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El ahorro de costes y el hecho de haber comprobado que migrar a la nube es algo seguro, ha posibilitado que las empresas hayan apostado claramente por la adopción de este modelo. Tal y como señala Cristian Alonso Aldama, director de desarrollo de negocio Cloud Computing de Oracle , “Actualmente, las empresas son conscientes de que la transformación digital es vital para su continuidad y eso les ha llevado a tomar la decisión de avanzar en su transición a la nube. Una vez tomada la decisión de cambio, lo más importante es elegir un suministrador que ofrezca un portfolio amplio de soluciones, y a partir de ahí ejecutar el plan de implantación. Es un hecho que el modelo cloud permite obtener a empresas de cualquier tamaño ventajas imposibles de conseguir con el modelo tradicional. Contando con una plataforma Cloud completamente orquestada, las organizaciones podrán transformarse, competir y ganar”. Y es que actualmente, todas las empresas emplean el cloud de alguna forma. Así como la mayoría de los clientes eran reacios a apostar por un único proveedor para la tecnología en sus instalaciones, optarán por trabajar con varios proveedores de cloud. La prevención de bloqueos, la influencia en las negociaciones o el simple deseo de elegir les llevará a buscar un cloud híbrido que no le cierre la puerta a ningún proveedor.

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La diferencia con respecto a años atrás o, incluso meses, es que usuarios y empresas creen en la nube como medio para adoptar la última tecnología a coste reducido. Las startups han enseñado el camino. Para ellas, la nube les ha permitido crecer y desarrollarse. Un ejemplo está en Microsoft. De ser la compañía más simbólica del modelo onpremise ha pasado a apostar claramente por soluciones en la nube. Rosalina Mari Aragón, Microsoft Azure Lead at Microsoft, afirma que “en los últimos años hemos visto cómo, poco a poco, las soluciones en la nube han ido llegando a un mayor número de usuarios, tanto domésticos como empresariales. Esto es así gracias a aplicaciones como OneDrive, que, por ejemplo, han permitido descubrir a mucha gente los beneficios de tener sus archivos en la nube para acceder a ellos desde cualquier lugar. En el caso de las empresas, desde Microsoft mantenemos el compromiso que iniciamos con nuestra filosofía de “mobile-first, cloud-first”, para impulsar a cada empresa conseguir una mayor productividad con el menor esfuerzo, y siempre integrando de una manera natural las innovaciones que la tecnología permite. Solo en España, Microsoft sube a la nube a 600 empresas entre pequeñas, medianas y grandes corporaciones”. Por su parte, Rufino Honorato, CTO y Director Preventa de CA Technologies Iberia, considera que “las empresas ya han trasladado parte de su negocio a la nube, todas consumen servicios SaaS y estos cada vez se están  extendiendo más a aplicaciones de negocio como CRMs, herramientas de back office como Office 365, etc. Asimismo, el movimiento de determinados sistemas a la nube pública para acelerar el ciclo de vida de desarrollo de aplicaciones es también un hecho. Las principales reticencias se asocian más con cuestiones normativas que con las capacidades reales de los servicios en la nube”.

Al principio era el ahorro de costes lo que motivaba a las empresas a moverse a entornos cloud. Hoy las empresas, grandes, medianas y pequeñas, ya no piensan sólo en eso. Su foco ha cambiado y ahora buscan la manera de poder crecer de manera eficiente. Y es en este sentido, donde la nube aporta una gran agilidad al negocio, no solamente en tareas periféricas (o secundarias), sino en el propio negocio de la empresa. En este sentido, un elevado porcentaje de empresas han movido ya una gran parte de sus infraestructuras a la nube; y las que todavía no lo han hecho, es porque se encuentran en fase de amortización de antiguos sistemas de TI; Además, y a medida que se vayan cumpliendo las amortizaciones, el resto de empresas se irán “subiendo” a la nube como parte de su estrategia.

