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Los hoteleros temen un futuro en el que sus propiedades sean administradas por robots. Sin embargo, la mayoría considera que la inteligencia artificial (IA) puede ser la clave para ofrecer una experiencia personalizada a sus huéspedes. Esta es una de las conclusiones sacadas del informe que han elaborado conjuntamente SiteMinder e IDeaS Revenue Solutions y que han presentado en un seminario organizado en Londres. Un gran porcentaje de los hoteleros que han participado en el encuentro ha reconocido que, aunque los robots nunca podrán prestar un trato personal a los viajeros, sí pueden analizar información de big data interesante para conocer a los huéspedes más rápido que las personas.

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Los hoteleros necesitan sumarse a los avances tecnológicos que todos, como consumidores, vemos y experimentamos en el día a día

Monica Or, consultora de Star Quality Hospitality Consultancy y colaboradora del proyecto, apunta en este sentido que los hoteleros reconocen que las preferencias de los huéspedes se han vuelto más sofisticadas en los últimos 25 años, como consecuencia de la mayor accesibilidad a la tecnología digital.

“Los hoteleros necesitan sumarse a los avances tecnológicos que todos, como consumidores, vemos y experimentamos en el día a día. Hoy, los huéspedes son más conocedores de la tecnología, por lo que esperan poder disfrutar en los hoteles de las tecnologías y servicios que tienen en sus propios hogares”, comenta Monica Or.

Los hoteleros sugieren que la inteligencia artificial podría mejorar la experiencia de los huéspedes a través de precios personalizados durante el proceso de reserva, tecnologías de reconocimiento de voz y rostro a su llegada y servicios 24×7 durante su estancia. Según los participantes del estudio, el futuro de los hoteles debería combinar la tecnología con un toque humano para crear experiencias únicas para cada viajero.

El problema es que muchos hoteleros continúan pasando por alto la enorme importancia de integrar sus sistemas para obtener la información que necesitan sobre sus huéspedes.