Presente en casi todos los sectores de la informática, y también de la electrónica de consumo, el fabricante Airis nos ofrece con su modelo M143T una presentación caracterizada por un elevado contraste y brillo. Una visualización de calidad orientada tanto al usuario profesional como al amante de los juegos o de las películas.
La configuración y ajustes posibles de este monitor hacen que resulte un versátil monitor, apto tanto para un público profesional como para los que desean un buen complemento multimedia para un sistema de entretenimiento. En efecto, este modelo está optimizado para cambiar rápidamente el perfil de un modo a otro, de manera que se evitan complejos ajustes cuando se pasa del trabajo al ocio o viceversa.

En cuanto a resolución, este monitor de 19 pulgadas tiene una resolución nativa de 1.280 por 1.024 puntos, con color real, con contraste de 450:1 y brillo de 270 cd/m2, a lo que hay que sumar un buen ángulo de visión, cercano a 140 grados en horizontal y 130 en vertical.
Para ofrecer un aspecto despejado del frontal, Airis ha optado por colocar la botonera de control, con un total de 6 pulsadores, en la parte inferior, dejando en el frontal únicamente el pulsador de encendido, rodeado del indicador de conexión.
El menú en pantalla ofrece un conjunto reducido de ajustes, pero incluye no solo la posición de la presentación sino también el grado de transparencia de la ventana de datos sobreimpuesta en la pantalla. En el apartado de ajustes de colores sólo tiene preasignados de fábrica los valores de 6500 y 9300, más el ajuste personalizado de usuario, lo que parece algo limitado para lo que es habitual en otros monitores equivalentes que llevan un mayor número de valores preasignados de fábrica. En cuanto al resto, se dispone del clásico autoajuste de los valores del monitor, para optimizar la presentación al formato de entrada.

Entre los ajustes de modelo hay que resaltar el denominado PowerLight, que dispone de un botón directo en la botonera de control. Este ajuste permite seleccionar uno de los tres modos predefinidos (PC, Juegos y Películas), que alteran el conjunto de brillo y contraste de la presentación. Es bien conocido que los juegos suelen necesitar un ajuste más brillante de color para apreciar los detalles, mientras que en el modo de PC, con aplicaciones ofimáticas, ocurre a la inversa. Este ajuste compensa en parte la limitada gama de ajuste de color, comentada previamente.
De forma más que discreta, ya que no se ven en el frontal, el monitor incluye altavoces estéreo, con sonido a través de la rejilla de la trasera. Las conexiones de audio no sólo tienen un conector jack de entrada sino uno de salida para conectar auriculares en caso de desear una escucha personal. Aunque no resulta muy cómoda la situación de dicho conector (en la parte trasera inferior, junto a las entradas de vídeo), es un interesante complemento del que carecen muchos monitores equivalentes.
La toma de auriculares, como ocurre en muchos equipos de audio, desconecta automáticamente la salida de audio hacia los altavoces. Lástima que su situación tan escondida no favorezca precisamente su conexión y desconexión.