Sogeti ha puesto en marcha los primeros proyectos basados en el nuevo diseño de arquitectura DDD (Domain Driven Design) en nuestro país. Así lo contó a un grupo de periodistas Bernardo Duce, Director de la Unidad de Soluciones Microsoft de Sogeti España, quien acompañado de César de la Torre, CEO de IASA Spain, precisó que esta compañía está trabajando ya para grandes empresas españolas en los sectores de transporte, medios de comunicación, seguros, ocio y servicios.

De esta manera se convierte en el primer integrador de sistemas que apuesta fuerte por DDD sobre .NET, una nueva forma de afrontar proyectos tecnológicos para construir aplicaciones centradas en los requisitos de negocio, independizándose de la tecnología gracias a la correcta aplicación de patrones de diseño.

A grandes rasgos, tal y como explicaron ambos interlocutors, esta nueva forma de afrontar proyectos propone una nueva vía de desarrollo e implantación de la infraestructura tecnológica en una organización, y se traduce en someter a la tecnología al negocio, de tal forma que «las empresas eliminen cualquier obstáculo que pueda suponer su tecnología para afrontar, por ejemplo, cambios tácticos en su mercado, reacciones a la competencia, lanzamientos de nuevos productos o reorganizaciones de sus recursos», como apuntó Bernardo Duce.

«En definitiva”, agregó Duce, “se trata de liberar a las empresas de sus potenciales límites tecnológicos y permitirles centrarse en su mercado, una necesidad cada vez más acuciante teniendo en cuenta la actual situación económica y la alta competitividad de algunos sectores».

Según prevé Sogeti, la nueva situación económica, los nuevos usuarios y clientes digitales, y la creciente competitividad global de los mercados, va a exigir a muchas empresas asumir nuevos retos de una forma extremadamente ágil. En este sentido, Sogeti prevé que el mercado DDD sobre .NET moverá un volumen de negocio de 20 millones de euros en 2012 en nuestro país (0,6% del volumen total del segmento de desarrollo de aplicaciones), y en sólo tres años crecerá hasta generar un negocio de 300 millones de euros (un 8.5% del volumen total del segmento).

Teniendo en cuenta estas mismas previsiones de Sogeti, la demanda vendrá fundamentalmente de los sectores de telecomunicaciones, medios de comunicación y publicidad (35%), ocio y servicios (20%), seguros (20%) y transporte (10%).

Según Bernardo Duce, «las empresas que operan en estos mercados tienen ante sí el reto de gestionar sus negocios en sectores altamente competitivos, muy cambiantes y volátiles y en los que hay que aprovechar oportunidades en muy cortos espacios de tiempo. En este contexto, -añade Duce-, la tecnología no puede ser una variable a tener en cuenta o convertirse en una démora que impida tomar una decisión táctica de negocio».

Estos ratios de crecimiento previstos en nuestro país son similares a los que se experimentarán durante los próximos años en otros países de Europa, así como en Estados Unidos, zonas geográficas donde los crecimientos previstos son del 300% y del 200%, respectivamente.

En palabras de César de la Torre, CEO de IASA Spain, «DDD no sólo implica un cambio tecnológico, sino que también posibilita una nueva forma de trabajar de los equipos de desarrollo que contarán con una comunicación más directa que fluye desde los expertos del Dominio/Negocio. Brindando además una flexibilidad y una modulación de la organización sin precedentes hasta ahora».

Y añade De la Torre que «para sacarle el máximo provecho a DDD se debería de aplicar al «core domain» del negocio, tal y como está haciendo Sogeti en su fuerte apuesta por implantar esta nueva forma de trabajo en clientes con aplicaciones estratégicas, complejas y Iong-term apps.»


Ahorro de costes

A grandes rasgos, tal y como se subrayó, todo lo anterior se traduce en la reducción de costes en las fases de mantenimiento. En la fase de construcción, DDD puede llegar a ser entre un 30 y un 40% más cara, ya que requiere mucho esfuerzo en la arquitectura y el diseño. Pero una vez finalizada ésta, en los siguientes años se produce una bajada drástica -que alcanza hasta el 60%- en la fase de mantenimiento. Estos ahorros caen por debajo de los costes tradicionales a partir del segundo año de implantación. Fundamentalmente, el ahorro se debe a que la arquitectura perdura y los cambios de tecnología o fabricante no afectan a la aplicación. También contribuye el hecho de que se trate de un diseño atomizado que minimiza el esfuerzo a realizar en las diversas correcciones y evoluciones que sufra la aplicación frente a una arquitectura de línea tradicional.