Ibermática ha lanzado al mercado internacional una nueva generación de ERP, altamente especializado en el mercado industrial. Se trata de RPS 2012, una solución innovadora que pasa de gestionar únicamente información a permitir también gestionar los procesos de negocio, y en cuyo desarrollo ha invertido 7 millones de euros. El nuevo ERP tiene capacidad para orquestar procesos, incluso invocando servicios de terceros que den valor añadido, y aporta herramientas colaborativas que integran el conocimiento de profesionales, clientes y proveedores, añadiendo a los datos una dimensión interpretativa que parte de las personas.

Ibermática ha presentado al mercado RPS 2012, un ERP diferente y con un marcado carácter transformador para las empresas industriales. Esto es así gracias a las innovaciones que se han incorporado en la conceptualización y desarrollo del producto, entre las que destaca la capacidad de orquestación de procesos y obtención de métricas de eficiencia organizacional, así como su potencia en gestión multiproyecto con una total integración con los entornos CAD.

Además, el sistema no sólo se adapta a la manera de trabajar de cada empresa, sino que desarrolla importantes capacidades colaborativas que integran y dan presencia a terceros en sus procesos. Es decir, se pasa de la orientación al cliente a la presencia del cliente. El pulso de la empresa impacta y afecta a todos los agentes con los que ésta interactúa.

Asimismo, RPS 2012 desarrolla innovadoras capacidades de tecnología social, que da a los profesionales la posibilidad de aportar en cualquier momento a cada dato su interpretación. En otras palabras, el sistema promueve una labor grupal, facilitando la compartición, interpretación y adición de información (estructurada y no estructurada), integrando el conocimiento de las personas y socializando el dato, lo que aumenta espectacularmente la productividad.

El ERP de Ibermática está configurado bajo tecnología 100% SOA (Arquitectura de software Orientada a Servicios) y especializado en el entorno industrial. Responde a la nueva empresa extendida, donde la ubicación puede ser cambiante, múltiple, que hace frente a una evolución e innovación permanentes, y que debe posicionarse en diferentes mercados, culturas, idiomas y necesidades, trabajando en colaboración y en red, y cumpliendo con las tendencias actuales de software en la nube o cloud computing.


“Un software que hace diferente a cada empresa”

Para el director de la Unidad de Soluciones Empresariales de Ibermática, Javier Etxeberria, RPS 2012 supone una “ruptura total” con los ERP tradicionales y un “salto conceptual” respecto a ellos. A su juicio, a partir de ahora el producto es “una excusa de relación en el que los servicios ligados al mismo van a ocupar un valor cada vez mayor en nuestra propuesta al mercado”.

En este sentido, afirma que se trata de plantear “un nuevo escenario donde la innovación, la construcción de modelos colaborativos y el valor de las personas son elementos diferenciales respecto a una época anterior, marcadamente transaccional y enfocada sólo al producto”.

Etxeberria asegura que el importante esfuerzo inversor que se ha hecho desde Ibermática de cara a evolucionar su ERP “ha sido consecuencia de escuchar las ideas surgidas en las conversaciones con sus clientes, aplicando la última tecnología y aportando el máximo de funcionalidad para ser un referente europeo en el mercado industrial”.

El resultado: “Un ERP de nueva generación que marca la diferencia, y que permite ser diferente a cada empresa”.


Elementos diferenciales de RPS 2012

  • Es capaz de gestionar negocio frente a sólo gestionar datos.
  • Es capaz de gestionar proyectos, sin que tengan ubicación. No  traspasar información entre intervinientes.
  • Permite colaborar a través de la definición orquestada de procesos en los que se puede, para su intervención, invocar a servicios de terceros. Sea aportando valor añadido al producto (colaborador externo), validando un proceso o generando un servicio ad hoc al cliente ligado a su experiencia de uso.
  • Permite que cada persona aporte su interpretación de los datos. Eliminando costes de errores, aportando mejoras o reduciendo las reuniones de puesta en común organizadas precisamente para subsanar esta carencia de aporte personal.
  • Incluye al cliente en la propuesta, interactúa con él y sus procesos. En definitiva, le da presencia real y personalizada en el proyecto.