boris johnson huawei 5g

No habrá caso Huawei. La decisión del Reino Unido de permitir la implantación de la tecnología 5G de Huawei en las Islas es definitiva. Aprovechando la crisis provocada por Covid-19, y la creciente ola de denuncias contra el secretismo inicial del Gobierno chino sobre el origen del brote de coronavirus, varias voces y medios han venido asegurando que el Gabinete presidido por Boris Johnson estaba planteándose prescindir de la tecnología de la multinacional china a pesar de que el pasado mes de enero le concedió que pudiera desplegar la infraestructura necesaria, aunque, eso sí, con algunas restricciones.

Pero la crisis del coronavirus ha encendido la mecha para intentar doblegar a Reino Unido a fin de que replantease su decisión y el mayor interesado en que se produjera esa marcha atrás era el Gobierno de EE.UU. A través de su secretario de Estado, Mike Pompeo, no tardaron en presionar a aquellos que confiaban en la tecnología del fabricante chino. Pompeo afirmó el pasado viernes a la Fox que “en la crisis del coronavirus el Partido Comunista Chino ha demostrado cómo ha fallado en ser transparente y abierto y en manejar los datos de manera apropiada. Esto va a hacer que muchos, muchos países se replanteen lo que estaban haciendo con respecto a su arquitectura de telecomunicaciones. Cuando Huawei venga a venderles equipos y hardware a estos países tendrán un prisma diferente para valorar su decisión», en un claro intento por hacer que Reino Unido se replantease su decisión.

En el Ministerio de Asuntos Exteriores de Reino Unido aseguran que «el Gobierno tomó una decisión firme con respecto a Huawei y no se va a reabrir el caso»

Aunque minoritarias, sobre todo por la expansión de Covid-19 y el incremento sustancial en el número de fallecidos, algunas voces en las Islas Británicas también pusieron en duda que Huawei pudiera seguir desarrollando su infraestructura 5G. Una de ellas fue la del antiguo miembro del Gabinete de Theresa May, Damian Green quien en declaraciones a Bloomberg, afirmó que «tenemos que diseñar una estrategia de salida adecuada y realista para dejar de depender de Huawei. Nuestros proveedores de telecomunicaciones necesitan saber que el gobierno está decidido a reducir la participación de Huawei al cero por ciento en un plazo de tiempo realista». Además, algunas empresas, entre las que sobresale la nipona NEC, también habrían estado presionando para que el Ejecutivo de Johnson diera marcha atrás en la decisión tomada.

Decisión inamovible

Pero Boris Johnson no ha dado su brazo a torcer. El premier británico está más que seguro de ir hasta el final con su decisión y no ve motivo alguno para desconfiar de Huawei por mucha presión a la que le sometan. Según ha informado Reuters, la decisión tomada el pasado mes de Enero por el Ejecutivo es firme y tal y como ha confirmado el Ministerio de Asuntos Exteriores los británicos quieren que “Huawei tenga un papel en la construcción de la red 5G del país y, este es un tema que no se va a reabrir”.

Tal y como informamos en Byte TI, el Ejecutivo británico impuso varias restricciones a la tecnológica china (entre ellas el acceso al núcleo de los datos) y considera que esas restricciones solventan cualquier tipo de duda que se pueda tener. También según Reuters, Simon McDonald, subsecretario permanente y jefe del servicio diplomático del Ministerio de Asuntos Exteriores, afirmó que “el Gobierno tomó una decisión y por lo que yo sé, es una decisión firme y no se va a reabrir. China es un socio muy importante del Reino Unido y creo la decisión [de mantener el contrato] de Huawei y tener una relación independiente son perfectamente compatibles”.