Back2Work ayudará a mujeres en riesgo de exclusión social en Málaga

Según un reciente estudio de McKinsey, el COVID-19 tuvo un mayor efecto en las mujeres, dado que los puestos de trabajo que ocuparon durante la pandemia fueron 1,8 veces más vulnerables que los de los hombres. Por su parte, las grandes multinacionales del sector tecnológico – una industria cuya recuperación fue considerablemente más rápida que la media – experimentó un crecimiento del 2%. A pesar de que el sector tecnológico va a la zaga en cuanto a diversidad de género, es importante reconocer lo bien que lo hacen las mujeres que trabajan en ese sector. Es difícil ser mujer en los negocios, pero lo es aún más serlo en la industria de la tecnología.

Nos encontramos en un momento de ajuste de cuentas, y la tecnología está en primera línea. Cuando contemplemos el futuro y establezcamos los cimientos de nuestra nueva normalidad, tendremos que recurrir a un conjunto más diverso de mujeres líderes en la industria de la tecnología que se comprometan activamente con estas cuestiones, con la esperanza de que podamos beneficiarnos de la sabiduría que han adquirido a través de sus conocimientos y experiencias.

Eliminar, educar, elevar

A medida que más y más jóvenes se incorporan al mundo empresarial, la industria tecnológica necesita dar prioridad a su personal femenino en los puestos de alto nivel. Esto servirá para inspirar y motivar a las mujeres más jóvenes a la hora de tomar decisiones que afectan a su futuro profesional y que cambiarán su vida. Estudios recientes demuestran que las chicas tienden a elegir una carrera donde abundan las mujeres en puestos de liderazgo. Esto es debido a que sienten que tienen más posibilidades de crecer y progresar dentro de una organización con la que se sienten identificadas; y dado que la tecnología es de por sí un entorno mayoritariamente dominado por hombres, las personas que ocupan puestos directivos deben tener mayor visibilidad. Esta será la clave para inspirar a la próxima generación y crear un futuro más inclusivo y diverso.

El número de mujeres que ocupan puestos de responsabilidad en tecnología ha ido aumentando de forma lenta pero continuada en los últimos años

La tecnología es el futuro: un futuro en el que todos los dispositivos que forman parte de nuestro día a día están conectados, son inteligentes y accesibles. Un futuro que nos permita confiar el trabajo rutinario a los algoritmos de las máquinas. Debería haber más mujeres en el sector tecnológico, porque es obligado que tengamos voz y voto en los cambios futuros que afectarán a toda la sociedad. Se estima que el número de puestos de trabajo en el sector tecnológico aumentará otro 24% en 2024; contamos con una gran reserva de talento aún sin explotar, que podríamos aprovechar si les ayudamos a ver un futuro prometedor en nuestra industria. Durante este tiempo, habrá más puestos de trabajo que licenciados en informática, lo que creará una espectacular demanda de talento, mayor incluso de la que estamos viendo hoy. Tenemos que adelantarnos y dar los pasos necesarios ahora para poder acoger a la futura generación en igualdad de condiciones y allanar su futuro.

Los nuevos desafíos en tecnología

Uno de los mayores retos que tienen que afrontar las mujeres es mostrarse asertivas, no agresivas, y procurar que nuestros colegas masculinos no nos vean como una amenaza, sino como profesionales que en igualdad de condiciones quieren colaborar con ellos; en definitiva, sentirse escuchadas. Una gran mayoría de profesionales en el sector tecnológico son hombres, y pueden mostrarse reacios a cambiar su perspectiva y el status quo actual. La mayor dificultad estriba en que formar parte de la alta dirección significa entrar en otro nivel y tener que enfrentarse a ejecutivos tradicionales bien establecidos, que a menudo son conservadores en sus formas. Que una mujer aspire a hacer prevalecer su opinión y cambiar las cosas, no siempre es bien recibido. Lo que estos ejecutivos masculinos no terminan de entender es que las empresas que cuentan con más mujeres en puestos directivos son más rentables, más socialmente responsables y ofrecen un experiencia de cliente de mayor calidad. La presencia de mujeres en puestos directivos supone un valor para las empresas; esa es la realidad. Las mujeres trabajan de forma diferente a los hombres, y todos pensamos de forma diferente de acuerdo con nuestras circunstancias, algo que puede resultar muy beneficioso para una empresa o industria, pues supone nuevas formas de enfocar y acelerar la innovación.

Rompiendo moldes en tecnología. Rompiendo el techo de cristal

La igualdad de género sigue siendo un reto importante en el mundo empresarial, y todavía tenemos que trabajar en los problemas a los que se enfrentan muchas mujeres, como la falta de movilidad ascendente y la desigualdad salarial. La buena noticia es que las organizaciones buscan cada vez más aumentar la contratación de mujeres, porque los líderes empresariales son bien conscientes en este momento de que la diversidad eleva los ingresos y ayuda a sus organizaciones a desarrollar productos de mayor calidad y más seguros. Y esto es debido a que las mujeres piensan de forma diferente. Por naturaleza, los hombres y las mujeres ven las cosas de forma distinta, y aportan ideas únicas, lo que supone una mejora en la resolución de problemas y un nivel de rendimiento mayor.

Como vicepresidenta ejecutiva y directora general de Ivanti para los mercados internacionales, comprendo la importancia de contar con un equipo con experiencias y orígenes diversos, y soy consciente del impacto positivo que este hecho tiene en el negocio y en la innovación. El número de mujeres que ocupan puestos de responsabilidad en tecnología ha ido aumentando de forma lenta pero continuada en los últimos años; para seguir avanzando, sus líderes deben evaluar la forma en que las mujeres hemos abordado la nueva forma de trabajo “siempre activo” que ha traído la pandemia. Tenemos que tener cuidado, ya que un estudio reciente de Deloitte concluye que las presiones provocadas por la pandemia pueden dar lugar a la rotación de puestos de trabajo entre las mujeres, o a que abandonen por completo el mundo laboral.

La realidad, es que la igualdad de género sigue siendo un problema importante en el mundo empresarial y las mujeres siguen estando significativamente infrarrepresentadas en las empresas. Aunque en los últimos años no hemos visto tantos progresos como nos gustaría, sigo siendo optimista. En el nuevo mundo creado por la pandemia, estamos en un camino sin retorno hacia una sociedad diferente. La apreciación de la importancia de la inclusión es cada vez mayor, y la tecnología debe reflejarlo. No quisiéramos hablar de esto cada año; y, sinceramente pienso que si cada uno pone de su parte, no será necesario hacerlo en los próximos años.

Por Helen Masters. Vicepresidenta Ejecutiva y Directora General de Ventas Internacionales de Ivanti

>