nueva transformación digital canon

La Transformación Digital es un proceso que conlleva un cambio en la cultura empresarial y organizativa. Ya no dudamos de que las compañías deban integrarla en su operativa, sino que lo damos por hecho. El verdadero reto ahora consiste en llevar a cabo una buena gestión del cambio para que todos los integrantes de la empresa interioricen este nuevo modelo digital.

Es importante destacar, en primer lugar, los beneficios de la Transformación Digital. Y es que no solo supone una importante mejora de la seguridad, sino que contribuye a que los empleados agilicen procesos internos y, por tanto, se optimice la gestión de los recursos. Esta mejor gestión se traduce también en un importante ahorro de costes y de tiempo, lo que redunda en una mejora de la productividad laboral.

La Transformación Digital como parte de la cultura empresarial

Sin embargo, la adaptación de las empresas a la Transformación Digital es un proceso progresivo. Para completarlo adecuadamente hay dos aspectos fundamentales. Por un lado, la transparencia con los empleados. En la medida en que los trabajadores sepan cuáles son los objetivos de la empresa y cómo se pueden conseguir, más alineado estará su trabajo con los mismos. Por otro lado, saber exactamente cuáles son las necesidades de los clientes. De ese modo las compañías podrán ofrecerles las soluciones más adecuadas para cada casuística.

La Transformación Digital debe ir acompañada de un cambio de mentalidad

La Transformación Digital debe ir acompañada de un cambio de mentalidad. La mera implantación de una tecnología no implica una transformación, pero sí es una herramienta necesaria para completar el proceso íntegramente. En este sentido, las empresas deben centrar la atención en la implementación de tres factores:

  • Seguridad de los datos y protección de los procesos: la Transformación Digital lleva implícito el manejo de grandes volúmenes de datos que son un activo muy relevante para las compañías. Sin embargo, son también uno de los puntos más vulnerables, pues un fallo de seguridad puede provocar graves problemas para las empresas. Por ello es importante garantizar la seguridad de la información tanto desde los propios dispositivos como en la trazabilidad de uso en entornos de gestión de información, impresión o analítica de datos.
  • Gestión documental como un procedimiento 360º: la gestión documental no es sinónimo de almacenamiento de la información, sino una operativa end-to-end que permite simplificar, optimizar y automatizar los procesos documentales. El reto que tienen las empresas es establecer una política de gestión documental eficiente, para lo cual es imperativo que se apoyen en socios tecnológicos que les ayuden en esta tarea.
  • Identificar las necesidades de cada empresa: no existe una única Transformación Digital, sino tantas como compañías haya. Es fundamental evaluar objetivamente los procesos de cada una para determinar qué dificultades hay y cómo se pueden solventar. Algunas necesitarán implementación de soluciones de Big Data o Inteligencia Artificial, mientras que otras puede que solo requieran de una mejora de su reputación de marca.

Empieza una nueva década llena de proyectos muy retadores para las empresas, que encuentran en la Transformación Digital una vía para impulsar una estrategia omnicanal y poder no solo llegar a nuevos clientes, sino crecer con los ya existentes.

Por Eva Sánchez-Caballero, Pre-Sales Manager de Canon España