El mercado de la impresión en 3D va, poco a poco, cobrando unos niveles de comercialización cada vez mayores. Las aplicaciones que proporcionan estos dispositivos pueden ser infinitas.

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La impresora Up Plus 2 de la compañía EntresD es un ejemplo de los que se puede realizar con una máquina de estas características, sobre todo cuando evolucionen más y el precio se ajuste un poco para que sea asequible a cualquier tipo de empresa y usuario.

Lo novedoso de la Up Plus 2 es su sistema de calibración automática que posibilita que el equipo se nivele y se ajuste la altura para proporcionar un óptimo acabado de la pieza que vayamos a imprimir.

Para que la máquina funcione lo primero que hay que hacer, es, como en el caso de una impresora convencional, instalar los drivers. El problema es que no todas las versiones de Windows los reconocen por lo que tendremos que instalarlos de forma manual. Una vez realizado esto y con el software instalado, ya podríamos empezar a imprimir.

La instalación de la impresora, por su lado es sencilla. En caso de duda, la compañía tiene vídeos en Youtube para que esta tarea no sea un engorro para el usuario. La instalación es sencilla y una vez hecha, el equipo empieza a calibrar para que se pueda empezar a imprimir.

Una vez realizados estos pasos, el usuario se dirigirá al software y seleccionará uno de los modelos que vienen de serie para imprimir. En nuestro caso optamos por un cohete. Seleccionamos la calidad media de impresión y el equipo empezó a imprimir. Transcurridas las 7 horas, estaban impresass las diferentes partes que componían el cohete.

El equipo viene con todo tipo de accesorios (espátulas, cutters, etc.) para poder sacar de la plataforma las diferentes piezas que componen el cohete. Tan sólo queda ensamblar cada una de las partes y hemos de decir, que para haberlo impreso en una calidad media, el cohete tiene todo tipo de detalles y con una calidad excelente, con lo que suponemos que imprimiendo a calidad alta el nivel de detalle se incrementa de forma notable (en este caso habría que haber esperado el doble de tiempo para finalizar la impresión).

El aparato es pequeño, pesa relativamente poco y se puede colocar sobre cualquier superficie plana. Con la calibración automática nos aseguramos que la pieza saldrá perfecta.

En nuestra opinión lo que necesita mejorarse es el software. No es muy intuitivo por lo que un usuario poco experto podría tardar demasiado hasta que pueda imprimir. Otro problema radica en la extensión .stl de las figuras. La prueba la realizamos en el estudio de arquitectura ESTARNU 57 de Madrid. Un arquitecto diseñó la puerta de una verja para poderla imprimir, pero al pasarla al software de la impresora el tamaño era mínimo. Evidentemente se trata de diseñar el modelo con otras dimensiones pero en el momento de realizar la conversión el al formato .stl las medidas eran más pequeñas. La impresión fue correcta, con la ventaja de que se pueden imprimir a la vez varios elementos, siempre que todos ellos quepan en la plataforma de impresión.

En definitiva, nos encontramos ante un muy buen producto al que sólo habría que pulir un poco la herramienta de software, y que tiene innumerables aplicaciones. Los estudios de arquitectura son uno de los beneficiados, pero también lo son loas agencias de marketing, publicidad, clínicas odontológicas, tiendas de prótesis y todas aquellas pymes que se dediquen a la fabricación de piezas y recambios, que no tendrán que solicitar stock para satisfacer las demandas de los clientes.