La Comisión Europea ha presentado un nuevo paquete de medidas sobre finanzas digitales para ofrecer a los consumidores más posibilidades de elección y oportunidades en materia de servicios financieros y formas de pago modernas. Al mismo tiempo que  garantizan la protección de los consumidores y su estabilidad financiera.

El paquete estimulará la competitividad y la innovación de Europa en el sector financiero. A su vez, será crucial para apoyar su recuperación económica, pues se abrirán nuevas formas de canalizar la financiación hacia las empresas europeas, desempeñando un papel clave en la aplicación del Pacto Verde Europeo y de la Nueva estrategia industrial para Europa.

La Estrategia en materia de datos, tiene como objetivo promover el intercambio de datos y finanzas abiertas y garantizar la igualdad de condiciones entre los proveedores de servicios financieros: misma actividad, mismos riesgos, mismas normas. Con ella, se reducirá la fragmentación del mercado único digital y los consumidores podrán tener acceso a productos financieros transfronterizos.

Otras estrategias a seguir por la Comisión Europea 

Por su parte, con La Estrategia de Pagos Minoristas, los pagos serán seguros, rápidos y fiables, tanto para empresas como ciudadanos. Lo que facilitará a los consumidores el pago en las tiendas y hará que las transacciones de comercios electrónicos sean seguras y prácticas.

La Comisión Europea presenta un paquete de medidas sobre finanzas digitales para ofrecer a los consumidores más posibilidades de elección y oportunidades en materia de servicios financieros

La propuesta en Materia de Criptoactivos, impulsará la innovación, preservando la estabilidad financiera y protegiendo a los inversores de los riesgos. De este modo, se aportará claridad y seguridad jurídica a los emisores y proveedores de criptoactivos.

Por último, con la propuesta sobre Resiliencia Operativa Digital, se garantizará que todos los participantes en el sistema financiero cuenten con las salvaguardas necesarias para paliar ciberataques y otros riesgos. La legislación exigirá también a todas las empresas que se aseguren de que pueden resistir a cualquier tipo de perturbaciones relacionadas con las TIC.