Las empresas cada vez acumulan más datos y el crecimiento es cada vez más importante. Sin embargo estos datos cada vez se acumulan menos en las propias empresas. La nube y la virtualización han posibilitado que muchos de esos datos se encuentren en grandes centros de datos, fuera de las empresas. Así que la primera pregunta estaba clara: ¿en qué situación se encuentra actualmente el mercado del almacenamiento? Miguel Ángel Borrega Consultor de Sistemas de Oracle empezó afirmando que “el volumen de datos crece y las mejoras tecnológicas nos permiten afrontar esos crecimientos, aunque el crecimiento es mayor que las posibilidades de los equipos. El mercado de almacenamiento tiene un futuro prometedor. Hay dos corrientes en el mercado: los presupuestos son más ajustados y los proveedores  tenemos que luchar más por conseguir contratos y además aparecen nuevos proveedores como son aquellos que prestan servicios de almacenamiento en cloud”. Por su parte Javier Martínez, Director Técnico de NetApp Iberia afirmó que “las necesidades de los clientes siguen creciendo y el volumen es cada vez mayor. Sin embargo los precios están decreciendo bastante. Una de las cosas que marca la tendencia es cómo gestionar estos volúmenes de información crecientes y ese es el mayor reto ya que con las arquitecturas tradicionales cada vez es más complicado. Estamos en una transformación de la arquitectura de los datos”. Para Miguel López, Country Manager Iberia de Barracuda, “hay que destacar el gran crecimiento que han experimentado los datos y las necesidades que tienen las empresas de gestionarlos. Las empresas cada vez quieren un acceso a un mayor volumen de información y a su vez necesitan retener durante más periodos de tiempo esa información. Por ello, el cambio se encuentra en la combinación de modelos on-site con el almacenamiento en la nube y que además sea económicamente eficiente”. Antonio Navarro, Director de marketing y ventas de D-Link afirmó que “las previsiones de crecimiento del mercado son las de duplicar las capacidades de almacenamiento de aquí a 2020. Esto es un motor de inversión para muchas empresas. No sólo para las grandes, sino también para las pymes. Además destacaría la consumerización de las necesidades para el entorno pyme y la profesionalización en las necesidades domésticas. El mundo cloud es una realidad pero que está empujado por el día a día, ya que muchas pymes ven que si en su casa utilizan un dropbox por qué no van a extrapolar ese modelo a la pyme”.

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El mensaje es por tanto, positivo. A ese positivismo se suma Javier Maeso Consultor de Ibermática: “Estamos en una situación de mercado favorable tanto para los fabricantes como para proveedores. Lo más importante de una empresa es la información con lo que desde el punto de vista de mercado la situación es favorable. Las necesidades de almacenamiento son iguales para pymes que para grandes multinacionales. Esto es algo de lo que los fabricantes ya se han dado cuenta. El almacenamiento se está convirtiendo en una commodity. Es un servicio que exigen las empresas y que cada vez tiene menos valor para ella igual que ha ocurrido como el correo electrónico”.


Diferencia con la competencia

Los participantes en el evento provienen de diferentes mundos y ofrecen diferentes soluciones y servicios. Pero, si tenemos en cuenta que lo que exigen los clientes es muy similar, ¿cómo se puede diferenciar una empresa de otra? ¿qué es lo que solicitan los clientes? En este sentido Maeso, de Ibermática cree que la clave se encuentra en “entender la necesidad del cliente y ayudarle en lo que es lo que realmente quiere. Aunque el mercado de almacenamiento no ha sufrido tanto la crisis hay una guerra fratricida en la ejecución de los proyectos debido a una guerra de precios. Los grandes proyectos de almacenamiento aportan valor en las grandes consultoría de negocio no solo en el equipamiento”. El country manager de Barracuda por su parte afirmó que “cada cliente puede optar por diferentes alternativas que encaje mejor con el perfil de su empresa. Uno de los puntos a tener en cuenta es tener claro cuáles son los puntos clave de lo que el cliente necesita. En mi opinión hay que tener muy claras cada una de las opciones y eso es algo que tiene que decidir el cliente. En nuestro caso la diferenciación se encuentra en que somos un fabricante que venimos del mundo de la seguridad y creemos que no se pueden realizar políticas de backup si detrás no hay una política de seguridad clara”. Por su parte, Antonio Melé, Director de Madrid y zona centro de Omega Peripherals cree que “hay una diferencia entre fabricante e integrador. En proyectos muy grandes se subasta más el almacenamiento y ahí juega el fabricante directamente. A partir de ahí juega el papel el integrador. Para diferenciarnos de otros, nosotros tratamos de ofrecer las soluciones adecuadas a las necesidades de la empresa y es muy importante prever las futuras necesidades de crecimiento para que en un año no se haya quedado corta la oferta realizada”. Javier Martínez de NetApp cree que “la diferenciación es claramente tecnológica. Algo que nosotros estamos viendo es que están creciendo aspectos como la deduplicación, el ahorro energético etc. Esto hace que se cree una tendencia y es lo que nosotros intentamos aprovechar, porque lo que hace tres años era muy novedoso, ahora ya no lo es. La clave se encuentra en innovar y hacer cosas que nadie más hace, sabiendo que esa innovación te va a durar muy poco tiempo porque luego te lo van a copiar”.


