Son las principales conclusiones de una encuesta encargada por el Grupo CPP a TNS el pasado mes de octubre sobre el uso de las redes sociales en el trabajo y su influencia en el robo de identidad.
 La encuesta arroja además un dato curioso: El 72% de los españoles cree que la situaciĂłn econĂłmica y el carácter picaresco de la sociedad hace que España sea un paĂs propenso a este tipo de delitos (los más preocupados son las personas entre 35 y 44 años). Uno de cada tres afirma tener acceso a informaciĂłn personal de otros compañeros como nombres de usuarios, claves, nĂşmero de la seguridad social, nĂşmeros de cuentas bancarias, carnet de conducir, pasaporte o DNI, pĂłlizas de seguros de salud, etc., y uno de cada cuatro asegura haber dejado alguno de estos datos de sus compañeros a la vista de otros (los más despistados, en este sentido, son los jĂłvenes menores de 24 años).
 Alberto Tarriño, responsable de CPP Protección de Identidad indica que “el auge de las redes sociales ha provocado que los compañeros de trabajo y jefes tengan fácil acceso a información personal”. El 54% de los españoles accede a redes sociales en el trabajo siendo Facebook la favorita (47% de los encuestados se conecta en horario laboral). Twitter y Linkedin se sitúan muy por detrás, con un 8% y un 3% respectivamente. Respecto a los rangos de edad, el 66% de los jóvenes entre 25 y 34 años confiesa conectarse a redes sociales en su lugar de trabajo, mientras que el porcentaje desciende al 39% en la horquilla de los 45 a 54 años. El informe también revela que para los españoles es común (42%) tener compañeros de trabajo como contacto en redes sociales, aunque es menos habitual tener al jefe (11%). Por género, a las mujeres les gusta menos tener a sus jefes como contactos en el mundo online (8%) que a los hombres (13%) mientras que el 43% de las españolas afirma tener a sus compañeros como contacto frente al 41% de hombres. Por rango de edad, los jóvenes entre los 16 y los 24 años son los que más contactan con sus compañeros a través de las redes sociales (56%) y los que menos los que tienen entre 45 y 64 años (29%). Otro dato curioso de la encuesta es que los jefes son conscientes de que los empleados se conectan a redes sociales en el trabajo, asà lo cree el 53% de los encuestados con personas a su cargo.
 Tarriño añade que “los ciberdelincuentes suelen buscar los datos personales robando la basura en busca de facturas o estados de cuentas bancarias, robando bolsos o carteras, registrando buzones, escaneando la tarjeta de crĂ©dito cuando la usamos al pagar algo o pidiendo los datos por telĂ©fono o por e-mail haciĂ©ndose pasar por el banco, la compañĂa de telĂ©fono o la de luz o gas”. Sin embargo, es cada más comĂşn la compra venta de datos personales en la red. Una vez disponen de tus datos se es una vĂctima potencial de un robo de identidad, algo que suele acarrear fraudes econĂłmicos como que se dĂ© un crĂ©dito en tu nombre o que te vacĂen la cuenta bancaria. Además, tambiĂ©n se han dado casos de pĂ©rdida del empleo, expulsiĂłn de cĂrculos personales, profesionales o acadĂ©micos, divorcios o separaciones y litigios legales.
 CPP, pionera en seguros de protección de identidad, recomienda:
 –       Concienciar a las personas sobre los problemas de seguridad y la importancia de la protecciĂłn de los datos personales, tanto suyos como de sus compañeros: No dejar informaciĂłn personal de empleados u otros compañeros en la mesa de trabajo
 –       Educar en “seguridad lĂłgica”, es decir, seguridad a nivel de datos, en especial los datos de la empresa, las aplicaciones e incluso los sistemas operativos de la compañĂa en la que trabajamos:
- No tirar a la papelera información de empleados u otros compañeros sin destruirla previamente
- No compartir informaciĂłn con gente ajena al trabajo
- No usar esta informaciĂłn fuera de la oficina, en el transporte pĂşblico, etc.
 –       Seguridad en las telecomunicaciones: tecnologĂas de red, servidores de compañĂas, redes de acceso, etc.:
- Interesarse por los sistemas de seguridad de nuestra compañĂa y de este modo conocer si están fallando o si alguien está infringiĂ©ndolos.
 –       Seguridad fĂsica, o la seguridad de infraestructuras materiales: Asegurar las habitaciones, los lugares abiertos al pĂşblico, las áreas comunes de la compañĂa, las estaciones de trabajo de los empleados, etc.
- Al igual que en cada uno de nuestros hogares, nuestro lugar de trabajo tambiĂ©n debe ser objeto de preocupaciĂłn para cumplir las normas de seguridad mĂnimas necesarias para que no ocurran situaciones que nos pongan en riesgo o a la propia compañĂa.