Tomàs Font Wolters Kluwer

Wolters Kluwer es un referente en el mundo de los despachos profesionales y en el
ámbito de la mediana empresa. Hablamos con el máximo responsable en nuestro país.

Entrevista con Tomàs Font, director general de Wolters Kluwer Tax & Accounting España

Llevas un año dirigiendo la división Tax and Accounting de Wolters Kluwer en España. ¿Qué ha supuesto para ti?

La verdad es que he accedido a la dirección en unas circunstancias complicadas debido a la pandemia. Lo cierto es que ya en diciembre de 2020, con la aparición de las primeras vacunas, pensábamos que volveríamos a la normalidad en poco tiempo y la realidad es que en Wolters Kluwer seguimos sin ir a la oficina. Todo ello ha significado que tengamos que hacer un mayor esfuerzo para intentar paliar la situación y creo que hemos demostrado que somos un grupo de personas que realmente funciona como un equipo unido. Internamente, el coronavirus nos ha obligado a trabajar las políticas de recursos humanos de forma mucho más centrada e intensa.

Desde el lado positivo de la situación, nos ha supuesto una oportunidad porque ha potenciado nuestra estrategia de orientación al cloud y también ha sido bueno para poder acelerar algunos proyectos. En definitiva, el balance que hago es muy positivo. Los resultados han sido buenos, hemos cerrado bien, tanto en España como en Europa. Así que, en el año, estamos bien posicionados tanto en crecimiento como en rentabilidad.

Uno de vuestros principales clientes son los despachos profesionales, ¿cómo has visto su evolución en la digitalización?

Han acelerado claramente en sus procesos de digitalización. Nosotros tenemos un posicionamiento muy fuerte en despachos, tanto en el pequeño como en el medio, especialmente con las soluciones de recursos humanos. Los despachos y nuestros clientes en concreto tenían un nivel de digitalización en el que les quedaba mucho camino por recorrer. Es cierto que las soluciones que tenían instaladas les han permitido afrontar la situación de trabajo remoto de forma bastante inmediata. En mi opinión las empresas deben tener una estrategia de digitalización, pero ésta, como suele decirse, va por barrios. Hay algunas que la tienen muy bien planificada y otras que van a salto de mata. Lo bueno es que la pandemia nos ha permitido poner el discurso de la importancia que tiene la digitalización encima de la mesa. Y ha permitido que la transformación digital se empiece a abordar de forma gradual comenzando de forma clarísima con los elementos de productividad y eficiencia. Se ha podido ver que la digitalización de procesos que no estaban digitalizados era una necesidad. Esto, a Wolters Kluwer, le ha supuesto poner en valor nuestra estrategia puesto que tenemos un discurso elaborado, estructurado y muy sólido desde hacía años.

Hay que comprender que la digitalización se hace para proteger a las personas que trabajan en los equipos de las empresas: se protegen introduciendo soluciones que nos permiten ganar en productividad y eficiencia. Estos son los dos grandes ejes. Y otro apartado importante es el auge que ha experimentado el trabajo colaborativo, algo de lo que venimos hablando nosotros desde hace diez años.

¿Qué puede suponer para vuestros clientes el acceso a los fondos europeos? Wolters Kluwer será Agente Digitalizador, ¿qué supone para ellos y para vosotros?