No sólo emprendedores se suben a la nube

Mucho se ha hablado de la realidad de las startups y de los emprendendores. Son muchos los informes que inciden en que éstos se han podido desarrollar gracias a las ventajas y bondades que ofrecen las soluciones en cloud. Pero en realidad han sido este tipo de empresas las que han posibilitado que pequeñas empresas tradicionales se hayan subido al carro de la nube. En el caso de las grandes empresas, la migración hacia la nube se ha hecho de forma más lenta, pero se ha realizado de forma definitiva. Así que poco a poco, todo pasa por las soluciones y servicios cloud. Para Pilar Martínez Santa María, directora de Cloud & LoB, SAP España, “La nube no es sólo algo de emprendedores o startups, sino una alternativa general del entorno empresarial, donde cada vez más compañías apuestan, pues las necesidades de las organizaciones son las mismas, sólo cambia la magnitud. Las empresas iniciaron su andadura en la nube confiando en apps pequeñas o específicas para una determinada actividad y en soluciones departamentales para la gestión de sus RRHH o el Marketing. Ahora ya se está viendo el uso de mayor número de aplicaciones, pues las empresas que han dado el salto ya están utilizando soluciones clave para gestionar sus negocios”. Hace tiempo que Cloud ha dejado de ser una opción sólo para las denominadas “nuevas empresas”. La Nube es la mejor opción para los procesos de Transformación Digital que están afrontando también las empresas tradicionales. Los nuevos hábitos de consumo y el nuevo consumidor (digital, siempre conectado y capaz de convertirse en referencia de compra) hacen inevitable que las empresas de sectores y negocios tradicionales se tengan que adaptar a nuevas prioridades y necesidades del mercado y cuenten con un modelo eficiente y flexible. En este sentido, el Cloud Computing es la respuesta. Y como se asegura desde Arsys, Juan Manuel Robles, Director de Cloud Solutions, son las pymes las que están apostando claramente por los modelos cloud: “Y muy especialmente entre las pymes, ya que Cloud les facilita el acceso a soluciones de negocio que antes sólo estaban al alcance de las grandes empresas.  Al igual que ocurrió hace 20 años con Internet, el entorno Cloud ha dejado de ser una opción de futuro para convertirse en una necesidad ineludible para cualquier organización del siglo XXI”.

El auge de las soluciones en la nube hace que cada vez sean más los datos que se migran hacia ella. Hasta hace relativamente poco tiempo, la migración de datos a la nube era un impedimento, pues la mayoría de los CIOs o de los responsables de tecnología desconfiaban de dónde estaban. Sólo las startups y pequeñas empresas apostaban por la fórmula cloud. Pero esta situación empieza a no ser así. Cloud es para todo tipo de empresas, las más emprendedoras, las más grandes, las más pequeñas, las más vanguardistas y las más tradicionales. “Sus ventajas son muchas: aceleración de la puesta en marcha de nuevas aplicaciones, reducción de costes, escalabilidad para soportar picos de demanda, optimización de la gestión y del time to market,  o calidad de servicio”, asegura Cristian Alonso Aldama, director de desarrollo de negocio Cloud de Oracle.

Y es que, tener datos en el cloud significa que se puede acceder a ellos con flexibilidad y desde cualquier punto del planeta, gozando de una gran escalabilidad y facilidad de acceso. Para ello, en el pasado, las organizaciones tenían que crear, albergar y mantener centros de datos. Esto implicaba mucho trabajo, mucha dedicación y un gran coste. Hoy en día es posible firmar contratos con proveedores de servicios cloud en poco tiempo, lo que brinda a las empresas un acceso y un alcance globales. Tal y como afirma Jorge Palomero, Delegado Comercial de NetApp en Zona Norte, “para las organizaciones más pequeñas y para las empresas de nueva creación, a menudo se trata de una decisión muy sencilla, que les pone en igualdad de condiciones frente a la competencia y que ofrece un acceso sin precedentes a soluciones de software para jóvenes y ambiciosos innovadores. Un número cada vez mayor de grandes empresas están descubriendo las ventajas de migrar sus datos al cloud, a menudo a través de arquitecturas híbridas que combinan implementaciones tanto en sus instalaciones físicas como fuera de ellas. Obviamente, hay empresas nuevas que empiezan a trabajar en el modelo cloud desde sus inicios, y les resulta más fácil adoptar el modelo, que a empresa que ya tienen inversiones hechas en recursos técnicos y humanos propios, y cuyas aplicaciones tienen condicionantes que no son fáciles de adaptar al modelo cloud, o simplemente, no ofrecen ventajas frente al modelo “on premise”. Por su parte, Robert Assink, Director General de Interxion España también está de acuerdo en que la nube ya no es sólo una cosa de las “arriesgadas” startups que les permitía probar una tecnología gracias al pago por uso que posibilitan las soluciones cloud y que si no servía dejaban de utilizarla. Las grandes empresas también han aceptado la prueba de la nube. En su opinión, “en estos momentos, el cloud es una necesidad de grandes y pequeñas compañías, es la transformación digital. La diferencia está en que las empresas de reciente creación ya inician su andadura digital directamente en la nube. Allí alojan sus servicios tecnológicos, aplicaciones y desarrollos, enfocados en la eficiencia económica del proyecto y la flexibilidad que les aporta el cloud. Sin embargo, para las corporaciones tradicionales la migración a la nube es más compleja y lenta. Supone un cambio de paradigma donde deben tener en cuenta sus infraestructuras heredadas y qué servicios y cargas de trabajo pueden mover al cloud”.

