¡No hay información ni progreso sin energía! Para atender el crecimiento de la sociedad interconectada es imprescindible gastar energía. La energía es necesaria tanto para funcione el dispositivo más pequeño de los usuarios como para hacer funcionar la infraestructura industrial de los grandes centros de datos. Pero para equilibrar necesidad con uso, tenemos que gestionar los recursos de energía de forma responsable y eficiente para asegurarnos un futuro mejor en todos los sentidos. Por  Robert J.M. Assink , Director General de Interxion Data Centers

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Hagámonos la siguiente pregunta: Si el objetivo es desplazar 50 personas de A a B con el mínimo de energía ¿qué es más eficiente, un autobús o 50 coches? Por el mismo motivo, se aprecia una tendencia de menos CPD pequeños y más CPD grandes. Sobre todo por motivos de eficiencia energética, pero también por conectividad (lo cual en sí ya sería objeto de otro artículo).

El sector de centros de datos ha crecido por encima del 20% anualmente entre los años 2005 y 2010 y desde entonces, aunque en menor medida, también ha crecido en porcentajes anuales de dos dígitos en el rango de 11-15%. En los tiempos actuales, el auge del modelo cloud, nuevas tendencias como big data o el incipiente Internet de las Cosas están haciendo que se requieran más centros de datos para soportar estas tecnologías.

Por lo que estamos viendo, en estos momentos el sector se mueve hacia la construcción y gestión de centros de datos más grandes, consolidados y más eficientes pues se consiguen economías de escala y se consume menos energía que el conjunto de muchos pequeños. Tecnologías como la virtualización y el cloud harán posible que existan menos centros de datos pero de mayor tamaño y a la vez más eficientes.

Además, la disponibilidad de los sistemas TIC en grandes CPD contribuye al progreso de la sociedad y la economía pues facilita aumentar la productividad de las personas y una mayor calidad de vida. Por ejemplo, una videoconferencia como alternativa al viaje en transporte físico para facilitar la comunicación entre personas.

Son estas, algunas de las causas que avalan que cuanta más energía consumen los grandes CPD, más se ahorra. La alternativa de no gastar energía tendría como consecuencia un menor progreso de la sociedad de la información.

Eficiencia en la construcción, el diseño y la gestión

La eficiencia energética no sólo está relacionada con el tamaño, si no, también con las acciones que se lleven a cabo en el CPD para optimizar el uso energético. Para conseguirlo hay que tener una visión holística, desde el diseño y la construcción hasta la gestión profesional del CPD, cada uno de los factores está relacionado con el otro. Si se diseña un CPD para un uso determinado y se le da un uso diferente debido a cambios en el tiempo, es muy poco probable que se consiga el objetivo

Asimismo, hay que poner en el balance el coste económico de la vida útil del CPD. Típicamente, un CPD antiguo suele tener una eficiencia energética menor que un CPD moderno donde se ha podido emplear mejores tecnologías y conceptos de gestión más modernos. Aun así, el CPD antiguo puede y tiene que cumplir sus funciones de negocio durante su ciclo de vida útil, a pesar de tener una eficiencia energética menor. La eficiencia energética por si solo nunca da la visión completa del objetivo de negocio de la empresa, donde el dinero también es un recurso escaso por gestionar.

Se está trabajando mucho en el sector de los centros de datos para conseguir instalaciones más verdes. Contar con programas que nos ayuden a medir esa eficiencia es clave, así que no nos centremos en el tamaño, más bien en cómo se construye, diseña, gestiona y mantiene el CPD.