formación digital sap
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Mucho se ha hablado en los últimos meses de Transformación Digital, de la Cuarta Revolución Industrial, de lo que va a cambiar el mundo, de los nuevos puestos de trabajo etc, pero muy poco de los retos que los alumnos deben afrontar para adaptarse a este nuevo entorno competitivo y laboral.

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Lo primero que se debe preguntar una empresa, antes de ver qué impacto van a tener estos cambios es su organización es ¿qué tipos de profesionales van a demandar? ¿y cómo deben prepararse estos para conseguir un puesto de trabajo?

Los expertos indican que más del 90% de los puestos de trabajo del futuro estarán relacionados con la tecnología: inteligencia artificial, análisis predictivo, Deep learning, etc.

Tomemos como ejemplo el caso de los agricultores. Hoy en día ya casi no compran tractores para el cultivo de sus tierras. Los nuevos tractores son estaciones de cultivo conectadas a estaciones meteorológicas, con sensores del terreno, de la humedad, del grado de madurez del cultivo, etc.

Probablemente, en un futuro las administraciones con competencias en Agricultura dispongan de un centro de datos con toda la información relevante y las soluciones de análisis necesarias para predecir, en función de la meteorología, la madurez del cultivo y la demanda de su producto, cuál es el mejor momento para iniciar el cultivo y la cosecha con el fin de lograr el mejor precio de venta.

Llegados a este punto, deberíamos preguntarnos qué formación necesitará este “nuevo agricultor”. Por supuesto, formación técnica sobre su actividad diaria, pero también sobre las tecnologías de la información que le permitan entender el modelo predictivo de ejecución de su proceso de trabajo.

En la formación digital, los profesores también deben cambiar

Este nuevo agricultor tendrá una disponibilidad muy limitada para acceder a clases presenciales, por la distancia a centros formativos, y un horario muy reducido para formarse, puesto que tiene una dedicación casi exclusiva a su trabajo.

Otra de las preguntas que debemos formularnos es ¿cómo se va a poder ayudar a estos nuevos usuarios desde las empresas de tecnología? Pues bien, se trabajará en tres líneas.

Con itinerarios formativos adaptables y flexibles a las demandas de conocimiento del alumno. Con modelos mixtos de formación presencial y en cloud, ajustando la asistencia física o el apoyo del profesor tutor a las necesidades de cada alumno.

Los profesores también deben cambiar. Deben convertirse en trasmisores del conocimiento, no en gestores lineales de un temario. Además, no solo deberán tener capacidades docentes, sino también conocimientos experienciales sobre ese itinerario formativo concreto.

Orientar la formación hacia objetivos de aplicación del conocimiento adquirido, tanto para el alumno como para la empresa que demanda profesionales, con el fin de conseguir un puesto de trabajo y/o mejora laboral. Los “nuevos agricultores”, pertenecientes a la generación Centennials (menores de 18 años en el 2016) son nativos digitales. Entienden que la formación debe adquirirse a través de dispositivos móviles, modelos formativos Moocs, e-learning en la nube y con profesores tutores.

Con esas premisas, las Universidades deberán adaptar sus ciclos formativos y sus cursos de postgrado a las demandas de las empresas. Ya no servirán cursos de postgrado que proporcionen conocimiento, pero no aplicabilidad, ni tendrán sentido cursos con índices de empleabilidad por debajo del 70%.

Conclusiones:

Nuestro nuevo “agricultor” ya ha empezado su viaje formativo. Su formación en las tecnologías que le van a rodear en los próximos años. Necesitará ir más allá de los propios conocimientos técnicos que son necesarios y desarrollar capacidades asociadas: trabajo en equipo, modelos de innovación como Design Thinking, capacidades de comunicación, etc.

Por su parte, las empresas tecnológicas deben definir itinerarios formativos flexibles y llegar a acuerdos con organizaciones formativas que lleven implícitos conceptos como aplicabilidad, empleabilidad, acceso al mercado laboral, acuerdos con reclutadores, etc.

En SAP todo el catálogo formativo se encuentra en soluciones en la nube como nuestra solución Learning Hub. De hecho, la formación en la nube ya representa más del 55% de nuestros alumnos.

Y es que hoy en día no tiene sentido formar sin conectar demanda de conocimiento con innovación.