José María González, CEO de JMG Virtual Consulting, afirma que “es cierto que el despliegue y aceleración de cloud computing ha venido de la mano de emprendedores o startups que han evolucionado modelos de negocio tradicionales, como Airbnb, Uber, Worktoday y un largo etcétera. Estas empresas, sin grandes inversiones han sido capaces de llegar a una gran cantidad de usuarios sin tener presencia física en la mayoría de los países en los que operan. Pero realmente, cualquier empresa que ofrezca productos y servicios pueden nacer en la nube o evolucionar a un entorno digital”. Es Rufino Honorato, CTO y Director Preventa de CA Technologies Iberia quien muestra por qué apuestan las startups y pymes por el entorno cloud y por qué lo hacen las grandes cuentas. En opinión de este directivo, “para las startups la nube es la opción ideal por cuestión de costes, flexibilidad y agilidad. Para las grandes compañías tradicionales, la nube, sobre todo la nube privada, junto con determinados servicios en la nube pública son ya una realidad. Así pues se puede decir que todas las empresas tradicionales ya han adoptado la nube privada y están evolucionando muy rápidamente hacia formatos de nube híbrida pública/privada”.

La guerra de las clouds

Efectivamente, ya no se habla de la nube en general. Ahora se encuentran los diferentes modelos: híbrida, privada o abierta. ¿Cuál es la que está triunfando? ¿Por qué las empresas adoptan uno u otro tipo?  Parece que se tiende hacía una cloud híbrida pero seguramente y según numerosos informes, a medio/largo plazo, nadie se planteará esa diferenciación porque las empresas habrán asumido esa realidad de la misma forma que en la actualidad han incorporado la movilidad, por poner un ejemplo. En estos momentos, se podría afirmar que, el mercado entiende que la cloud pública es la de los grandes proveedores masivos. La privada es más costosa pero se incorpora a las grandes empresas con grandes recursos. Esa es una de las claves de la evolución que ha sufrido la nube, que independientemente del modelo elegido, la realidad es que se está incorporando plenamente a la empresa porque ofrece elasticidad y vinculación a modelos de pago por uso. Las barreras son muy difusas entre los dos mundos. Las tres nubes están condenadas a entenderse y al final la adopción de un modelo u otro por parte de la empresa vendrá dado por las necesidades concretas de cada entorno. En los tres casos, unos de los elementos claves que posibilitará una adopción cada vez más amplia es la posibilidad de disponer de herramientas y soluciones de seguridad capaces de dotar al cloud con una arquitectura de seguridad análoga a la del centro de datos tradicional y que además sea interoperable con ésta. En este sentido, José María Ochoa Carriches, Director de Estrategia Corporativa, Mkt&Com de Alhambra-Eidos, asegura que es la seguridad la que ha posibilitado que tanto la nube híbrida como la privada crezcan. Bajo su punto de vista, “la Cloud híbrida o privada ha aportado más seguridad o al menos así lo perciben las empresas. El hecho de saber dónde están alojados sus datos ha proporcionado más seguridad a las empresas por lo que se han ido “fiando” más que con la Cloud pública. Aun así, hay un camino respecto a la cultura social que todavía queda por recorrer”.

