Podríamos definir Cloud computing como la creación de una solución que haga posible una nueva clase de servicios únicos, que genere valor para el negocio, al tiempo que mantiene los costes de las inversiones en TI al mínimo. De esta forma, las empresas que lo adoptan tienen acceso a una enorme cantidad de recursos informáticos, incluyendo almacenamiento, aplicaciones y datos. Hasta la llegada de cloud computing, estas capacidades eran demasiado costosas para las pymes, ya que sólo podían acceder a ellas mediante la adquisición de licencias (on-premise), algo inabordable para muchas de ellas. Sin embargo, la nube proporciona a esas compañías la oportunidad de acceder a software de gestión empresarial de primer nivel y crear así nuevas conexiones para el negocio. Además, no sólo las pymes se pueden beneficiar, también las grandes empresas con una infraestructura de TI madura y software asentado dentro de la organización encuentran ventajas en cloud computing, ya que les permite mejorar las operaciones, la eficiencia y el tiempo que tardan las TI en proporcionar valor a su negocio.

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Lo primero que tiene que hacer una empresa que esté planteándose iniciarse en la nube es establecer un calendario de implementación de las soluciones y resolver cuestiones como la integridad y consistencia de los datos, el cumplimiento riguroso de las normativas y la unificación de los procesos de negocio de la empresa.


En el caso de los proveedores de tecnología como SAP, hacer posible la adopción de nuevas tecnologías ha sido un valor clave para sus clientes que, de hecho, le están pidiendo ayuda para desplegar aplicaciones sobre infraestructuras basadas en cloud o para llevar sus infraestructuras existentes a la nube.

Una estrategia flexible y global

Cloud computing representa un cambio fundamental en cómo se desarrollan, venden, mantienen y consumen aplicaciones y servicios. Por esa razón, es un imperativo para los fabricantes y proveedores de servicios de TI establecer una metodología flexible y global como única vía para guiar a sus clientes hacia una mayor innovación, integración y colaboración a través de tres áreas esenciales en cloud: Software as a Servcie (SaaS), Platform as a Service (PaaS) e Infraestructure as a Service (IaaS).


SaaS permite a las empresas acceder a aplicaciones on demand que den respuesta a sus amplios requisitos, mientras que PaaS proporciona una plataforma de procesos de negocio integrada, con capacidades de despliegue flexibles y abiertas para ayudar a las empresas a desarrollar y ejecutar aplicaciones on premise. En cuanto a IaaS, aunque en este caso los usuarios no gestionan o controlan la infraestructura subyacente, sí tienen control sobre los sistemas operativos, el almacenamiento, las aplicaciones desplegadas y algunos componentes de conectividad. Además, con cloud, en vez de tener que invertir en su actual infraestructura de TI, las empresas pagan en función de lo que consuman o de un coste fijo mensual, con lo que se reduce el riesgo de gastos imprevistos.

Todos los beneficios que proporciona hacen prever que la adopción de cloud se acelerará en la próxima década. Por tanto, el mejor modo de ayudar a las compañías a prepararse satisfactoriamente para explotar los beneficios de la nube es proporcionarles un catálogo completo de soluciones on-demand y on-premise, así como innovaciones y beneficios significativos del ecosistema de partners.


Además de acceder a una nube pública, las empresas también pueden optar por virtualizar sus propios centros de datos y hacer correr sus sistemas sobre una nube de infraestructura privada. La virtualización se ha convertido en una oportunidad para reducir el TCO a través del incremento de las eficiencias operativas. Sin embargo, las empresas que elijan este camino requerirán de servicios y tecnologías de gestión fáciles de usar y fiables.


El camino hacia un entorno híbrido

Partiendo de la base de que la opción que más adoptarán las empresas será la de crear un entorno híbrido en el que contratarán algunos servicios externamente a través de la nube, al tiempo que seguirán utilizando sus propios sistemas on-premise, los proveedores de tecnología deberán ayudar a los clientes a adoptar una estrategia cloud basada en sus necesidades únicas. En su viaje hacia la adopción de la nube, las empresas deben utilizar, según sus necesidades:


  • Un catálogo de soluciones on-demand a medida: es necesario buscar catálogos completos de soluciones empresariales on-demand analíticas, colaborativas y transaccionales. Las mejores soluciones on-demand disponibles en el mercado hoy en día son creadas para integrarse sin problemas en las infraestructuras on-premise existentes, de forma que permiten topologías de despliegue híbridas que protegen la inversión realizada por el cliente en el pasado.


  • Una plataforma on-demand abierta para una amplia co-innovación con el ecosistema: para asegurar el éxito a largo plazo en cloud computing, es preferible buscar proveedores tecnológicos que crean en las ventajas de trabajar en colaboración con un ecosistema de partners con el que desarrollar, vender, desplegar y gestionar soluciones. Las plataformas abiertas proporcionan capacidades para que partners y clientes construyan y desplieguen soluciones analíticas, colaborativas y transaccionales con características específicas para un cliente en concreto o adicionales.


  • Un partner de confianza que asegure que los clientes con soluciones on-premise explotan completamente las ventajas de la nube: por ejemplo, SAP ofrece herramientas de gestión que permiten gestionar soluciones SAP on-premise en cloud públicas o privadas. SAP también tiene alianzas con compañías como Dell o Verizon para crear conjuntamente ofertas de infraestructura cloud, que aseguren que los clientes conjuntos obtienen todas las ventajas de la misma.


Los beneficios de la nube

Las empresas que sean capaces de adoptar la nube con rapidez tendrán una ventaja significativa sobre sus competidores, independientemente de su tamaño y de su ubicación. La razón es que tendrán acceso inmediato a un amplio conjunto de recursos informáticos diversos, una capacidad que no sólo les permitirá responder con celeridad a las cambiantes condiciones de negocio, sino que les brindará la oportunidad de introducir innovaciones a un coste reducido y acelerar el tiempo de salida al mercado.


La naturaleza distribuida y de escala de la nube también proporciona oportunidades que hasta ahora no existían a la hora de establecer conexiones personales y empresariales. Por todo ello, con un calendario bien definido y una relación con un proveedor de tecnología de confianza las empresas pueden comenzar a recoger ya los beneficios del cloud computing, y a mejorar su posición con vistas al mañana.