La mayoría de las personas almacenan en sus dispositivos móviles una gran cantidad de información personal, desde sus recuerdos más preciados como fotos y vídeos familiares, hasta recibos bancarios y facturas. Por este motivo, cada vez es más frecuente el uso por parte de  los cibercriminales del ransomware, un software malicioso que bloquea el acceso a los dispositivos de los usuarios, encriptando la información crítica almacenada hasta que se paga un rescate. A día de doy, esta amenaza es una de las más relevantes en la categoría de malware y, según el Informe de Symantec sobre las Amenazas a la Seguridad en Internet, aumentó un 113% en 2014.

Symantec ha desvelado una nueva investigación sobre la evolución del ransomware, incluyendo los avances técnicos y el impacto psicológico en las víctimas, y revela por qué el Internet de las Cosas probablemente sea la próxima frontera. Con IFA 2015 a la vuelta de la esquina, y el auge de los dispositivos conectados, es interesante conocer cuáles son las principales conclusiones del estudio:

– Symantec ha demostrado que el troyano ramsonware puede operar en un “Smartwatch”. En el futuro, se puede esperar que este troyano ataque nuevas categorías de productos como frigoríficos, televisores y cámaras de vigilancia.
– El 89% del ransomware ha sido diseñado para atacar a ordenadores que funcionan con sistema operativo Windows. Esta tendencia cambiará, ya que cada vez son menores las ventas de ordenadores y los consumidores y empresas se vuelven más dependientes de los dispositivos conectados.
– Los cinco países más afectados por el troyano ransomware en 2015 son: Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Italia, Alemania y Rusia.
– La cantidad media que se paga por un rescate son 300$ US. El método de pago difiere en función del tipo de ataque: para desbloquear el dispositivo se utilizan los comprobantes de pago y, para descifrar la información, el método más usado son los bitcoins.