Pero, a pesar de que la híbrida y la privada siguen creciendo, son muchos los que opinan que la nube pública tiene mucho recorrido en el mundo empresarial. Como asegura Juan Manuel Robles, director de Cloud Solutions en Arsys, “en realidad, todas las modalidades de Cloud (Pública, Privada, Híbrida, SaaS, PaaS, IaaS) tienen su cuota entre los distintos perfiles de empresas y proyectos IT, ya que todas y cada una de ellas están aumentando de forma significativa en nuestro país. Las ventajas o inconvenientes de cada modelo dependen más del perfil de empresa,   del peso de las TIC en su modelo de negocio y del proyecto, que del tipo de solución Cloud”. Más favorable todavía a la nube pública es Eduardo Martínez, Director para el Sur de Europa de EasyVista, quien asegura que “ la oferta de Cloud pública continúa madurando y dando respuesta a inquietudes que actualmente gestiona mejor la Cloud híbrida con lo que creo que hay espacio para ambas y dependerá de cada empresa y cada proyecto que se decida apostar por un modelo u otro”. Por su parte el portavoz de Oracle afirma que “Las maneras de llegar a la cloud pública son múltiples dependiendo del tipo de empresa, inversiones realizadas, etc. En general los clientes más grandes demandan un modelo híbrido de cloud que les permita combinar las ventajas del modelo público con las inversiones existentes en sus propios centros de proceso de datos. Sin embargo, aunque la manera ideal de llegar a la cloud pública suele ser a través de una estrategia híbrida, hay muchas empresas que aceleran esa transición mediante estrategias más disruptivas tipo “bimodal IT” o “devops”.

Así que podemos afirmar que la nube pública no va a desaparecer de las estrategia empresariales. Básicamente porque la nube híbrida sólo tiene sentido si se pueden combinar las ventajas de la nube pública y la privada, y sin una nube abierta y heterogénea, eso no es posible. Y es que, Cada uno de estos entornos tiene características y atributos únicos para ahorrar tiempo, dinero y operar más eficientemente. Una nube privada es aquélla en la que la organización mantiene la propiedad y la gestión de su IT ofreciéndola a sus usuarios internos como un servicio. La nube pública permite a la organización aprovisionar los servicios IT sobre la web desde proveedores de servicios sin hacerse cargo de la propiedad ni la gestión de los recursos IT. Una nube híbrida facilita a la organización la flexibilidad de una nube pública para algunos servicios y la seguridad de una nube privada para otros. Tal y como asegura el portavoz de NetApp, “lo que sí parece claro hoy, es que el modelo de cloud híbrido es el que encaja en las necesidades de la mayoría de empresas, y el que se está imponiendo. En ese escenario, son críticos dos factores: la posibilidad de mover datos de forma ágil y segura entre centros de datos propios y clouds, y la gestión integral de los servicios, tanto si son locales como si están alojados en clouds. Las soluciones ONTAP de NetApp se pueden utilizar tanto en la nube como en infraestructuras in situ (on-premise) para crear un único tejido de datos o Data Fabric. Esto significa que los datos pueden ser controlados y gestionados más fácilmente estén donde estén, haciendo, por tanto, que el cumplimiento de la regulación sea más sencillo para los proveedores de servicios en la nube y para las empresas que los utilizan. Tener una gestión unificada del dato con ONTAP, garantiza la movilidad de los servicios entre los diferentes clouds (ya sean públicos o privados), y éste es un aspecto clave para cualquier empresa que quiera adoptar un modelo cloud. Así, podrán cambiar su decisión cuando de quieran, ajustándose a sus necesidades y a la oferta y demanda del mercado en cada momento”.

En definitiva, y como aseguran en Microsoft, “la nube híbrida es capaz de combinar lo mejor de la nube pública y la nube privada, pero eso no quiere decir que las dos nubes por separado puedan ofrecer soluciones óptimas a distintos tipos de clientes”.

