Sigo en mis trece. No hay forma de escuchar una sola propuesta de los partidos políticos sobre la importancia del sector tecnológico, sobre qué podríamos hacer para relanzarlo y que fuera de verdad un factor dinamizador para la economía española.

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Como pasó con Zapatero y después con Rajoy (por no mirar más atrás en tiempo), los nuevos (léase Podemos y Ciudadanos), no han hecho más que llegar para empezar a incumplir sus promesas. Al estilo PSOE –que dijo que nunca pactaría con Podemos-, la formación de Pablo Iglesias –que anticipó que nunca pactaría con la “casta”- lo primero que ha hecho es repartirse el poder con su supuesto enemigo. ¡Vaya panda!

El alcalde de Valencia, que fue el primer día en bicicleta al ayuntamiento, ya ha rectificado para decir que el resto de desplazamientos los hará en coche (en un Ford fabricado en su comunidad, eso sí). Todo esto es anecdótico, pero ¿y nuestro sector? ¿qué dicen de él? ¿qué propuestas hay? Pues ninguna.

Bueno, ninguna, no. Sí que hay alguna: de momento, se están paralizando las compras públicas de material informático (portátiles, tablets y proyectores, mayormente) en los colegios públicos  de las principales ciudades. Las empresas que venden este tipo de herramientas están bastante alarmadas por la situación de parálisis que se puede crear.

Y, mientras, nuestro ministro del ramo, José Manuel Soria, antes de irse,  parece que se va a gastar algunos dineros en la llamada agenda digital. Algo es algo, aunque este hombre pasará a la historia como el que certificó la muerte del sector fotovoltaico y eólico: en el país europeo más dependiente del petróleo y con más posibilidades de rebajar esa dependencia por razones climáticas, se penaliza el uso de esas energías renovables: ¡que me lo expliquen!

Varias empresas españolas punteras del sector tecnológico, que desarrollaron aplicaciones punteras para la gestión de esas energías renovables,  y con inversiones millonarias, han tenido que reconvertirse y sufrir mucho para paliar esa marcha atrás de nuestros últimos gobiernos. Alguna en concreto se lo está vendiendo a otros países, Italia, entre ellos….

3 Comentarios

  1. Si antes me escandalizaba que los ministros terminaran de consejeros en las principales eléctricas me parecerá totalmente justo que el ministro que «pasará a la historia como el que certificó la muerte del sector fotovoltaico y eólico» termine el presidente de alguna de ellas. Se lo está ganando.