5-2-18. VMWARE 140 moises navarro
5-2-18. VMWARE 140 moises navarro

Nos habían dicho que la nube pública era más barata; nos habían dicho que en 2020 veríamos el 80% de las cargas empresariales ya ubicadas en la nube pública… y el mercado ha descubierto que no es así.

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Incluso recientemente se ha venido escuchando que hay un proceso de “repatriación” (así lo han llamado) de cargas que vuelven desde la nube pública a sus centros de datos de origen, esos que gestionan y operan los dueños de esas cargas.

Nuestra industria TI sigue deparando titulares, sin duda.

¿Quiere eso decir que la bondad de este tipo de nube es una quimera? En absoluto.

La nube pública es tremendamente beneficiosa para el negocio de cualquier organización. La capacidad de innovación de los proveedores de nube pública y el poder diferenciador que ofrecen sus servicios avanzados no tiene parangón. La nube pública es muy útil y creo firmemente que aquellas organizaciones que no aprovechen ese poder, perderán capacidad competitiva.

Y veo que el mercado ha tomado nota y ya no busca ahorro de costes en la nube pública; ni siquiera busca flexibilidad porque ya sabe que ni es fácil “subirse”, ni es fácil “bajarse”, ni es trivial “vivir” en (operar) la nube pública. El mercado sabe que quiere nube pública, y se centra en para qué la quiere y, sobre todo, en planificar cómo y cuándo (porque no es momento para fiebres y espasmos).

La nube pública es tremendamente beneficiosa para el negocio de cualquier organización

Se habla mucho de multicloud y de nube híbrida, tanto, que dejo estos 2 blogs para no extenderme aquí. Y sin duda hay retos en la adopción de nube pública, escenarios multicloud y nube híbrida. Retos como la capacidad para gestionar esa amplísima heterogeneidad de servicios y funcionalidades que ofrecen los prestadores de nube pública (que se multiplica en el caso de multicloud). Retos como acelerar (e incluso hacer viable) la migración de cargas hacia la nube, entre nubes, y desde la nube al CPD propio (que bien puede ser necesario esa vuelta atrás). Retos como la gestión de costes (cuánto me gasto, en qué, quién lo gasta, cuánto me voy a gastar… ¡imaginemos esto en un escenario multicloud!). Retos como la gestión de seguridad (la seguridad de una carga ya definida para on-premises, ¿tiene que volver a ser definida y en otro lenguaje diferente si la subo a nube pública?).

Esos son retos son reales. Pero esos retos no deben ser barrera de adopción de nube pública, de ahí que ahora el mayor foco que se percibe en el mercado es el de “prepararse para la adopción de nube pública, con vocación de aportar un valor concreto al negocio, y sin perder capacidades operativas ya maduras en on-premises”.

Y es ahí donde VMware está muy activo. Por un lado, acelerando la integración con grandes proveedores gracias a nuestras alianzas con AWS, Azure, IBM Cloud, OVH, Alibaba Cloud y otros muchos, más los servicios cloud que ofrecen nuestros más de 4.400 socios (Telefónica, Mediacloud…). Por otro lado, ayudando a través de la automatización a operar de manera consistente un escenario multicloud (despliegue de servicios, infraestructura como código, gestión de costes, monitorización de seguridad, micro-segmentación en nube pública…). Y, finalmente, contribuyendo a lograr una mayor versatilidad en la capa de aplicaciones, aprovechando la orquestación de containers (Kubernetes), su aportación a la integración con nubes públicas, sabiendo que todavía queda mucho por hacer en esta línea (no sólo por usar Kubernetes se es multicloud).