El tema de los costes del cloud computing

Siempre se ha dicho que el ahorro de costes ha sido el culpable del auge de cloud en los entornos empresariales. Además, la aparición de la crisis hizo posible que se desarrollara muy rápidamente y sin que las empresas tuvieran en cuenta otros parámetros, como el que se refiere a la seguridad. Así que, ha sido este dato el que ha hecho que la nube despegue. Sobre todo en lo que se refiere a la nube pública. Ahora, sin embargo se empiezan a valorar otros detalles. Como asegura Manuel Moreno García, Director de Operaciones TIC de KIO Networks España, “el coste es una variable importante en la adopción del Cloud Público, pero cada vez más van primando conceptos de privacidad y sobre todo de calidad en el servicio de la operación. La cercanía del soporte es vital a la hora de llevar a cabo los proyectos de migración hacia la Cloud Pública y a posteriori, recibir el nivel de servicio adecuado en tiempo y forma. El poder visitar el DataCenter donde reside la información, afianza la confiabilidad que necesitan los clientes en su decisión de contratar servicios en la Cloud Pública. Igualmente, el cumplimiento de la LOPD es un factor requerido”. Y es que, el coste es uno de los factores que pueden hacer atractivo el uso del cloud para algunos servicios, pero ante todo, las empresas tienen como prioridad los niveles de servicio, la disponibilidad y confidencialidad del dato, y el valor que aporta al negocio. Siempre y cuando estos aspectos se mejoren o, al menos, se igualen, el coste será un factor determinante para adoptar el cloud en lugar de ofrecer el servicio con recursos propios. Para el portavoz de NetApp, “ante un escenario así, en el que las necesidades de las aplicaciones y la oferta de cloud cambian con el tiempo, lo más importante es poder garantizar la movilidad de los servicios entre clouds (privado y público). A la hora de tomar una decisión, pesa mucho la decisión de poder cambiarla en el futuro si las circunstancias cambian, y tener un camino de retorno en caso necesario”. Por su parte, Pilar Martínez Santa María, directora de Cloud & LoB de SAP España “más que el coste, los elementos que más están influyendo a la hora de adoptar cloud son las ventajas que proporciona como por ejemplo, la posibilidad de trabajar siempre con tecnologías innovadoras y siempre actualizadas. Además, permite responder con más rapidez a las necesidades cambiantes del negocio. Otro factor a destacar es la facilidad de uso. En SAP optamos por hacer hincapié en esta alternativa, en ver la nube como un canal que nos abre la puerta a la innovación aportando mayor flexibilidad y agilidad a los negocios en un entorno altamente competitivo y global”. No obstante son varios los que opinan que, a pesar del tema de los costes, la nube híbrida va a ir poco a poco imponiéndose. Tal es el caso de Microsoft. Rosalina Mari Aragón cree que la clave radica en que “uno de los factores que más valoran las organizaciones es la agilidad, y en eso, la nube híbrida les ofrece mayores ventajas frente a la nube pública. Además, las empresas están comenzando a ver al cloud como una inversión capaz de optimizar recursos, ahorrar tiempo, mejorar procesos y, en definitiva, ahorrar costes en el negocio. Desde esta perspectiva, resulta normal que las organizaciones decidan realizar una inversión en una solución en la nube capaz de ofrecer herramientas que repercutan en la productividad del día a día”.

Tendencias Cloud

En la fase actual de los servicios en Cloud, nos encaminamos a la convivencia de las aplicaciones de tipo comercial en un entorno de cloud hibrido, donde algunas de las aplicaciones críticas quedarán en manos de los clientes en sus propios CPDs y otra parte, en principio las de menor  importancia o criticidad para la continuidad del negocio de sus empresas, pasarán a una solución de Cloud. De esta manera, vamos a la coexistencia de una cloud pública y otra privada. Es decir, un hibrido de soluciones. Cloud se ha erigido como la solución para flexibilizar la tecnología y este es el motivo por el que los departamentos de IT están desarrollando sus estrategias Cloud. Transformar un CPD en un Cloud no es sencillo: constituir las TI en una plataforma de Servicios, ya sea de aplicaciones o de pura infraestructura, requiere definir soluciones funcionales articuladas sobre las premisas básicas de flexibilidad, seguridad, disponibilidad, integridad, operabilidad, que son las tendencias que las empresas demandan. Por eso desde Oracle consideran que “las mayores apuestas en cloud actualmente se encuentran alrededor de los escenarios de pruebas y desarrollo, el análisis masivo de datos o Big Data, los entornos de “machine learning”, o el desarrollo de aplicaciones multidispositivo para clientes”. El portavoz de Arsys asegura que “actualmente, la adopción de Cloud se encuentra en un momento de crecimiento exponencial y de expansión. Los fabricantes de software ya desarrollan casi exclusivamente pensando en Cloud, y la Nube es prioritaria para los máximos responsables técnicos de las empresas españolas. De cara al futuro próximo, el Cloud está evolucionando hacia una creciente implementación a escala en toda la organización, pasando de un enfoque táctico para proyectos puntuales a un despliegue de todo su potencial con un enfoque estratégico y transversal en el conjunto de la organización. Por ejemplo, la adopción del Cloud está pasando de una orientación a costes por proyecto, a un uso optimizado de la infraestructura de la Nube en toda la organización (en un aplicativo de negocio, como un CRM o ERP)”.