El problema de la gestión

El número de datos crece exponencialmente, de tal forma que ahora uno de los principales problemas radica en cómo se gestionan esos datos. Para Miguel Ángel Borrega Consultor de Sistemas de Oracle, hay que destacar que “no todos los clientes buscan el 100% de las necesidades de almacenamiento. Se trata de arropar a las empresas de acuerdo a sus necesidades. La diferenciación es que nosotros integramos la parte de software con el almacenamiento. En este sentido Javier Martínez, afirmó que en NetApp, “dotamos a la tecnología de almacenamiento y gestionar esa info. Estamos aportando una accesibilidad a esos datos y que ese acceso sea continuo. En lo que nos centramos es en la capacidad de generar un servicio de almacenamiento. La tecnología cada 4 o 5 años está amortizada y entonces lo que intentamos es que cuando se cambie de equipamiento, prácticamente no se pare la empresa por la migración”. Reafirmando el problema de gestión de los datos, Antonio Melé de Omega Peripherals aseguró que “al ser el volumen de los datos cada vez mayor, genera un problema claro en la gestión. Cada vez es más importante tener una herramientas de gestión adecuadas para mover los datos y para encontrarlos. Hay que tener una herramienta de gestión centralizada que permita tener una visión global de todo el almacenamiento del cliente y que lo haga de una forma segura”.

Pero no sólo la gestión del dato es importante. También lo es la seguridad y esa es la diferenciación que quiso hacer Miguel López de Barracuda: “Nuestra aproximación está muy orientada a realizar el almacenamiento de forma eficiente y segura. Toda nuestra oferta de almacenamiento está integrada en nuestra oferta de seguridad. Esta integración de las diferentes ofertas nos permite dar una aproximación al almacenamiento diferente a la de otros fabricantes. Otro aspecto importante es el del mantenimiento del hardware y mantenidos al día. Nuestro clientes pueden reemplazar el hardware cada cuatro años para evitar la obsolescencia tecnológica. La gestión además estará completamente integrada”. Para el director de marketing de D-Link, sin embargo “todo se resume en una palabra: Transparencia. La gestión tiene que conllevar transparencia para el usuario en la fiabilidad de los datos, en la gestión de los datos, etc. Ahí tiene que jugar un papel muy importante el canal de distribución ya que todas las políticas las tiene que implementar el partner”.


Cloud

Y llegamos a la nube. El auge del Storage as a Service está haciendo que el almacenamiento tradicional vaya desapareciendo. Así que, ¿llegará un momento en que tanto empresas como usuarios particulares tengan todos los datos en la nube? ¿Desaparecerá el almacenamiento tradicional? Javier Maseo de Ibermática lo tiene claro: “Cloud va a acabar con el almacenamiento tradicional claramente. Solo pequeñas cosas se quedarán en las empresas. Ahora mismo estamos en los primeros pasos, pero estamos convencidos de que esto va a ser así”. Por su parte, Javier Martínez de NetApp da cifras: “Para 2020, el 61% del almacenamiento va a estar en la nube, aunque yo creo que se va a llegar a esa cifra antes. Hay recorrido para el almacenamiento tradicional pero no va a ser igual. En nuestro caso, por ejemeplo más del 80% de nuestras ventas corresponde a productos “personal cloud”.

Sin embargo Antonio Melé, Director de Madrid y zona centro de Omega Peripherals no tiene tan clara esta desaparición del almacenamiento tradicional: “Tener una idea de lo que va a suceder es muy difícil. La tendencia va más enfocada a un entorno híbrido. Al final todas las soluciones van a ser híbridas. De la misma forma que hay muchos tipos de clientes con muchas tendencias diferenciadas, vamos a tener diferentes sabores en el almacenamiento. Unos datos estarán en una cloud privada otros en una híbrida y otros en un almacenamiento onsite”. En la misma idea se situó el country manager de Barracuda: “Tengo la experiencia de clientes que se han ido al cloud y luego han vuelto a lo tradicional porque la nube no les ha terminado de convencer. Esto quiere decir que cloud va a seguir creciendo, pero no implica que el almacenamiento tradicional vaya a desaparecer”. Antonio Navarro, Director de marketing y ventas de D-Link también consideró prematuro hablar de la desaparición del almacenamiento tradicional: “El repunte más grande que hemos tenido en ventas en dispositivos NAS fue con el cierre de Megaupload, que ofrecía todo en la nube. Esto quiere decir que a la gente no le da igual donde se encuentren los datos. Por ejemplo, una de las cosas que tú firmas con Amazon es que ellos no se hacen responsables de la pérdida de tus datos”. En Oracle, por su parte, se sitúan en un término intermedio. Al menos es lo que opina Miguel Ángel Borrega Consultor de Sistemas de la multinacional norteamericana: “La tendencia para Oracle es la nube pero no abandonamos el almacenamiento tradicional porque creemos que no va a desaparecer. De hecho creo que el almacenamiento tradicional se va a ver beneficiado por la irrupción de cloud. En cuanto a la seguridad tiene algo más que ver con la percepción de cada uno. Igual un proveedor de cloud tiene unas medidas de seguridad mucho mejores que las que uno tiene en una empresa. Eso sí el modelo cloud no está suficientemente maduro y cuando llevamos a un cliente a la nube corremos unos riesgos. Hasta que no madure cloud no evolucionará la nube.”

Y es en este aspecto, el de la seguridad, en el que Javier Maeso Consultor de Ibermática, afirmó que era importante “distinguir entre la seguridad física y la lógica. La primera mantener CPDs, suministros, etc supone mucho coste para una empresa. Yendo al cloud hay un abaratamiento pero en la nube es muy importante el servicio que se pueda obtener por parte de los proveedores de servicios. Hoy en día muchos clientes, si tienen que contratar todos los servicios se tienen que gastar mucho dinero en cumplir todas las normativas y a lo mejor no les compensa”.