Obviamente, los fondos son una oportunidad histórica para replantear el propio negocio. Pero no para crear un negocio nuevo, sino para adaptar el negocio a las demandas del momento. Nosotros estamos en ese proceso de Agente Digitalizador y tenemos una oportunidad también buena, no sólo como oportunidad de negocio, que puede haber, sino por la gran responsabilidad que conlleva ya que pensamos que podemos tener un impacto importante en el mercado y en la evolución de las empresas. Los Fondos NextGen no se tienen que convertir en un pelotazo. No se trata de quemar ese dinero, sino de aprovecharlo bien. Y este es el ejercicio de responsabilidad en el que, de lo que realmente se trata, es de guiar bien a las empresas, de crear los caminos para que se produzca esa transformación de una forma sensata. Esa guía no pasa porque los clientes se metan en inversiones, que pueden sonar bien, pero que tienen poco sentido para su negocio. El objetivo de los fondos es utilizarlos con enfoque muy práctico. Así que, nuestro papel como Agente Digitalizador será crucial ya que tenemos la obligación de dar sentido a la inversión que realicen las empresas. El objetivo es ver qué necesidades tienen las empresas para que aprovechen esa oportunidad y ayudarlas porque nos encontramos con casos en los que no saben por dónde empezar en su camino de digitalización. Las empresas necesitan claridad y alguien que les ayude. Hay que sentarse con ellas, entender sus necesidades. Esto no va de despachar y ya. Nosotros pensamos que hay que elaborar un plan, una estrategia para que tú, como cliente, escojas aquella donde veas cuál es tu nivel de madurez, tu situación actual y los elementos que encajan mejor con tu negocio. Y esa va a ser nuestra labor. No pretendemos vender soluciones por venderlas.

Van a cumplirse tres años del lanzamiento de a3innuva, ¿cuál ha sido la evolución de la plataforma?

La plataforma se compone de un conjunto de dominios y está siendo muy bien aceptada. Por ejemplo, entre las herramientas de contabilidad hemos crecido en todos los segmentos. Es verdad que habíamos dibujado diferentes escenarios, y pensábamos que en algunos escenarios la adopción iba a ser más rápida y en otros un poco más lenta, pero lo cierto es que estamos contentos con la evolución. Porque en Wolters Kluwer, no tenemos un enfoque impositivo con nuestros clientes, sino propositivo. No obligamos a que un cliente que trabaja on-premise se pase al cloud.

Uno de los hechos que ha traído la pandemia es la apuesta por el cloud por parte de las empresas. Vosotros que insistís en las ventajas que proporciona este modelo, ¿habéis notado este incremento en el interés por la nube?

Sí, sí, aunque menos de lo que las previsiones de mercado afirmaban. Y esto es así porque hay soluciones híbridas que son válidas. Aunque escalen mal, aunque sean ineficientes en costes, pero son válidas. Es decir, hay soluciones on-premise que te permiten poder acceder en remoto, que te permiten poder trabajar desde tu casa. Escala peor y puede que tenga mayores costes porque tienes que pagar una infraestructura, pero hay clientes que ven que siguen funcionando y no se quieren arriesgar a moverse a un entorno cloud. Así que siguen estirando ese modelo, aunque llega un momento en que empieza a haber limitaciones que hay que gestionar. Y es entonces que, gracias a nuestro ecosistema de partners, descubren que hay una herramienta que les encaja para ese problema y así ven que el modelo de cloud tiene muchas ventajas. Pero nosotros no les imponemos el modelo, prestamos servicio a ambos mundos. Para nosotros la prioridad es que el cliente pueda seguir trabajando.

Habéis apostado fuerte por el marketplace. ¿Cómo va la aceptación?

Este es el eje estratégico de Wolters Kluwer para este año. El objetivo es que en los dominios de contabilidad de nómina y de Office Management, es decir, lo que se refiere a gestión, sigamos incrementando el perímetro funcional. Para ello trabajamos sobre tres elementos: el primero reducir el time to market, el segundo aportar soluciones innovadoras y el tercero la monetización. Otro de los ejes se basa en el compliance pues pensamos que alrededor nuestro hay todo un ecosistema que podemos desarrollar, pero que no vamos a desarrollar nosotros, no porque no nos parezca interesante, que lo es, sino porque no podemos intentar abarcarlo todo. Esto sería un error estratégico y operativo de primer orden. Nosotros somos muy buenos entendiendo nuestra industria y vemos que el modelo colaborativo va a cobrar un especial protagonismo y es bueno para todos.

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