En realidad cada una de las empresas preguntadas para la realización de este reportaje tiene diferentes visiones sobre las tendencias que marcarán este mercado en los próximos meses. En general todos ellos están de acuerdo en que la nube es la piedra angular de la transformación digital de las empresas, gracias a la escalabilidad, eficiencia, flexibilidad y movilidad que aporta este tipo de infraestructura. Ello permite a las organizaciones lograr un cambio a gran escala ya sea dentro de determinadas áreas o en toda la empresa. Para para François Cadillon, vicepresidente para el Sur de Europa de MicroStrategy, “la era digital en la que estamos inmersos exige agilidad para competir y diferenciarse y las empresas que apuesten por el cloud ganan en eficiencia para aprovechar oportunidades, tener una rápida capacidad de reacción y atender las demandas de los clientes en tiempo récord. Desde el punto de vista del Business Intelligence, la nube también permite acercar la tecnología al usuario de negocio, que puede utilizar de forma sencilla las aplicaciones corporativas. Por último, el modelo cloud también hace posible la ubicuidad y la multicanalidad en la información, pilares también de la transformación digital”.

Más de tendencias. Desde Microsoft se cree que las tendencias irán asociadas a otros términos muy conocidos últimamente en los departamentos de marketing como pueden ser Big Data o IoT. Para el portavoz de esta multinacional las principales tendencias irán por la vía del Big Data, el Machine Learning, e Internet de las cosas (IoT). Para su portavoz estos conceptos van a revolucionar la forma de trabajar de las organizaciones, con un sinfín de opciones para mejorar los procesos y los proyectos de las empresas. Además también habría que contar con los servicios integrados en la nube, procesos de análisis, bases de datos, movilidad, redes, almacenamiento y Web. “Estos son solo algunos de los ingredientes que la nube de Microsoft está potenciando para hacer que las empresas cambien su forma de enfocar la tecnología y la información. Estamos en un punto en el que ya no es importante el qué ha pasado, sino el que está pasando y qué pasará. Modelos predictivos gracias al Big Data y herramientas de análisis como Microsoft PowerBI que permiten a las organizaciones adelantarse a situaciones críticas, conocer mejor a sus clientes, y tomar decisiones con un menor riesgo – y el correspondiente ahorro de costes”, afirma su portavoz.

Más ejemplos. El portavoz de CA Technologies señala como elementos fundamentales “la adopción de PaaS privadas en las grandes corporaciones, soluciones como Open Shift, Cloud Foundry, sobre infraestructuras convergentes definidas por Software e incluso infraestructuras hiper convergentes sobre x86, sobre las que correr motores de contenedores como Dockers y sus orquestadores asociados, para finalmente permitir la adopción de arquitecturas basadas en micro servicios, que son la clave para que las compañías puedan de verdad acortar los ciclos de innovación y entregar nueva funcionalidad a sus clientes de manera continua. En segundo lugar, destaca el consumo de servicios como AWS o MS Azure, y en tercer lugar la adopción lenta pero continua de servicios SaaS”.

Los ejemplos son infinitos. El último lo ponen en Kio Networks: “Facilitar los procesos de transformación digital que necesitan las empresas, proporcionando una base de apoyo tecnológica que permita al negocio dedicar su tiempo al análisis de sus mercados, delegando el control del TI a los Proveedores de Servicios que garantizan con sus plataformas los niveles de servicio adecuados”.

Seguridad Cloud

Y llegamos al tema recurrente siempre que se habla de la nube. Se trata de uno de los tradicionales frenos para la adopción de servicios en la nube. Hablamos de la seguridad. El hecho de no saber dónde se encuentran los datos hacía reticentes a las empresas a apostar por soluciones o servicios en la nube. La realidad, poco a poco, ha ido cambiando. Y es que se ha hablado tanto del tema que ya no es una barrera.  Ahora mismo es más un aspecto psicológico que real ya que los proveedores están realizando un esfuerzo importante y también a nivel legislativo para garantizar la seguridad. De esta forma, poco a poco, los clientes preguntan menos por este apartado. Pero los riesgos de la nube siguen estando ahí. De la misma forma que la inseguridad afecta a cualquier dispositivo y aplicación tecnológica. Para Guillermo Fernández, sales engineer de WatchGuard, “la protección de la información y el cumplimiento de la legislación son claves para cualquier empresa. En el caso del uso de soluciones Cloud con mayor motivo. Se ha de tener en cuenta dónde se aloja dicha información, así como qué medidas adopta nuestro proveedor para garantizar la protección adecuada de la misma. Delegar la seguridad en muchos casos no es recomendable por contar con soluciones compartidas y/o con servicios de seguridad limitados, que pueden poner en compromiso nuestra supervivencia”.

