Panda Security ha detectando un aumento continuo de malware que se comparte por medio de enlaces y archivos adjuntos en nuestro teléfono. Apps como WhatsApp siguen siendo seguras, aunque desde octubre se ha implementado una serie de cambios que permiten un mayor intercambio de datos con Facebook.

“Lo más sensato es contar con capas de seguridad extra que velen por la seguridad de toda nuestra identidad digital. Cada día tenemos más dispositivos conectados a las mismas plataformas y, con que un ciberdelincuente entre en uno de ellos, puede acceder a toda la información”, advierte Hervé Lambert, Global Consumer Operations Manager de Panda Security.

¿Es WhatsApp una plataforma segura?

Los datos más importantes y sensibles que manejamos en WhatsApp son nuestros mensajes y todas las comunicaciones que se producen en la app seguirán siendo privadas entre todos los usuarios. 

Sin embargo, los metadatos son el quid de la cuestión: WhatsApp recopila bastante información que cruza con otras de las plataformas de Facebook. Aunque es cierto que cuenta con más información sobre sus usuarios que iMessage, Signal y Telegram, sus  algoritmos pueden cruzar el Big Data para saber con quién conversas, cuándo lo haces e incluso las temáticas que más te interesan. 

Aun así, toda esta información es mucho menos voluminosa que la que analizan otras plataformas como Facebook, Google, Messenger, Snapchat o TikTok, entre otras. El malware es un riesgo real en aumento

El robo de WhatsApp por medio de un SMS 

“Uno de los ciberataques que más ha aumentado en 2020 ha sido el del robo de credenciales para acceder a WhatsApp”, recuerda Hervé Lambert. Y es que, el engaño es muy sencillo: el ciberdelincuente te envía un mensaje similar a este: “Perdona, pero por error puse tu número como teléfono de recuperación de WhatsApp y te han enviado un SMS con un código. Por favor, ¿puedes reenviármelo? Es que si no, no puedo instalarlo en el móvil nuevo. Gracias”

Apps como WhatsApp siguen siendo seguras, aunque desde octubre se ha implementado una serie de cambios que permiten un mayor intercambio de datos con Facebook

Cuando la víctima le envía ese mensaje, lo que realmente está haciendo es darle la clave de acceso a su cuenta de WhatsApp. A partir de ese momento, el ciberdelincuente se hace con el acceso de la cuenta durante el tiempo que tarde la víctima en darse cuenta del engaño y consiga recuperarla.

Pero el mayor riesgo de todos los que acechan actualmente a WhatsApp son las copias de seguridad. Aunque todavía no hay datos que indiquen que haya habido ninguna filtración de datos en sus nubes, lo cierto es que Apple y Google pueden acceder a toda esa información, invalidando, por tanto, el propósito del cifrado de extremo a extremo. 

Por ello, unque pensemos que no somos nadie importante como para que me roben mi información, siempre conocemos a otras personas que si manejan datos sensibles en su trabajo o en su vida privada. Si por medio de una vulneración de nuestra seguridad, consiguen llegar a otras personas, estaremos siendo cómplices indirectos del ciberataque.