35% de fracaso, alguien se lo debería hacer mirar.

¿Le han servido los estudios que hizo para realizar su labor actual?

A lo largo de mi vida laboral apenas he aplicado los conocimientos técnicos adquiridos durante mis estudios. Lo que he aplicado es la capacidad de enfrentar y solucionar problemas complejos de forma autónoma, fiable y solvente. Al principio pensaba que había sido una pérdida de tiempo estudiar la carrera porque no utilizaba nada de lo estudiado. Pero con el tiempo fui consciente del valor que aporta el entrenamiento duro al que nos vemos sometidos durante esos años, que nos prepara para desempeñar con éxito trabajos que ni nos habíamos podido imaginar.

Solucione el problema de la educación en España…

No soy tan osada como para intentarlo. Lo único que recomendaría a las universidades es que conocieran con mayor detalle el talento demandado por las empresas.

Si tuviera que aconsejar a un joven qué estudiar de cara a obtener un futuro laboral estable, ¿por dónde le orientaría?

Estudios técnicos y biosanitarios.

¿Hacia dónde cree que va el sector TIC? En su opinión, ¿cuáles van a ser las tendencias que realmente van a transformar la sociedad?

De una manera inminente el 5G y la IA van a introducir cambios en nuestro día a día que supondrán una transformación radical a nivel de consumidor final, desde los contenidos y aplicaciones móviles, el coche autónomo o la conexión a internet de “cosas” que se volverán inteligentes.

A más largo plazo será la computación cuántica la que introduzca la mayor transformación. Veremos hasta dónde nos puede llevar.

IA, automatización, robótica, ¿de verdad cree que el futuro pasa por las personas?

La tecnología la evolucionamos para que esté al servicio de las personas. Llevamos muchos años introduciendo robots, automatización o inteligencia tanto a nivel profesional como en nuestra vida diaria, y siempre somos las personas quienes mejoramos gracias a esa tecnología. No tengo duda alguna de que el futuro pasa por las personas.