Orizon ha cerrado su ejercicio de 2020 con una facturación de 1,7 millones de euros, un 51% más respecto al año anterior, por lo que se prevé mantener la estrategia de crecimiento en los próximos tres años. Esto se traduce en obtener facturaciones de 3,1 millones de euros durante este ejercicio, 7 millones de euros en 2022 y por encima de los 10 millones en 2023.

En cuanto a las ventas, crecieron un 72%, hasta situarse en 2,3 millones de euros y las previstas para 2021 se sitúan en 4,1 millones de euros. De cara a 2022 y 2023, prevén que sean de 9,3 y 18 millones de euros, respectivamente. 

Según Ángel Pineda, CEO de Orizon, “La crisis sanitaria que padecemos desde el primer trimestre de 2020 ha convertido a la tecnología en el eje de muchas organizaciones para sobrevivir, pero también para responder a las nuevas demandas de sus clientes y este ha sido el caso del sector financiero que tiene ante sí el escollo de su digitalización”, afirma Ángel Pineda, CEO de Orizon.

Crecimiento de los recursos humanos en Orizon 

Por lo que se refiere a los recursos humanos, la compañía ha más que doblado el número de profesionales integrados en ella, pasando de los 16 con los que arrancó el 2019 hasta los 35 actuales. 

La empresa, a pesar de la dificultad que representa la incorporación de personal en el entorno de las tecnologías de la información por la escasez de profesionales cualificados, prevé seguir creando puestos de trabajo y disponer de un equipo de entorno a 100 profesionales en 2022. 

Orizon cierra su ejercicio de 2020 con una facturación de 1,7 millones de euros

Orizon ofrece al mercado su propia tecnología BOA y una metodología también desarrollada internamente. La compañía enfoca su actividad hacia grandes organizaciones con unas inversiones mínimas en tecnologías de la información de entre 300 y 400 millones de euros al año. 

Actualmente, su tecnología ya está siendo utilizada por grandes instituciones financieras de nuestro país. De hecho, gestiona actualmente más de 500 millones de procesos de negocio en el sector bancario y asegurador.