La capacidad de acceder al instante a datos operativos críticos representa tanto las oportunidades como los riesgos de las implementaciones de servicios en cloud. Hoy más que nunca, la capacidad de una empresa para acceder, compilar y obtener inteligencia a partir de datos con eficiencia y eficacia es crucial. Lógicamente, por extensión, la capacidad de una organización para restringir el acceso a sus datos y protegerlos resulta igualmente importante. Esto es así, por que tal y como afirma el portavoz de NetApp, “los datos, al convertirse ahora en un factor fundamental para el impulso del negocio y una ventaja en materia de competitividad, han pasado a ser extremadamente valiosos. Los datos han dejado de ser una cuestión de «almacenamiento», con todas sus connotaciones que nos evocan un polvoriento almacén, lleno de archivos viejos. En un relativo abrir y cerrar de ojos, la innovación tecnológica que permite obtener increíbles perspectivas a partir de los datos, los ha convertido en valiosos activos corporativos que deben recabarse eficientemente y protegerse cuidadosamente”. Por su parte, José Luis Laguna, de Fortinet, afirma que “el riesgo más importante reside en dar por hecho que el proveedor de servicios en el Cloud está aplicando todas las medidas de seguridad que requiere nuestra información. Es necesario realizar un adecuado análisis de riesgos en el que se identifiquen perfectamente qué medidas de seguridad requiere nuestro negocio y cuales está aplicando el proveedor de servicios. En el caso de que se requieran medidas de seguridad adicionales a las que el proveedor Cloud proporciona, existe la posibilidad de contratarlas al igual que hacemos en las redes internas. Proveedores como Fortinet son capaces de proporcionar los mismos elementos de protección de las redes internas para los servicios en la nube”.

Quizá el mayor riesgo resida en no elegir al partner adecuado que permita a la organización disfrutar de las capacidades –servicio, plataforma e infraestructura- más adecuados y que, finalmente, surjan problemas de integración. En elegir bien está la clave. Deberían pensar en una empresa que cuente con el portfolio más amplio e integrable de herramientas cloud, y que además les ofrezca soporte durante y tras la implantación. Desde Oracle consideran que en lo que se refiere a  la cloud pública existen tres motivos principales para no utilizar servicios de cloud pública:

  • Motivos legales, que por temas regulatorios de algún sector impidan el uso de CPD’s de terceros
  • Motivos técnicos, donde la latencia de conexiones por Internet o la necesidad de un SLA específico no sean asumibles.
  • Percepción de riesgo,en lo relativo al uso de información muy sensible para el negocio, aunque las empresas son cada vez más conscientes de las garantías que ofrece la nube en cuanto a seguridad.

En definitiva, a la hora de hablar de la seguridad en cloud, es conveniente asegurarse de que se está aplicando una política de seguridad adecuada que pueda evitar no sólo pérdidas de datos sino ataques que puedan suponer fuga de información y/o denegaciones de servicio. Tal y como asegura José de la Cruz, director técnico de Trend Micro, “la seguridad y la opacidad en cuanto al tratamiento de los datos, es otro riesgo, según nuestro criterio y experiencia. Últimamente se están dando muchos casos de empresas afectadas por APT o ataques dirigidos que han conseguido extraer datos confidenciales de los servidores sin que los usuarios se dieran cuenta de ello. Los ataques son ahora dirigidos a víctimas específicas y debemos, además de aprovisionar nuestras máquinas con herramientas antimalware de última generación, protegernos de un modo especial si nuestra información está alojada en servidores remotos (nubes) que no vemos ni gestionamos nosotros. Por eso, una solución de protección mediante cifrado va a proteger nuestros datos forma personaliza y evitará también que se produzcan accesos que nosotros no queramos permitir. En Trend Micro apostamos por tecnologías innovadoras que aporten una seguridad inteligente y proactiva”.