IBM ha anunciado un nuevo programa para medir con exactitud y en tiempo real el consumo energético de los servidores corporativos System z. La iniciativa forma parte de Big Green, el proyecto al que IBM destinará 1.000 millones de dólares anuales (738 millones de euros) en todo el mundo para transformar la eficiencia energética de las tecnologías de la información.
IBM se convierte así en la primera compañía que sigue las recomendaciones del informe “Eficiencia energética de centros de datos y servidores” publicado recientemente por la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos, que anima a los proveedores de tecnologías de la información a hacer públicas la cifras del consumo de energía de sus máquinas. Así, según un reciente estudio realizado por IBM (agosto – septiembre 2007) sobre la media de vatios/hora consumidos por 1.000 máquinas System z9, el consumo energético es del 60% del máximo de la capacidad del servidor.
El nuevo programa de recogida de datos de IBM proporciona cifras de consumo consolidadas de cada modelo System z9, una información de referencia muy importante para la planificación de los Centros de Datos. Un único procesador del servidor corporativo con capacidades de virtualización puede realizar el trabajo de múltiples procesadores x86, ya que su diseño le permite ejecutar muchos trabajos diferentes con altas tasas de utilización, lo que es clave para consumir mucha menos energía y se traduce en una infraestructura más simple y en ahorro de costes.
Cómo funciona el nuevo sistema de medición
El nuevo sistema de medición de IBM monitoriza las estadísticas reales de consumo de electricidad y refrigeración (recogidas por sensores internos) y las presenta en tiempo real, en la pantalla del sistema, lo que permite asociar la energía consumida con el trabajo realizado. Es posible realizar un análisis de proyectos y tendencias de consumo gracias a un resumen del gasto energético disponible en el informe semanal del estado de mantenimiento de la máquina. Las estadísticas de consumo energético se pueden emplear para demostrar los ahorros de costes en programas que fomentan la reducción del consumo en los Centros de Datos.
Por otra parte, la Herramienta de Estimación del Consumo calcula cómo los cambios en la configuración del sistema y en las cargas de trabajo pueden afectar al total de la energía consumida, incluida la electricidad necesaria para hacer funcionar y refrigerar las máquinas.

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